WHS 2025: Fraunhofer ISE hizo un llamado a activar el mercado del hidrógeno con reglas claras e inversión público-privada
WHS 2025: Fraunhofer ISE hizo un llamado a activar el mercado del hidrógeno con reglas claras e inversión público-privada
Por Grace Keller
Fecha publicada: 06 Junio, 2025

La internacionalización del hidrógeno verde y sus derivados depende de cerrar brechas críticas en regulación, infraestructura, demanda y costos de capital.
La transición energética basada en hidrógeno verde solo será posible si se activa el mercado global a través de mecanismos pragmáticos, financiamiento combinado público-privado y una regulación coherente que asegure estabilidad de largo plazo para los inversores. Así lo concluyeron los expertos y líderes del sector reunidos en el “International Power-to-X Workshop: Innovations for Cost-Effective Hydrogen Solutions”, organizado por Fraunhofer ISE junto a TNO el 19 de mayo en el marco del World Hydrogen Summit 2025.
Durante el encuentro, se destacó que instrumentos como H2Global serán esenciales para catalizar la primera ola de proyectos a escala industrial, estableciendo contratos con precios y volúmenes garantizados que reduzcan el riesgo para los desarrolladores. Este tipo de esquemas permitiría acelerar la producción y el comercio internacional de derivados del hidrógeno, especialmente amoníaco, metanol y dimetil éter (DME), proyectados para alcanzar 170 millones de toneladas transportadas a larga distancia hacia 2050.
Con el foco puesto en la desfosilización de sectores difíciles de electrificar —como la industria pesada, el transporte marítimo y aéreo, y la generación de energía térmica—, el taller expuso la necesidad urgente de acelerar tanto la producción como la aplicación de portadores de hidrógeno neutros en carbono.
Amoníaco: vector energético estratégico y versátil
El amoníaco verde fue uno de los protagonistas centrales de la jornada, presentado como una molécula carbono-neutral con múltiples aplicaciones: desde la combustión directa para generación de calor y electricidad, hasta su reconversión en hidrógeno o uso como combustible en transporte marítimo. Fraunhofer ISE detalló las diferencias de costos nivelados entre el e-ammonia (a partir de electrólisis), el blue ammonia (a partir de gas natural con CCS) y el fósil convencional sujeto a mecanismos como el CBAM (Carbon Border Adjustment Mechanism), resaltando que el diferencial de costos se verá fuertemente influido por el precio de la energía renovable, el gas natural y los mecanismos regulatorios que internalicen la huella de carbono.
En paralelo, se abordaron rutas emergentes como la producción de DME desde CO₂ capturado, hidrógeno verde y biomasa, con aplicaciones en transporte, blending de combustibles, e incluso como vector de hidrógeno para exportación.
Escalar la cadena de valor: inversión, infraestructura y regulación
Uno de los mensajes más enfáticos del workshop fue que la producción de hidrógeno a gran escala y su despliegue global no dependen únicamente del potencial renovable de los países exportadores, sino de variables estructurales como el costo del capital, la existencia de marcos regulatorios claros y la infraestructura de transporte y almacenamiento.
Según Fraunhofer ISE, para 2050 se proyecta que se transportarán hasta 170 millones de toneladas de derivados de hidrógeno a largas distancias. Amoníaco y metanol lideran como vectores logísticos, mientras que el DME se perfila como una opción promisoria para rutas punto a punto.
Frente a este escenario, se destacó la importancia de instrumentos como H2Global, que busca activar el mercado mediante contratos a largo plazo y mecanismos de precio garantizado. Dado el volumen de inversión requerido para escalar esta industria, los expertos abogaron por una mayor participación de capital público y privado, respaldado por marcos contractuales estables y pragmáticos. Asimismo, se hizo hincapié en la necesidad de desarrollar regulaciones que activen la demanda —en particular en Europa— para evitar perder competitividad frente al rápido avance de mercados como China, que ya está fijando cuotas obligatorias de consumo de hidrógeno verde.
Tecnologías híbridas, captura de carbono y nuevos vectores
Otro eje destacado fue la innovación tecnológica. Se presentaron estrategias de intensificación de procesos, diseño de reactores avanzados y combinaciones híbridas entre rutas Power-to-X y biomasa como vía para reducir costos y mejorar eficiencias. En paralelo, se subrayó que cerrar el ciclo del carbono requiere tecnologías como la captura directa de CO₂ del aire (DAC) y emisiones negativas, las cuales deberían ser impulsadas tanto desde la regulación como la investigación aplicada.
En esta misma línea, se mencionó el potencial emergente del hidrógeno blanco —naturalmente presente en formaciones geológicas— como un recurso a considerar estratégicamente en los próximos años por su bajo costo de extracción.
Almacenamiento subterráneo: un pilar aún pendiente
Uno de los temas técnicos más discutidos fue el almacenamiento a gran escala de hidrógeno, especialmente en cavernas salinas. Aunque se trata de una tecnología con décadas de experiencia en el sector del gas natural, su aplicación al hidrógeno aún enfrenta desafíos regulatorios, económicos y sociales. La falta de modelos de negocio claros, debido a los altos costos iniciales y la ausencia de garantías de precio y volumen, hace necesario el apoyo estatal, por ejemplo, a través de esquemas tipo Contracts for Difference (CfD).
También se identificaron brechas normativas en estándares técnicos para materiales y equipos específicos de hidrógeno, y se planteó la necesidad de adaptar tecnologías de superficie (compresión, purificación) para usos a escala nacional. La aceptación social fue destacada como un factor crítico, por lo que se recomendó implementar esquemas de beneficio local, comunicación transparente y participación temprana de comunidades.
Asimismo, se llamó a armonizar la implementación de la directiva RED III de la Unión Europea en los distintos países, a fin de entregar señales claras a los inversionistas y evitar distorsiones regulatorias que frenen el desarrollo del mercado.
Un llamado a la acción global

Las conclusiones del workshop fueron claras: la transición hacia una economía del hidrógeno requiere una convergencia sin precedentes entre industria, gobiernos, centros de investigación y sociedad civil. Esta transformación no será posible sin planificación a largo plazo, colaboración internacional, marcos normativos coherentes y voluntad política para asumir los riesgos iniciales.
Fraunhofer ISE cerró la jornada subrayando que la infraestructura para el hidrógeno debe preceder al mercado: sin almacenamiento, sin redes de transporte y sin mecanismos de precio garantizado, la inversión privada no llegará. La creación de este nuevo sistema energético global no es solo un desafío tecnológico, sino también una tarea profundamente política, financiera y social.
Fuente: Fraunhofer ISE/TNO
Fotos: Eric de Vries




