China lanza ambicioso plan piloto para consolidar su liderazgo global en hidrógeno

China lanza ambicioso plan piloto para consolidar su liderazgo global en hidrógeno

Fecha publicada: 17 Junio, 2025

En un movimiento estratégico que refuerza su apuesta por la transición energética, China anunció,  el despliegue de un plan nacional de proyectos piloto de hidrógeno con miras a fortalecer toda su cadena de valor de aquí a 2035. La iniciativa, liderada por la Administración Nacional de Energía del país asiático, contempla un despliegue masivo de tecnologías para la producción, transporte, almacenamiento y uso del hidrógeno, con exigentes requisitos técnicos que apuntan a la escala industrial.

El plan se articula en torno a 11 categorías de proyectos, y destaca por su foco en la producción a gran escala de hidrógeno verde. Cada instalación deberá contar con una potencia instalada mínima de 100 MW o ser capaz de generar al menos 20.000 metros cúbicos normales (Nm³) por hora, operando con una carga mínima del 50%. Aunque se permitirá una conexión parcial a la red eléctrica, el objetivo es priorizar la electrólisis alimentada con fuentes renovables, incluso en ambientes extremos como zonas remotas o en alta mar, donde los pilotos deberán tener al menos 10 MW de capacidad instalada.

La propuesta también incluye la promoción de hidrógeno limpio a partir de subproductos industriales y de procesos con captura de carbono, con un umbral mínimo de producción de 5.000 Nm³ por hora. Este enfoque responde a una estrategia pragmática de diversificación de fuentes, mientras se avanza hacia una matriz energética más descarbonizada.

En infraestructura, se contemplan pilotos de transporte mediante ductos de más de 100 km de longitud y vehículos con capacidad para movilizar al menos 600 kg de hidrógeno. También se impulsarán plantas de licuefacción capaces de procesar un mínimo de cinco toneladas diarias y proyectos de almacenamiento con capacidades superiores a 20.000 Nm³.

El uso final del hidrógeno es otro eje central del plan. Se priorizarán aplicaciones en refinerías —con metas de producción de 1.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable—, generación eléctrica con turbinas a gas de al menos 10 MW funcionando con mezclas del 15% de hidrógeno o amoníaco, y calderas de carbón de 300 MW operando con una mezcla del 10%. En el ámbito de las pilas de combustible, se requerirá una potencia mínima de 0,5 MW, y en almacenamiento energético de larga duración, se exigirá una capacidad de 1 MW con operación continua de al menos cuatro horas.

Con antecedentes como el proyecto de Envision Energy de 500 MW en Chifeng, ya en operación desde 2023, China refuerza así su posicionamiento como potencia emergente en la economía del hidrógeno. Esta nueva etapa de desarrollo, marcada por exigencias técnicas concretas y orientación industrial, busca consolidar un ecosistema de innovación robusto que sirva de base para sus futuras exportaciones de tecnología y moléculas limpias.

Este programa nacional no solo representa una apuesta por la autosuficiencia energética y la competitividad tecnológica, sino también un mensaje al mundo: China quiere ser un actor central en la economía global del hidrógeno.

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