Transforma Biobío: Avanzando hacia la descarbonización a través del hidrógeno verde

Transforma Biobío: Avanzando hacia la descarbonización a través del hidrógeno verde

Fecha publicada: 30 Abril, 2024

El Biobío dio un paso audaz hacia un futuro más limpio y sostenible con el lanzamiento de la Hoja de Ruta 2024-2050 del Programa Estratégico Regional de Hidrógeno Verde. Esta iniciativa pionera marca un hito significativo en el impulso de la transición energética hacia fuentes renovables en la región.

El Hidrógeno Verde, producido a partir de fuentes renovables, se perfila como un componente fundamental en la descarbonización de sectores clave como la industria de la refinería, química, acero, aeroportuario, forestal y celulosa, vidrio, cemento y transporte de carga. Por tanto, la Hoja de Ruta 2024-2050 traza una visión clara y ambiciosa para la implementación y expansión de esta tecnología innovadora en la Región del Biobío.

H2News conversó con Javier Soubelet, Gerente Programa Estratégico Regional Hidrógeno Verde Biobío, sobre la hoja de ruta y su valor compartido “convertir a la Región del Bio Bío en un polo de descarbonización industrial mediante la introducción del hidrógeno verde y derivados junto con la transformación de sus procesos productivos y cadena logística, priorizando la competitividad, creación de valor y el desarrollo sostenible de la región”.

¿Cuál es la descripción del proyecto Transforma en Biobío?

Los Programas Transforma de Corfo son instancias de articulación y acción público-privada para el mejoramiento competitivo de un sector económico a través de la resolución de brechas de competitividad y fallas de coordinación.

El Transforma H2V Biobío busca descarbonizar los sectores productivos de la Región del Biobío mediante la introducción del H2V y derivados. Está financiado por el Comité de Desarrollo Productivo Regional de Corfo Biobío y dirigido estratégicamente por una Gobernanza compuesta por empresas privadas, instituciones públicas y de la academia.

El primer paso fue construir una visión estratégica y una Hoja de Ruta para el corto, mediano y largo plazo. Actualmente, estamos transitando hacia la fase de implementación de esta Hoja de Ruta, lo que contempla un ciclo total de 10 años, posterior a lo cual se espera que el Programa tenga un modelo de continuidad apoyado por privados.

¿Por qué la Región podría tomar un rol relevante como clúster de hidrógeno renovable en el país?

La Región del Biobío fue identificada como una de las cuatro zonas con potencial en la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde y su Plan de Acción 2023-2030, debido a su intensa actividad industrial organizada en torno a polos fuertemente encadenados. Estos polos pueden constituirse en clústeres de hidrógeno porque en ellos se pueden observar las principales industrias difíciles de abatir y donde el hidrógeno verde y derivados resultan competitivos: puertos, aeropuerto, refinería, química, petroquímica, acero, cemento, vidrio, forestal y celulosa, transporte de carga en ruta y fuera de ruta. Además, son fuertes los servicios de metalmecánica, formación profesional con inserción industrial, centros de I+D y escalamiento de plantas industriales. Por último, la Región tiene recursos de energías renovables de muy buena calidad que permiten proyectar la producción local de hidrógeno y metanol verdes con costos competitivos.

¿Detecta usted un interés en la industria local para avanzar hacia una descarbonización y qué rol visualiza usted podría tener el hidrógeno renovable?

Sí hemos detectado interés en la industria local por descarbonizar sus procesos productivos. Desde hace varios años, pero con mayor energía en forma reciente, se han estado estudiando opciones de electrificación directa de ciertos procesos, el reemplazo de insumos fósiles por alternativas carbono sustentables, entre otras soluciones de economía circular. A nivel de I+D, la Región del Biobío ha generado muchos avances en esta materia. Las empresas e instituciones que componen la Gobernanza de H2V Biobío son un buen ejemplo del interés local por buscar alternativas de descarbonización de la industria.

Respecto del hidrógeno sustentable, es un área más reciente y por la cual nace el Programa H2V Biobío. En este aspecto, hemos detectado un potencial interesante en ciertas industrias, las que hemos priorizado en nuestra Hoja de Ruta. Varias de ellas ya están incorporadas a nuestra Gobernanza, pero existen otras que debemos aún convocar. En particular, vemos un gran potencial en la industria química, debido a que utilizan actualmente hidrógeno y metanol como insumos y no se requeriría transformar los procesos productivos para introducir hidrógeno y metanol verde. Caso similar para ENAP, quienes integran nuestra Gobernanza y con quienes ya estamos trabajando. Los puertos tienen un tremendo potencial para descarbonizar no sólo sus actividades de logística interna, sino también reducir la huella de nuestras exportaciones. Puertos de Talcahuano está trabajando con nosotros como parte de nuestra Gobernanza. Gas Sur e Innergy también están trabajando con nosotros para ver opciones de introducir hidrógeno verde desde el sector del gas natural. Huachipato representa en nuestra Gobernanza al sector acero, donde también vemos un potencial interesante.

Sabemos que se han evaluado plantas de producción de hidrógeno verde en la Región, pero se requiere superar aún ciertas brechas para que se puedan activar las decisiones de inversión. Esas brechas son las que estamos trabajando desde H2V Biobío.

