Alemania acelera la movilidad a hidrógeno con una red que ya circula por sus calles

Alemania acelera la movilidad a hidrógeno con una red que ya circula por sus calles

Exclusivo desde Berlin, Grace Keller

Fecha publicada: 17 Junio, 2025

La tarde del domingo recibió a H2NEWS con una llovizna constante sobre el asfalto mojado del Aeropuerto Internacional Willy Brandt de Berlín. A diferencia de los taxis que esperaban en la fila, el vehículo ya estaba reservado: un Toyota Mirai propulsado por hidrógeno aguardaba en silencio en un punto de encuentro designado. Sin ruido de motor ni olor a combustión, el auto marcó el inicio de un trayecto breve pero significativo: del aeropuerto al centro de la ciudad, a bordo de una tecnología que comienza a redefinir la movilidad urbana en Alemania y Europa.

La visita a Berlín se da en el contexto del Second Academic Forum Chile-Germany, que tiene lugar en la Technische Universität Berlin, donde académicos y expertos discuten innovación, sustentabilidad, energía, hidrógeno y colaboración científica. Pero esta crónica no trata de conferencias ni presentaciones, sino del testimonio vivo de cómo la movilidad a hidrógeno ya no es una promesa: es una realidad circulando entre calles históricas, semáforos sincronizados y ciclovías alemanas.

Una ruta silenciosa entre el presente y el futuro

El taxi que nos llevó —un Toyota Mirai de segunda generación— realiza a diario el trayecto aeropuerto-Berlín-aeropuerto, recargando en una de las cuatro estaciones de hidrógeno habilitadas en la ciudad, todas integradas a la red nacional desarrollada por H2 MOBILITY, quienes invitaron a H2NEWS para este viernes visitar la estación de hidrógeno más potente de Europa, ubicada en Höherweg, cerca de Düsseldorf.

Le preguntamos al conductor si estaba conforme con el vehículo. No quiso dar su nombre, pero habló sin rodeos: “El consumo es prácticamente igual en dinero a lo que gastaba con el diésel. La diferencia es que ahora el auto no contamina, no vibra, y se conduce mucho mejor y, por supuesto, atrae la atención de los pasajeros”.

Según comentó, su empleador —propietario de una flota de taxis— ya ha adquirido otros modelos a hidrógeno y planea sumar más antes de fin de año. “Está convencido de que esto es el futuro, y los clientes también lo agradecen”, añadió.

La estación en la que carga está ubicada a pocos minutos del aeropuerto y pertenece a la red H2.LIVE  que ya cuenta con cerca de 100 estaciones operativas en Alemania, y sigue creciendo en centros urbanos y corredores logísticos. Cada estación permite recargar en solo tres a cinco minutos, con sistemas de alta seguridad que operan a 700 bar para vehículos livianos y 350 bar para buses o camiones.

La app que conecta una red de movilidad limpia

Para quienes conducen un vehículo a hidrógeno, la plataforma H2.LIVE es fundamental. Disponible como aplicación móvil, permite verificar en tiempo real la disponibilidad de estaciones, identificar su ubicación, tipo de boquillas, presión de carga, estado operativo y tiempo estimado de espera. Todo con una interfaz intuitiva, desarrollada para usuarios particulares, empresas de transporte y operadores logísticos.

Esta red cubre ciudades como Hamburgo, Fráncfort, Múnich, Núremberg y Stuttgart, además del área del Rin-Ruhr. Desde 2021, se están implementando también estaciones de gran capacidad (hasta 800 kg de hidrógeno por día), ideales para flotas de transporte comercial.

Hidrógeno verde: presente y promesa

Actualmente, el hidrógeno que abastece la red se compone en un 28 % de hidrógeno verde —producido mediante electrólisis con fuentes renovables o biomasa— y 30 % proviene de subproductos industriales. El restante, un 42 % aún depende del gas natural, aunque con menor impacto ambiental. Alemania tiene como objetivo que, para 2028, el 100 % del hidrógeno sea de origen renovable. La certificación de origen, avalada por TÜV, asegura trazabilidad y cumplimiento con estándares medioambientales.

En paralelo, se están desarrollando soluciones como LOHC (Liquid Organic Hydrogen Carriers), que permiten transportar grandes volúmenes de hidrógeno de forma segura y eficiente, aprovechando infraestructuras logísticas existentes.

El Toyota Mirai: tecnología sin emisiones

El Toyota Mirai, protagonista de este viaje, es uno de los vehículos más avanzados con tecnología de celda de combustible. Su funcionamiento es simple y revolucionario: el hidrógeno almacenado en tanques presurizados se mezcla con oxígeno del aire para producir electricidad a bordo, que alimenta un motor eléctrico. El único residuo es vapor de agua.

Con una autonomía superior a 650 kilómetros y un tiempo de carga de menos de cinco minutos, el Mirai ofrece una experiencia de conducción silenciosa, estable y libre de emisiones. Su pila de combustible de segunda generación es más compacta y potente, y permite ubicar tres tanques de hidrógeno sin sacrificar espacio interior ni diseño.

Mientras la ciudad avanza entre tranvías y bicicletas, entre el acero del presente y el vidrio de la innovación, hay una certeza: en Alemania, el hidrógeno ya está en movimiento. Y cada trayecto urbano en un taxi como este es una muestra de que la transición energética no es solo una decisión política o científica, sino también una experiencia cotidiana

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