Chile requiere de una ventanilla única y avanzar más rápido en el otorgamiento de permisos

Chile requiere de una ventanilla única y avanzar más rápido en el otorgamiento de permisos

Por Kimberly Sánchez, Líder de nuevos negocios en Vestas para Latinoamérica y miembro del comité directivo de H2 Chile.

Fecha publicada: 13 Junio, 2023

Tenemos una dualidad que aún no hemos podido resolver: por un lado, nos ponemos la meta de descarbonizar la matriz energética y, por el otro, continuamos subvencionando los combustibles fósiles. Entonces, es válido preguntarse qué incentivos reales le estamos dando una mayor penetración de las energías renovables y tecnologías cero emisiones, cuando el objetivo es avanzar a una economía neutra en carbono. A veces es necesario ver el vaso medio vacío para enfrentar los desafíos que nos llaman a vivir una transformación y que nos impulsan a actuar con mayor celeridad.

Nuestra institucionalidad no puede seguir permitiéndose la demora de 18 meses para la aprobación de una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y el doble en el caso de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA). Estos retrasos nos impiden llegar al lugar deseado y plausible de liderazgo energético. Si nos comparamos con países de la región como Argentina o Brasil, por ejemplo, los tiempos de adquisición de dichas licencias son de más de un año aproximadamente, por lo cual es momento de entender cómo resolver el cuello de botella y ver de qué manera mitigamos las consecuencias actuales y evitamos las de mediano y largo plazo en términos de disminución en generación de energía y retardo en el desarrollo de nuevos negocios de origen sustentable, como el hidrógeno renovable y sus derivados.

Hagamos memoria

Hace 5 años, la gran mayoría de las compañías querían invertir en energías limpias en Chile porque nuestra privilegiada geografía nos pone un paso adelante e, incluso, nos posiciona como potenciales grandes exportadores de energía. Sin embargo, hoy esos inversores hacen un “doble clic” a esa idea.  ¿Por qué? Porque los proyectos se están encareciendo, se está haciendo más costoso desarrollar en Chile a tal punto que van perdiendo atractivo. Es simple: la clave para cualquier negocio que quiera ser exitoso es empezar a producir lo antes posible y que las fases de licenciamiento e implementación sucedan bajo reglas claras y ágiles.

¿Cómo podemos profundizar el impulso a la transición energética del país? Son muchos los desafíos: mayor penetración de las energías renovables, el almacenamiento, la expansión de la transmisión, flexibilidad y resiliencia del sistema, penetración de mayor escala de la electromovilidad y la infraestructura necesaria, desarrollo del H2 renovable, en fin. Sin embargo, en esta ocasión considero relevante enfrentar e interiorizar que tenemos mecanismos de estabilización a los combustibles fósiles que, en la práctica, terminan operando similar a un subsidio, para que lo que proviene de las energías renovables y sin emisiones, como el H2 renovable, compitan al mismo nivel con el diésel. Además, debemos que reconocer también que este tipo de mecanismo son ineficaces para el cumplimiento de los compromisos ambientales suscritos por Chile, porque continúan perpetuando un modelo de producción que no considera las externalidades negativas de su proceso. Si bien es cierto que el petróleo y sus derivados nos van a acompañar por un tiempo más, necesitamos ir tomando conciencia en pro de nivelar la competencia.

No está de más recordar que nuestro país se puso como meta que solo se vendan vehículos eléctricos al 2035, incluyendo buses y camiones. ¿Y cómo lo vamos a lograr?, ¿de qué manera conjunta vamos a trabajar para dar ese paso inmenso en transición energética regional?

El actual gobierno aún tiene tres años para sacarle lustre a su autodenominado gobierno ecologista. Confiamos en que avanzará en la materia, pero debe recordar que, para lograrlo, las condiciones deben ser habilitantes para la industria energética renovable a un nivel estructural, de manera que los proyectos se puedan desarrollar a la velocidad que el sistema y el mercado lo necesitan y a su vez, recobrar la confianza del inversor para que vuelva a apostar al país sin miedo a que su proyecto se estanque en el tiempo.

Nos gustan las reglas firmes y criteriosas. Vestas fue elegida por el índex Corporate Knights como la empresa más sustentable del mundo en 2022, también como la segunda más sustentable globalmente en 2023 y la más sustentable en el sector energético en el mismo año.

Sin duda para nosotros, el cumplimiento de la normativa medioambiental, la licencia social, el respeto irrestricto a los derechos humanos y la reglamentación clara y justa para implementar proyectos sin dejar a nadie atrás; hace parte de nuestro proceder.

Todos queremos trabajar en pos del mejor futuro energético posible para Chile. Somos muchos actores disponibles para colaborar y facilitar, desde nuestra experiencia, buenas prácticas que puedan ser capitalizables en nuestro país. Unámonos para que empecemos a emparejar la cancha en términos de competitividad con el oil & gas e impulsar el sector renovable.

(El autor(a) es responsable de la exactitud y veracidad del contenido presentado en la columna de opinión. La plataforma y el editor no asumen ninguna responsabilidad por cualquier error, omisión o imprecisión en la información proporcionada.)

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