Erik van der Heijden: “Rotterdam está trabajando duro para recibir, almacenar y procesar los volúmenes necesarios de hidrógeno verde”
Erik van der Heijden: “Rotterdam está trabajando duro para recibir, almacenar y procesar los volúmenes necesarios de hidrógeno verde”
Por Grace Keller
Fecha publicada: 31 Enero, 2025

Como el mayor puerto de Europa y un nodo estratégico para el comercio energético, Rotterdam enfrenta el desafío de transformar su infraestructura hacia un modelo más sostenible. Con un papel clave en la importación y distribución de hidrógeno verde, el puerto se encuentra en plena transición para convertirse en un hub de energía limpia, con proyectos pioneros en almacenamiento, transporte y abastecimiento de hidrógeno en diversas formas, como amoníaco, metanol y LOHC.
En esta entrevista exclusiva, Erik van der Heijden, Líder de Transición Energética de ‘Port of Rotterdam’; y en el marco del Program Partnership International Business de los Países Bajos, exploramos cómo están liderando esta transformación, las iniciativas en marcha para consolidar corredores de hidrógeno en Europa y los retos tecnológicos y regulatorios que enfrenta en su camino hacia la descarbonización.
¿Cómo afronta el puerto de Rotterdam los retos logísticos asociados a la importación y exportación a gran escala de hidrógeno verde, especialmente en términos de infraestructura y almacenamiento?
Rotterdam es el mayor puerto de Europa y, además, albergamos tres de las mayores refinerías de petróleo de Europa en nuestro Cluster Industrial. Somos un puerto de gran consumo energético; el 13% de toda la energía consumida en la Unión Europea pasa por nuestro puerto. Como en la actualidad sigue siendo predominantemente fósil, nuestro reto es llegar a ser neutros en emisiones de CO2 en 2025. El hidrógeno desempeñará un papel importante en este sentido y, como sólo podemos producir una cantidad limitada de hidrógeno verde nosotros mismos, habrá que importar enormes volúmenes de hidrógeno en los próximos años. En Rotterdam queremos estar preparados para recibir hidrógeno en todos los soportes posibles: amoníaco, pero también metanol, LOHC (Liquid Organic Hydrogen Carriers) y biocombustibles y combustibles sintéticos. En la actualidad, varias terminales de nuestro puerto ya están trabajando en el desarrollo de instalaciones de almacenamiento dedicadas a este fin, incluidos craqueadores de amoníaco. Gasunie (el TSO holandés para el hidrógeno) ya está construyendo una red troncal dedicada al hidrógeno a través del puerto, y se están preparando otras conexiones con el resto de los Países Bajos, Alemania y Bélgica, incluyendo también infraestructuras para el CO2 y el amoníaco.
¿Qué iniciativas concretas ha puesto en marcha el Puerto para utilizar amoníaco verde como vector energético, y cuáles son las barreras tecnológicas actuales para su adopción masiva?
El amoníaco ya se almacena y manipula de forma segura en nuestro puerto desde hace años a través de la actual terminal OCI, aunque con una capacidad limitada. Habrá muchas terminales adicionales, pero técnicamente no es un reto. Pero como el amoníaco debe manipularse con cuidado, hemos actualizado y revisado, junto con todas las autoridades competentes, el marco de normas y reglamentos, para garantizar también un funcionamiento seguro en el futuro. La aceptación social de estos proyectos es muy importante, ya que el puerto de Rotterdam también está conectado con la ciudad. Por ello, la seguridad es de la máxima importancia. Se instalarán craqueadores de amoníaco, una tecnología ya existente en tamaños más pequeños, por lo que la ampliación también conlleva algunos retos, pero la previsión es que los primeros proyectos en este sentido entren en funcionamiento en torno a 2028.
¿Cómo contribuyen los proyectos de electrificación del puerto en las terminales a la reducción de emisiones y cómo se integran las energías renovables en estos procesos?
Tenemos muchas iniciativas que apoyan la reducción de emisiones en nuestro puerto. La mayor parte de la electricidad verde procederá de los parques eólicos marinos que se están desarrollando en el Mar del Norte neerlandés, conectados a tierra mediante cables eléctricos submarinos, la mayoría de los cuales se conectarán también a la red eléctrica de Rotterdam. Esta electricidad es esencial para la descarbonización del puerto y su agrupación industrial. Una iniciativa específica es la energía en tierra; los buques se conectarán a un cable una vez amarrados, de modo que no necesiten encender sus motores para el consumo de energía primaria. El propio puerto de Rotterdam también está invirtiendo en ello, junto con empresas de servicios públicos. Algunos proyectos ya están operativos y actualmente también se está poniendo en marcha la electrificación de las mayores terminales de contenedores y la terminal de cruceros de la ciudad.
