Migración de aves en Magallanes vs. industria de hidrógeno verde: Evaluación ambiental de alta complejidad

Migración de aves en Magallanes vs. industria de hidrógeno verde: Evaluación ambiental de alta complejidad

Fecha publicada: 29 Enero, 2024

Autores:

Dr. Heraldo V. Norambuena, biólogo en Gestión de Recursos Naturales de la Universidad Católica de Temuco, Doctor en Sistemática y Biodiversidad de la Universidad de Concepción.

https://www.researchgate.net/profile/Heraldo-Norambuena

Dr. Erik M. Sandvig, Licenciado en Ciencias Biológicas de la Universidad Austral de Chile y Doctor en Zoología de la Universidad de Oxford.

https://www.researchgate.net/profile/Erik-Sandvig

Centro Bahía Lomas, Facultad de Ciencias, Universidad Santo Tomás.

El desarrollo de la industria de hidrógeno verde trae consigo una intervención a gran escala en el territorio magallánico, impactos y externalidades negativas. Desde la perspectiva de la evaluación ambiental implica múltiples requerimientos técnicos y necesidades de mejoras sustantivas de los estándares de evaluación de impacto ambiental. La escala con la que se plantea esta industria, con miles de hectáreas de parques eólicos, se sobrepone con la confluencia de tres rutas migratorias de aves que culminan en Magallanes, la ruta del Pacífico, la del Atlántico y la Mid-continental.

La migración de aves implica un movimiento estacional predecible de individuos entre áreas reproductivas y no reproductivas. La Región de Magallanes y de la Antártica chilena posee una diversidad de aves que alcanza las 249 especies, incluyendo aves residentes, migratorias e introducidas (eBird 2024). De éstas, al menos unas 60 especies son migratorias, las que, por las condiciones climáticas adversas de los inviernos de la región, migran en rumbo norte en busca de alimento y refugio. Este fenómeno migratorio ocurre incluso con especies que en otras latitudes de Chile suelen ser residentes como el caso del Chincol (Zonotrichia capensis) o Queltehue (Vanellus chilensis). Dentro de las especies con distribución restringida a Magallanes y que realizan migraciones, destaca el Canquén Colorado (Chloephaga rubidiceps), especie en peligro de extinción (EN), y que cuenta con un Plan de Recuperación, Conservación y Gestión desde 2020. Situación similar ocurre para el Chorlo de Magallanes (Pluvianellus socialis), especie en peligro de extinción. Otra especie también en peligro es el Playero ártico (Calidris canutus), el cual dentro de la región concentra casi el 50% de la población global de la subespecie rufa, siendo el Santuario de la Naturaleza Bahía Lomas el sitio de invernada de mayor importancia en toda Sudamérica (Espoz et al. 2022). Finalmente, también destaca el Zarapito de pico recto (Limosa haemastica), especie Vulnerable, siendo también Bahía Lomas un sitio clave para su estadía post-reproductiva y sitio para el cual se considera como objeto de conservación (Espoz et al. 2022).

Los estándares de evaluación de impacto ambiental para el componente aves se han venido construyendo y pensando en regiones del centro y norte de Chile, donde la migración no se suele solapar con las áreas de los proyectos. Es así como en el sistema de evaluación de impacto ambiental es frecuente encontrar informes donde se estimaban las “rutas de vuelo” en base a observaciones visuales directas, y trazar sobre un mapa una “ruta al ojo” del movimiento de las aves, una simplificación que científicamente no tiene validez (no hay revista científica que acepte ese análisis). Sin duda este tipo de prácticas ya no caben en pleno siglo XXI, considerando la tecnología disponible y que estamos frente a un ritmo de extinción de especies de aves sin precedentes (Fiedler 2009).

Hoy día, obtener la información necesaria sobre el movimiento de las aves en territorios de alta complejidad migratoria como Magallanes, conlleva el uso de tecnología y estudios técnicos en una profundidad y duración que ha sido escasa en el ámbito de la evaluación ambiental chilena. Dados los vacíos y brechas de información existentes y la necesidad de contar con información oportuna, se hace necesario la adopción de un enfoque intersectorial, colaborativo y transparente, que favorezca la construcción conjunta del conocimiento requerido para posibilitar una toma de decisiones basada en la mejor información disponible.

La comunidad científica que se dedica al estudio de las migraciones utiliza tecnologías como los geolocalizadores, GPS y datos de ciencia ciudadana, y en menor medida otras herramientas como radiotelemetría, radares y anillamiento. Todas estas opciones entregan información clave sobre la migración de las especies, pero tienen distintos usos y calidad.

