La inversión energética global alcanza los USD 3,3 billones impulsada por la electrificación y el auge de las renovables

La inversión energética global alcanza los USD 3,3 billones impulsada por la electrificación y el auge de las renovables

Fecha publicada: 10 Junio, 2025

La inversión mundial en energía alcanzará los USD 3,3 billones en 2025, según la última edición del informe World Energy Investment 2025 publicado por la Agencia Internacional de Energía (IEA). El estudio revela que más de dos tercios de esa cifra —alrededor de USD 2,2 billones— se destinarán a tecnologías de bajas emisiones, redes eléctricas, almacenamiento, eficiencia y electrificación de usos finales, consolidando el avance hacia una nueva era energética dominada por la electricidad y las energías limpias.

Esta edición marca el décimo aniversario del informe y ofrece un análisis exhaustivo de las dinámicas de inversión energética global, contextualizadas por la volatilidad geopolítica, el cambio climático y la transición tecnológica. Entre los datos más relevantes se encuentra el fuerte impulso de la energía solar fotovoltaica, que se consolida como el principal destino de inversión individual, con un récord estimado de USD 450 mil millones en 2025.

China lidera la transformación, pero la electrificación impulsa la inversión global

El auge inversor está impulsado por economías importadoras de combustibles fósiles como China, India y la Unión Europea, donde la electrificación de la industria, la movilidad eléctrica, los centros de datos y la climatización aumentan rápidamente la demanda de electricidad. En 2025, se prevé que la inversión en el sector eléctrico (USD 1,5 billones) supere ampliamente a la destinada a petróleo, gas y carbón (USD 1,1 billones).

China continúa liderando la inversión energética mundial, con cerca del 30% del total, seguida por Estados Unidos y la Unión Europea. En los países emergentes, la combinación de políticas favorables y menores costos de tecnología está facilitando el despliegue distribuido de energía solar, como lo demuestra el caso de Pakistán, que importó 19 GW en paneles solares durante 2024, una cifra equivalente a la mitad de su capacidad eléctrica instalada.

Tensión entre renovables y combustibles fósiles: repunte del carbón y expansión del GNL

Pese al avance de las renovables, el informe advierte sobre el repunte en la aprobación de plantas de carbón en China (100 GW) e India (15 GW), lo que eleva la inversión global en generación a carbón a sus niveles más altos desde 2015. Por otro lado, la inversión en nuevos proyectos de gas natural licuado (GNL) en Estados Unidos, Qatar y Canadá mantiene una trayectoria ascendente, con expectativas de expansión récord en capacidad exportadora entre 2026 y 2028.

No obstante, la inversión upstream en petróleo muestra signos de debilitamiento: se espera una caída del 6% en 2025 —la primera desde 2020—, atribuida a la presión sobre los precios y la revisión de expectativas de demanda.

A pesar del creciente interés político, la inversión en combustibles de bajas emisiones, como el hidrógeno verde y el amoníaco, apenas superará los USD 30 mil millones en 2025. Esto representa una fracción mínima del total energético global y refleja la alta dependencia de estos proyectos respecto a incentivos regulatorios y financieros. Algunos proyectos han sido cancelados o pospuestos en el último año debido a incertidumbre política o falta de viabilidad económica.

Desigualdades persistentes: África y el financiamiento climático

El informe destaca la creciente brecha en el acceso al financiamiento energético en economías en desarrollo, especialmente en África, donde el costo del servicio de deuda supera el 85% de la inversión energética prevista para 2025. A pesar de representar el 20% de la población mundial, África solo concentra el 2% de la inversión global en energías limpias. La IEA subraya la necesidad de aumentar el financiamiento internacional y mejorar las condiciones locales de inversión, especialmente mediante garantías y reformas regulatorias.

Finalmente, la IEA advierte que, si bien las inversiones en energías limpias han crecido rápidamente, aún no son suficientes para cumplir los compromisos asumidos en la COP28. Para triplicar la capacidad renovable instalada al 2030, la inversión anual en renovables debe duplicarse, y la inversión en eficiencia energética y electrificación debe casi triplicarse.

El informe concluye que el mundo energético está entrando en una “Era de la Electricidad”, marcada por nuevas tecnologías, patrones de consumo y actores emergentes. Sin embargo, alcanzar una transición energética justa y segura requerirá acelerar aún más las inversiones en infraestructura limpia, reducir el costo del capital en los países en desarrollo y cerrar las brechas persistentes en acceso, financiamiento y capacidad institucional.

Leer documento aquí

Compartir noticia por redes sociales