Biocombustibles en América Latina y el Caribe: Claves para la descarbonización del transporte

Biocombustibles en América Latina y el Caribe: Claves para la descarbonización del transporte

Grace Keller

Fecha publicada: 03 Marzo, 2025

La Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) en su Nota Técnica titulada “Una introducción al sector de los biocombustibles en América Latina y el Caribe”, presenta un análisis detallado del papel estratégico que desempeñan los biocombustibles de bajo carbono en la descarbonización del transporte y su contribución a la transición energética de la región.

En un contexto donde la urgencia climática demanda soluciones sostenibles, los biocombustibles emergen como una alternativa viable para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), particularmente en sectores de difícil electrificación como el transporte pesado, la aviación y el transporte marítimo.

América Latina y el Caribe (ALC) se encuentra en una posición clave para liderar la transición hacia una matriz energética más limpia. Con un aporte del 27% a la producción mundial de biocombustibles líquidos en 2023—equivalente a 47.827 miles de m³—la región ha consolidado su protagonismo en este sector. Brasil, con un 93% de la producción regional, es el actor dominante, destacándose en la producción de bioetanol y biodiésel​.

Los biocombustibles representan una alternativa viable para reducir la dependencia de los combustibles fósiles en sectores de difícil electrificación, como el transporte pesado, aéreo y marítimo. Su producción, basada en biomasa agrícola, residuos forestales y aceites vegetales, permite una reducción significativa de emisiones cuando se adopta un enfoque de ciclo de vida. Sin embargo, su desarrollo enfrenta retos técnicos, regulatorios y de sostenibilidad que requieren atención estratégica.

Evolución y crecimiento del sector

Entre 2013 y 2023, la producción de biocombustibles en ALC experimentó un crecimiento acumulado del 50%, en línea con la expansión global del sector. Destaca el incremento del biodiésel, con un aumento del 163% en comparación con el 36% del bioetanol. Actualmente, siete países de la región producen bioetanol y cinco producen biodiésel​.

Los biocombustibles han sido impulsados por marcos regulatorios que incluyen mandatos de mezcla, incentivos fiscales y normativas de sostenibilidad. En Brasil, por ejemplo, el programa RenovaBio ha generado un mercado de Créditos de Descarbonización (CBIO), incentivando la producción con menor huella de carbono. Otros países han implementado cuotas mínimas de mezcla de bioetanol y biodiésel en combustibles fósiles, con porcentajes que van desde el 5% en Chile hasta el 30% en Paraguay​.

Innovación y nuevos combustibles sostenibles

Para expandir el impacto de los biocombustibles, América Latina está avanzando en la producción de combustibles sostenibles de aviación (SAF, por sus siglas en inglés) y Aceite Vegetal Hidrotratado (HVO), alternativas clave para la descarbonización del transporte aéreo y marítimo.

  • Combustibles Sostenibles de Aviación (SAF): En 2023, la producción mundial de SAF alcanzó 1,29 millones de toneladas métricas, de las cuales el 94% provino de la tecnología HEFA (Hydroprocessed Esters and Fatty Acids). Este biocombustible puede reducir hasta un 80% las emisiones de GEI y es fundamental para cumplir con los compromisos de la industria aérea de alcanzar cero emisiones netas para 2050​.
  • Aceite Vegetal Hidrotratado (HVO): Su producción global ha crecido un 538% en la última década, alcanzando los 15,06 millones de m³ en 2023. Este biocombustible es una alternativa viable para el transporte marítimo, con un potencial de reducción de emisiones de hasta 90% en comparación con el diésel convencional​.

Brasil: un modelo de éxito

Brasil ha demostrado que los biocombustibles pueden integrarse con éxito en la matriz energética. A través del programa Proálcool, iniciado en la década de 1970, y la implementación de vehículos flex-fuel, el país ha logrado que más del 80% de su flota liviana funcione con bioetanol. Además, iniciativas como RenovaBio han establecido incentivos financieros para reducir la huella de carbono de la producción.

En 2024, Brasil aprobó la Ley del Combustible del Futuro, que impulsa:

  • El uso obligatorio de SAF en la aviación (1% en 2027, 10% en 2037).
  • El Programa Nacional de Diésel Verde (PNDV), con cuotas mínimas de mezcla de HVO.
  • Un aumento del 27% al 35% en la mezcla de etanol en la gasolina en el futuro.

Desafíos y perspectivas

Si bien la región cuenta con ventajas competitivas—abundantes recursos agrícolas, políticas de incentivo y experiencia en el sector—también enfrenta desafíos críticos:

  • Sostenibilidad: Es necesario evitar impactos negativos como la deforestación y la competencia con cultivos alimentarios.
  • Regulación y certificación: La adopción de estándares internacionales de sostenibilidad será clave para acceder a mercados globales.
  • Infraestructura y financiamiento: Se requiere inversión en biorefinerías, logística y tecnología para garantizar una producción eficiente y escalable.

Conclusión

Los biocombustibles representan una pieza fundamental en la estrategia de descarbonización de América Latina. Con políticas adecuadas, incentivos financieros y un enfoque en sostenibilidad, la región puede consolidar su liderazgo global y contribuir significativamente a la transición energética. Para ello, es clave fortalecer la cooperación regional, atraer inversión en innovación y garantizar que la expansión del sector se realice de manera sostenible y competitiva.

Nota Técnica OLADE: Biocombustibles

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