El cambio climático y las energías limpias enfrentan a los productores de petróleo y gas a profundas disyuntivas
El cambio climático y las energías limpias enfrentan a los productores de petróleo y gas a profundas disyuntivas
Fecha publicada: 04 Diciembre, 2023

The Oil and Gas Industry in Net Zero Transitions (La industria del petróleo y el gas en las transiciones a cero emisiones netas) concluye que el sector del petróleo y el gas -que proporciona más de la mitad del suministro mundial de energía y emplea a casi 12 millones de trabajadores en todo el mundo- ha sido una fuerza marginal, en el mejor de los casos, en la transición a un sistema energético con cero emisiones netas, representando sólo el 1% de la inversión en energía limpia a nivel mundial. El informe muestra cómo la industria puede adoptar un enfoque más responsable y contribuir positivamente a la nueva economía energética, destacando que la cumbre climática COP28 de la ONU en Dubai es “el momento de la verdad” para el sector del petróleo y el gas.
Para empezar, todas las empresas petroleras y gasísticas deben comprometerse a reducir las emisiones de sus propias operaciones, según el informe. Estas emisiones deben disminuir un 60% de aquí a 2030 para ajustarse al objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a 1,5 °C. Las empresas también tienen que cambiar radicalmente la forma en que asignan sus recursos financieros. En 2022, las inversiones en energías limpias apenas representaron el 2,5% del gasto total de capital de la industria. El informe concluye que los productores que deseen alinearse con los objetivos del Acuerdo de París tendrían que destinar el 50% de los gastos de capital a proyectos de energía limpia para 2030.
Además, las empresas deben abandonar la idea de que pueden seguir actuando como hasta ahora simplemente aumentando el despliegue de tecnologías de captura de carbono. El informe concluye que si el consumo de petróleo y gas evolucionara según lo previsto con las políticas actuales, limitar el calentamiento a 1,5 °C exigiría la inconcebible cifra de 32.000 millones de toneladas de captura de carbono para 2050, con un aumento de la inversión anual de 4.000 millones de dólares el año pasado a 3,5 billones de dólares.
Sin embargo, a pesar de estos retos, existen oportunidades. Casi un tercio de la energía consumida en 2050 en un sistema energético descarbonizado procede de tecnologías que podrían beneficiarse de las competencias y recursos de la industria del petróleo y el gas, como el hidrógeno, la energía eólica marina y los biocombustibles líquidos.