¿Cuáles son las fortalezas de la Región para desarrollar una industria de hidrógeno verde?

La Región del Biobío tiene un innegable perfil industrial y existe una demanda local de hidrógeno y metanol. Esta condición nos entrega una ventaja tremenda para proyectar la conformación de clústeres de hidrógeno en la Región. La industria del Biobío está organizada en torno a polos fuertemente encadenados, que dependen de insumos de origen fósil, con redes de gasoductos que llevan gas natural hasta los sectores industriales y residenciales. Todo esto permite generar demanda agregada con un tremendo potencial de descarbonización. Además, nuestra industria productiva está integrada a nuestros puertos y contamos con una excelente infraestructura de conectividad por carretera y ferrocarril. Otros servicios de la cadena de valor, como el metalmecánico y transporte, están también muy bien desarrollados.

Por otra parte, nuestra Región cuenta con un excelente recurso eólico, que se puede complementar con el recurso solar, hídrico y bioenergía para proyectar la producción de hidrógeno verde y derivados para consumo local a costos competitivos. La industria forestal ofrece una fuente importante de CO2 biogénico, que posibilita la producción local de metanol verde, el que cuenta con un importante mercado de consumo local y que podría activar nuevos mercados como los combustibles de transporte marítimo y el kerosene de aviación sustentable.

Además, nuestra Región se destaca por su amplia oferta académica, con inserción de profesionales en la industria desde la etapa de formación. Existen importantes centros de investigación fundamental y aplicada, con plantas de pilotaje y escalamiento de procesos.

¿Es posible una infraestructura compartida?

La infraestructura compartida no sólo es posible, sino necesaria para el éxito de esta industria, debido al nivel de inversiones que se requieren y los desafíos para lograr la competitividad en costos. En este sentido, las alianzas público-privadas son clave y así ha ocurrido en los casos de referencia en el mundo. Las empresas del Estado tienen un rol protagónico, en tanto habilitadores de infraestructura para otras industrias. ENAP juega un rol estratégico en Biobío y así también Puertos de Talcahuano. Estas industrias pueden actuar como anclas para el desarrollo del hidrógeno verde, por el volumen de sus actividades que permite llegar a las escalas necesarias y porque persiguen objetivos estratégicos para el país.

También es importante destacar que existen intercambios de insumos y productos en los polos industriales de Biobío, con lo cual la infraestructura construida está siendo aprovechada no sólo por sus propietarios, lo que demuestra un grado de madurez de nuestra industria para transitar hacia modelos de infraestructura compartida.

¿Qué industria podría ser más factible que comience primero a descarbonizar?

La movilidad fuera de ruta y el transporte de carga pesada son, probablemente, las aplicaciones más cercanas en el corto plazo. Estas aplicaciones son transversales a todas las industrias, pero requieren la construcción de infraestructura para producción local de hidrógeno verde y estaciones de carga. Por lo tanto, creemos que la industria portuaria y forestal pueden ser quienes den el paso inicial.

Otras posibilidades que vemos en el corto plazo son la introducción de hidrógeno verde en plantas que actualmente están consumiendo hidrógeno. Es el caso de la industria química y de refinería. Un paso posterior sería la producción local de metanol verde, donde existe un consumo local importante.

¿Cómo se podrían generar incentivos para acelerar el proceso en la Región?

La principal barrera, en el caso de Biobío, es lograr la competitividad en costos. En este sentido, los instrumentos financieros y ayudas económicas que se están proponiendo desde el nivel central van en la línea adecuada.

Junto con lo anterior, los mercados también pueden acelerar el proceso valorando el sobreprecio inicial por el atributo verde, al menos hasta que esta nueva industria alcance la madurez comercial necesaria para flotar por sí sola, como fue el caso de las renovables. Un caso destacable es cómo la industria minera ha generado incentivos en su cadena de proveedores, véase el caso del acero, con el objetivo de reducir sus emisiones de alcance 3.

¿Hay capacidad de capital humano en la Región?

El hidrógeno verde requerirá profesionales con formación específica para esta industria. En este sentido, la Región del Biobío cuenta con ciertas ventajas. En primer lugar, existe experiencia en la Región manipulando hidrógeno y metanol a nivel industrial. Es más, hay plantas actualmente produciendo hidrógeno por electrólisis de agua o salmuera. En segundo lugar, las instituciones de formación técnica y profesional en Biobío tienen tradición proveyendo profesionales a la industria. Somos una región que exporta capital humano a otras regiones, como es el caso de la industria minera.

Por lo tanto, uno de nuestros desafíos como H2V Biobío es trabajar junto con las instituciones de formación para preparar a los futuros profesionales de esta industria. Esto requerirá intervenir las mallas curriculares y establecer alianzas para colaboración con la industria local e internacional.

También tenemos el desafío de promover la participación de mujeres en esta nueva fuerza laboral. Nos enorgullece contar que nuestro evento de lanzamiento de Hoja de Ruta el 17 de abril de 2024 fue el primer evento en la Región del Biobío que se sumó al Sello Las Mujeres Suman del Ministerio de Energía, logrando una excelente participación de mujeres entre expositores y público. Seguiremos comprometidos con la participación de mujeres en esta nueva industria.

H2News

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