En su estrategia de transición energética, ¿cuáles son las medidas clave para crear sinergias entre la producción ecológica de hidrógeno y la demanda local de las industrias pesadas?
Está claro que existe una enorme demanda local de hidrógeno, ya que algunas industrias no pueden electrificarse y el hidrógeno será también una materia prima esencial para, por ejemplo, la producción de combustible sintético. Lo más fácil es sustituir el hidrógeno gris que se utiliza actualmente en las refinerías por hidrógeno verde. Pero como todavía no existe un argumento comercial sólido para ello, se necesita el apoyo de los gobiernos. No sólo financiero, sino sobre todo creando el marco normativo adecuado para que las empresas privadas tengan la seguridad suficiente para invertir a largo plazo. Esta demanda local es necesaria para poner en marcha la economía del hidrógeno. Para crear escala, de modo que el coste del hidrógeno verde baje hasta ser competitivo.
¿Cómo está contribuyendo el Puerto al desarrollo de corredores de transporte de hidrógeno en Europa, y qué impacto tiene esto en la economía verde de la región?
Está claro que la infraestructura es esencial para poder transportar el hidrógeno, o cualquier otro portador, al lugar de extracción en el interior. Ya hace años que empezamos a desarrollar el proyecto de la red troncal de hidrógeno en nuestro puerto, con la participación de todas las partes interesadas. Como resultado, esta red troncal ya se está ejecutando como primera parte de la futura red holandesa de hidrógeno de Gasunie. Para el futuro despliegue de la red, en concreto la conexión esencial con Alemania, seguimos desempeñando un papel fundamental en la coordinación de los actores adecuados y las conversaciones continuas con todos los organismos y autoridades gubernamentales pertinentes. Además de la infraestructura de gasoductos, el transporte marítimo también desempeña un papel importante. El amoníaco también puede transportarse en barcazas hasta, por ejemplo, las agrupaciones industriales de Alemania, concretamente hasta el puerto de Duisburgo.
Con el creciente interés por los combustibles sostenibles, ¿cuáles son las expectativas del Puerto en cuanto a la futura demanda de amoníaco ecológico en el transporte marítimo, y cómo se preparan para satisfacerla?
Aparte del sector de la aviación, con las próximas obligaciones de mezcla para el e-SAF (queroseno sintético), el sector marítimo también será un usuario importante del hidrógeno verde. El metanol y el amoníaco se utilizarán directamente como combustible de repostaje, sobre todo para el transporte marítimo de largo recorrido. Muchas navieras ya se están anticipando a ello y se están construyendo nuevos buques con motores de doble combustible. Para el transporte marítimo de corta distancia, incluso hay buques que utilizarán hidrógeno directamente a través de pilas de combustible a bordo. Como Rotterdam es el mayor puerto de bunkering de Europa, también tenemos que estar preparados para facilitarlo. Para que el abastecimiento de metanol y amoníaco sea seguro, hay que aplicar los procedimientos y normativas adecuados, algo que ya estamos haciendo. Aquí también es importante la cooperación y el intercambio de conocimientos, para que esto se extienda a todos los puertos del mundo. Pero está claro que los grandes volúmenes de amoníaco tienen que ser importados, por lo que también miramos con gran interés a Chile, para proporcionar este amoníaco verde en el futuro.
Pero el mensaje principal es que Rotterdam está trabajando duro para estar preparada para recibir, almacenar y procesar los volúmenes necesarios de hidrógeno verde en cualquiera de sus formas. Y como ya se están construyendo tuberías, electrolizadores y terminales que pronto estarán operativos: ¡ya está ocurriendo!
English Version
How is the Port of Rotterdam addressing the logistical challenges associated with large-scale import and export of green hydrogen, particularly in terms of infrastructure and storage?
