La subasta de hidrógeno verde de la Unión Europea: Implicancias y Oportunidades para Chile

La subasta de hidrógeno verde de la Unión Europea: Implicancias y Oportunidades para Chile

Fecha publicada: 23 Mayo, 2024

Por Arturo de la Sotta

CEO P2X Consulting

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La transición hacia una economía más sostenible y menos dependiente de los combustibles fósiles es una meta global que ha cobrado una importancia crucial en los últimos años. En este contexto, el hidrógeno verde se presenta como una pieza clave para alcanzar los objetivos de descarbonización. La reciente subasta por hidrógeno verde de la Unión Europea (UE) es un hito significativo en este camino, y sus resultados ofrecen interesantes perspectivas para países como Chile, que buscan posicionarse como líderes en la producción de hidrógeno renovable.

La Comisión Europea ha concedido casi 720 millones de euros a siete proyectos de hidrógeno renovable, seleccionados a través del primer procedimiento de licitación del Banco Europeo del Hidrógeno. Estos fondos, provenientes de los ingresos del régimen de comercio de derechos de emisión de la UE, están destinados a reducir la diferencia de precio entre los costes de producción del hidrógeno renovable y el precio de mercado, que actualmente es más bajo debido a la competencia de productores no renovables.

Los proyectos seleccionados tienen el objetivo de producir 1,58 millones de toneladas de hidrógeno renovable a lo largo de diez años, evitando más de 10 millones de toneladas de emisiones de CO2. Las ofertas ganadoras provinieron de cuatro países europeos y oscilaron entre 0,37 y 0,48 euros por kilogramo de hidrógeno renovable producido. La subvención para estos proyectos varía entre 8 y 245 millones de euros. Además, Alemania ha proporcionado 350 millones de euros adicionales para proyectos que, aunque no calificaron para la ayuda a escala de la UE, cumplen con los criterios de admisibilidad a nivel nacional.

¿Bueno, y qué implicancias tiene para el Desarrollo Futuro del Hidrógeno Verde en Chile?

Chile, con sus inmensos recursos naturales y condiciones geográficas únicas, se encuentra en una posición privilegiada para convertirse en un líder mundial en la producción de hidrógeno verde. La experiencia europea proporciona lecciones valiosas y una hoja de ruta para desarrollar y consolidar el sector del hidrógeno verde en el país.

Además, cuenta con vastas extensiones de desierto y una radiación solar excepcional en el norte, así como fuertes vientos en el sur, que son ideales para la generación de energía solar y eólica, respectivamente. Estas fuentes de energía renovable son fundamentales para la producción de hidrógeno verde a través de la electrólisis del agua. La capacidad de producir hidrógeno a bajo costo y de manera sostenible coloca a Chile en una posición ventajosa para satisfacer la demanda global creciente.

La reciente subasta de la UE destaca la importancia de un marco regulatorio robusto y el apoyo gubernamental para el desarrollo del hidrógeno verde. Chile ha avanzado en este aspecto con la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde, que establece metas claras para la producción y exportación de hidrógeno renovable. Sin embargo, se requiere una mayor inversión en infraestructura y en la creación de un mercado interno robusto para el hidrógeno.

El ejemplo de la UE también subraya la importancia de mecanismos de financiamiento innovadores, como el Banco Europeo del Hidrógeno, que podrían ser emulados en Chile para incentivar la inversión privada y reducir los costos de producción del hidrógeno verde. La creación de un fondo nacional de hidrógeno, alimentado por ingresos de mecanismos similares al comercio de derechos de emisión, podría ser una herramienta efectiva para apoyar proyectos locales.

La subasta europea ha demostrado la importancia de las alianzas internacionales y la integración en mercados globales para el éxito de los proyectos de hidrógeno verde. Chile, con su proximidad a mercados importantes en Asia y América del Norte, está bien posicionado para convertirse en un proveedor clave de hidrógeno verde.

Las relaciones comerciales y los acuerdos bilaterales con países que tienen una alta demanda de hidrógeno, como Japón y Corea del Sur, son cruciales. Además, participar en iniciativas globales y regionales, como la Alianza Internacional del Hidrógeno, puede proporcionar acceso a tecnología avanzada y mejores prácticas, así como a mercados adicionales.

La inversión en investigación y desarrollo (I+D) es esencial para mejorar la eficiencia y reducir los costos de producción del hidrógeno verde. La experiencia europea destaca la importancia de financiar proyectos innovadores y tecnologías emergentes. Chile debe fomentar la colaboración entre universidades, centros de investigación y la industria para desarrollar soluciones tecnológicas avanzadas que puedan ser aplicadas en la producción de hidrógeno verde.

Asimismo, la creación de clústeres de hidrógeno, donde se concentran empresas y entidades de investigación dedicadas a esta tecnología, puede acelerar el desarrollo del sector y facilitar la transferencia de conocimientos y tecnología.

El camino hacia la consolidación de Chile como líder en la producción de hidrógeno verde no está exento de desafíos. La infraestructura existente debe ser mejorada para soportar la producción y transporte del hidrógeno. Las inversiones en puertos y redes de distribución son necesarias para asegurar que el hidrógeno producido pueda llegar a los mercados internacionales de manera eficiente.

Conjuntamente, es crucial abordar las preocupaciones ambientales y sociales asociadas con la producción de hidrógeno. La explotación de recursos naturales debe realizarse de manera sostenible, y las comunidades locales deben ser incluidas y beneficiadas por los proyectos de hidrógeno.

En conclusión, La subasta de hidrógeno verde de la Unión Europea marca un importante precedente para el desarrollo global de este combustible limpio y sostenible. Chile, con sus recursos naturales únicos y su compromiso con la sostenibilidad, tiene una oportunidad histórica para posicionarse como un líder en el mercado del hidrógeno verde.

Para aprovechar esta oportunidad, Chile debe seguir fortaleciendo su marco regulatorio, fomentar la inversión en infraestructura y tecnología, y construir alianzas internacionales sólidas. El éxito de la subasta europea proporciona una hoja de ruta valiosa, demostrando que, con el apoyo adecuado y un enfoque estratégico, es posible impulsar la transición hacia una economía más verde y sostenible.

El futuro del hidrógeno verde en Chile es prometedor, y con las políticas y estrategias correctas, el país puede convertirse en un pilar fundamental en la transición energética global, contribuyendo significativamente a la descarbonización y a la lucha contra el cambio climático.

(El autor(a) es responsable de la exactitud y veracidad del contenido presentado en la columna de opinión. La plataforma y el editor no asumen ninguna responsabilidad por cualquier error, omisión o imprecisión en la información proporcionada.)

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