Los cinco pilares del Pacto de Magallanes que busca impulsar la industria de H2R
Los cinco pilares del Pacto de Magallanes que busca impulsar la industria de H2R
Por Grace Keller.
Fecha publicada: 06 Septiembre, 2024

En el contexto de Hyvolution 2024, H2News tuvo la oportunidad de conversar con Thomas Lindsay, Asesor de Políticas e Institucionalidad de la División de Desarrollo Productivo Sostenible del Ministerio de Economía, quien entregó detalles exclusivos sobre el Pacto de Magallanes, un acuerdo público-privado clave para el desarrollo del hidrógeno verde en la región austral de Chile. Este pacto, que involucra tanto al gobierno central como a actores regionales, busca consolidar la institucionalidad y las bases para el crecimiento de una industria emergente que promete transformar la economía local y nacional.
Una colaboración multisectorial
El Pacto de Magallanes se caracteriza por su naturaleza colaborativa. No solo agrupa a diversos ministerios y empresas desarrolladoras de hidrógeno, sino que también incluye la participación de Corfo y del gobierno regional. Esta estructura asegura que las decisiones y estrategias sean alineadas tanto desde el gobierno central, como desde las necesidades específicas de la región. Lindsay explicó que esta dualidad es esencial para garantizar el éxito del pacto y la correcta implementación de sus objetivos.
Cinco pilares fundamentales
El pacto se divide en cinco áreas estratégicas que buscan abordar distintos aspectos clave para el desarrollo de la industria del hidrógeno verde en Magallanes. El primer eje se enfoca en las capacidades humanas, con el objetivo de cerrar las brechas en la oferta programática e infraestructura educativa. Según Lindsay, “Queremos identificar las brechas relacionadas a la formación y capacitación de personas orientadas a la cadena de valor del hidrógeno verde, para así orientar de mejor manera instrumentos y políticas públicas para el desarrollo de capacidades humanas locales”. La formación de capital humano es crucial para que la región cuente con personal calificado que responda a las futuras necesidades de la industria.
El segundo punto, relacionado con el encadenamiento productivo, tiene un enfoque similar, pero esta vez dirigido a los proveedores locales. “La idea es identificar las brechas en la cadena de suministro regional y luego orientar instrumentos públicos para el desarrollo de proveedores que puedan responder a las necesidades futuras de las empresas. Este enfoque busca no solo desarrollar proveedores locales, sino también reducir la dependencia de insumos externos, fortaleciendo así la economía regional”, precisó.
El tercer eje del pacto está vinculado a la innovación tecnológica. Aquí, el protagonismo lo toma el Centro Tecnológico de Hidrógeno Verde de Magallanes, un proyecto liderado por Corfo y financiado a través del programa de Desarrollo Productivo Sostenible del Ministerio de Economía. El Centro tendrá como misión el desarrollo de productos y servicios basados en I+D+i, además de fomentar pilotajes, el escalamiento de tecnologías y la formación de capital humano avanzado en torno al H2V.
El cuarto pilar, tal como Lindsay destacó, podría ser uno de los más urgentes para la industria: la infraestructura habilitante. Esto incluye el desarrollo de infraestructuras compartidas de uso común, como carreteras y puertos, necesarias tanto para la construcción de proyectos como para la exportación de productos. La región de Magallanes, con su ubicación estratégica y condiciones climáticas favorables, podría convertirse en un punto clave para la exportación de hidrógeno verde, pero para lograrlo será necesario desarrollar y mejorar la infraestructura existente.
Desarrollo armónico y sostenible
El último componente del Pacto de Magallanes está centrado en el desarrollo armónico de la región. El objetivo es que el valor generado por la industria permee en las comunidades locales y se aborden desafíos como el crecimiento demográfico y la población flotante, vinculada al aumento de la actividad industrial. Lindsay subrayó que “Queremos aterrizar todo este esfuerzo a través de una estrategia urbanística asociada al desarrollo de esta industria en la región”. Este enfoque integral busca que el progreso económico vaya de la mano con un desarrollo sostenible y equilibrado, minimizando los impactos negativos sobre el entorno.
En términos de avances concretos, Lindsay señaló que el año 2024 ha estado dedicado principalmente a llenar vacíos de información y fortalecer las relaciones entre las instituciones públicas y las empresas involucradas. “El próximo año queremos aterrizar este análisis y orientarlo hacia planes de desarrollo y fomento”, afirmó. Se espera que los efectos reales de este pacto comiencen a observarse a partir de 2026, cuando las coordinaciones y acuerdos establecidos generen un impacto visible en la región.
Uno de los desafíos más importantes que abordará el pacto en el corto plazo es la definición de metas concretas, como la contratación de mano de obra y proveedores locales, así como la inclusión de mujeres en la industria en cuestión. Para lograr esto, se llevarán a cabo diálogos con las empresas y se establecerán acuerdos que aseguren el cumplimiento de estas metas.
Un caso de éxito replicable
El Pacto de Magallanes ha sido presentado en Hyvolution 2024 como un ejemplo exitoso de coordinación público-privada. Lindsay resaltó la intervención del gobernador Jorge Flies y de María José Navajas, directora de Corfo en Magallanes, quienes destacaron la importancia de la colaboración territorial para el éxito del proyecto. “Lo que hemos logrado hasta ahora nos tiene bastante contentos, vemos en el Pacto y la coordinación entre las diversas instituciones un modelo desde donde se podrán replicar buenas prácticas en otras regiones de Chile, contribuyendo así al desarrollo del hidrógeno verde en todo el país”, señaló.
Aunque aún queda trabajo por hacer, las expectativas en torno al Pacto de Magallanes son altas. A medida que avancen las conversaciones y se concreten los compromisos, este acuerdo promete no solo impulsar el desarrollo de una industria clave para el futuro energético del país, sino también beneficiar a las comunidades locales y promover un desarrollo sostenible. Magallanes se posiciona así como un referente en la transición hacia energías limpias, marcando un hito en la historia del hidrógeno verde en Chile.
H2News