Rotterdam is the largest port in Europe and as we host also three of the biggest oil refineries of Europe in our Industrial Cluster. We are a very large energy port; 13% of all energy consumed in the European Union passes through our port. As this is currently still predominantly fossil-based, this is our challenge to become CO2 neutral in 2025. Hydrogen will play an important role in this and as we can only produce a limited amount of green hydrogen ourselves, huge volumes of hydrogen will have to be imported in the coming years. In Rotterdam we want to be ready to receive hydrogen in all possible carriers; ammonia, but also methanol, LOHC (Liquid Organic Hydrogen Carriers) and bio- and synthetic fuels. Currently, multiple terminals in our port are already busy with to develop dedicated storage facilities for that, including ammonia crackers. A dedicated hydrogen backbone through the port is already under construction by Gasunie (the Dutch TSO for hydrogen) and further connections to the rest of the Netherlands, Germany and Belgium are in preparation; including also infrastructure for CO2 and ammonia.
What concrete initiatives has the Port implemented for using green ammonia as an energy vector, and what are the current technological barriers to its mass adoption?
Ammonia is already safely stored and handled in our port for years via the existing OCI terminal, only in limited capacity. There will be many additional terminals but this is technically not a challenge. But as ammonia needs to be handled with care, we have together with all the relevant authorities updated and reviewed the framework of standards and regulations, in order to guarantee also safe operation in the future. The social acceptance of these projects is very important, as the Rotterdam port is also connected to the city. So safety is of the upmost importance. Ammonia crackers will be implemented, which is existing technology on smaller sizes, so the upscaling also comes with some challenges, but the planning is that the first projects for this will become operational around 2028.
How do the Port’s electrification projects at terminals contribute to emission reductions, and how are renewable energies being integrated into these processes? We have many initiatives supporting the reduction of emissions in our port. The biggest part of the green electricity will come from off-shore wind farms that are under development at the Dutch North Sea, connected to the shore by subsea electricity cables of which the majority will also connect to the electricity grid in Rotterdam. This electricity is essential for the decarbonization of the port and its industrial cluster. One specific initiative is shore power; ships will be connected to a cable once moored, so they don’t need to run their engines for primary power consumption. The port of Rotterdam itself is also investing in this, together with utility companies. Some projects are already operational and it is currently also roll-out to electrify the biggest container terminals and the terminal for cruise ships in the city.
In its energy transition strategy, what are the key measures for creating synergies between green hydrogen production and the local demand from heavy industries?
Its is clear that there is huge local demand for hydrogen, as some industries cant electrify and hydrogen will also be an essential feedstock for e.g. synthetic fuel production. The low hanging fruit is to replace the grey hydrogen that is currently used in the refineries by green hydrogen. But as there is not yet a solid business case for that, government support is needed. Not only by financial support, but mainly by creating the right framework of regulations in order for the private companies to have enough certainty to do long term investments. This local demand is needed to kick-start the hydrogen economy. In order to create scale, so that the cost of green hydrogen will go down to become competitive.
How is the Port contributing to the development of hydrogen transport corridors in Europe, and what impact does this have on the region’s green economy?
It is clear that infrastructure is essential in order to be able to transport the hydrogen, or any other carrier to the offtake location in the hinterland. We started already years ago with the project development of the hydrogen backbone in our port, engaging all relevant stakeholders. As a result this backbone is already under execution now as the first part of the future Dutch hydrogen grid of Gasunie. For the future roll-out of the network, specifically the essential connection to Germany, we keep on playing a pivoting role in coordinating the right players and continuous conversations with all relevant government bodies and authorities. Next to the pipeline infrastructure, also shipping plays an important role. Ammonia can also be transported per barge to e.g. the industrial clusters in Germany, specifically to the port of Duisburg.
With the growing interest in sustainable fuels, what are the Port’s expectations regarding the future demand for green ammonia in maritime transport, and how are they preparing to meet this demand?
Apart from the aviation sector, with upcoming blending obligations for e-SAF (synthetic kerosine), the maritime sector will indeed also be an important user for green hydrogen. Methanol and ammonia will be used directly used as bunkering fuel, mainly for long-range shipping. Many shipping companies are already anticipating on that and new ships with dual-fuel engines are under construction. For short sea shipping there are even ships that will be using hydrogen directly via onboard fuel-cells. As Rotterdam is the biggest bunkering port in Europe, we also need to be ready to facilitate that. For the safe bunkering of methanol and ammonia the right procedures and regulations need to be implemented, which we are currently doing. Here also cooperation and knowledge sharing is important, so that this will be rolled out in may port worldwide. But it is clear that the large volumes of ammonia have to be imported, so here we also look with great interest to Chile, to provide this green ammonia in the future.
But the main message it that Rotterdam is working hard to be ready to receive, store and process the required volumes of green hydrogen in any form. And as pipelines, electrolysers and terminals are already under construction and will be operational soon: its already happening!
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