Geolocalizadores y GPS son las herramientas más poderosas para el estudio de la migración, ya que permiten tomar información de ubicación, altura de vuelo, velocidad, conducta y permiten estudiar la distribución geográfica de las especies, patrones migratorios, fenología migratoria, preferencias de hábitat y horarios de actividad (Bridge et al. 2013, Soriano‐Redondo et al. 2020). Sin embargo, presentan limitantes. Los geolocalizadores requieren recapturar el ave con el transmisor para poder extraer la información que recopiló el equipo. Mientras que el GPS, que puede aportar datos en tiempo real, en general son más grandes y pesados por los requerimientos de energía, por lo tanto, esta tecnología no es posible de usar en especies muy pequeñas y sus costos son elevados. Para ambos equipos, además, el error de la ubicación es variable dependiendo del modelo, tipo de equipo y frecuencia del muestreo (Bridge et al. 2013, Werfeli et al. 2022).

Por otro lado, los radares por sí solos no son una bala de plata. De partida, no permiten identificar especie a la que corresponde un “eco”. Por lo que su principal utilidad es en determinar la ‘intensidad’ de flujo de ave migratorias. No obstante, su uso en conjunto con observación directa rigurosa por parte de un observador calificado (diurna o nocturna, utilizando óptica convencional o imágenes térmicas, respectivamente) permite “calibrar” el radar y asignar especies a los registros. Dependiendo de las características de la especie (e.g. similitud con especies simpátricas, vuelo nocturno o altura de vuelo, entre otras) o el área de interés (e.g. número de especies presentes), es posible que algunos registros no puedan ser asignados a especies particulares, sino a grupos taxonómicos más amplios (e.g. género, familia u orden). Debido a esta limitante, el radar no suele ser útil cuando se requiere información específica de una especie (Petracci 2019, MMA-ME 2022), sino que es apenas una pieza en el engranaje del monitoreo riguroso. Su utilidad depende del complemento con otros métodos de información más fina y precisa.

Aunque parezca obvio, el estudio en terreno debe realizarse durante la época en que se espera que ocurra migración de las especies o grupos de interés, lo que se debe establecer previamente a partir de información secundaria.

La situación en Magallanes es altamente preocupante, pues empiezan a ingresar al SEIA megaproyectos de H2V con emplazamientos en zonas de alta sensibilidad para las aves. Si bien es valorable que se esté incorporando el uso de nuevas tecnologías como los radares, el foco debe estar puesto, en aumentar, en la mayor medida posible, el estándar y los requerimientos de evaluación de impacto ambiental sobre el componente aves. Por último, es importante mencionar también que de poco sirve la tecnología para determinar el impacto que tendrá el emplazamiento de grandes extensiones de aerogeneradores sobre aves migratorias en peligro en sitios ya elegidos, cuando el primer el primer paso debiese ser la planificación territorial para determinar las áreas que generarían el menor impacto.

Referencias
eBird. 2024. eBird: An online database of bird distribution and abundance [web application]. eBird, Cornell Lab of Ornithology, Ithaca, New York. Available: http://www.ebird.org. (Accessed: Date [e.g., January 2, 2024]).
Bridge, E. S., Kelly, J. F., Contina, A., Gabrielson, R. M., MacCurdy, R. B., & Winkler, D. W. 2013. Advances in tracking small migratory birds: a technical review of light‐level geolocation. Journal of Field Ornithology, 84(2), 121-137.
Espoz C., R. Matus, D. Haro, D. Luna & H.V. Norambuena. 2022. Effective Conservation and Good Governance at the Ramsar Site Bahía Lomas, Tierra del Fuego, Chile. Wetland Science and Practice 78-81.
Fiedler, W. 2009. New technologies for monitoring bird migration and behaviour. Ringing & Migration, 24(3), 175-179.
Ministerio del Medio Ambiente & Ministerio de Energía. 2022. Propuesta de metodologías de identificación de rutas migratorias o de vuelo e identificación de áreas de concentración o relevancia para grupos en aves en la Región de Magallanes. Ministerio del Medio Ambiente y Ministerio de Energía. Santiago, Chile, 46 pp.
Petracci, P. 2019. Guía de Buenas Prácticas para el Desarrollo Eólico en Argentina: Gestión de Impactos en Aves y Murciélagos. Subsecretaría de Energía Renovables y Eficiencia Energética, Argentina. 166 pp.
Soriano‐Redondo, A., Acácio, M., Franco, A. M., Herlander-Martins, B., Moreira, F., Rogerson, K., & Catry, I. 2020. Testing alternative methods for estimation of bird migration phenology from GPS tracking data. Ibis, 162(2), 581-588
Werfeli, M., Ranacher, P., & Liechti, F. 2022. Gone with the wind: Inferring bird migration with light‐level geolocation, wind and activity measurements. Methods in Ecology and Evolution, 13(6), 1265-1274.
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