El hidrógeno verde tiene el gran potencial de transformarse en el nuevo motor económico de Chile
El hidrógeno verde tiene el gran potencial de transformarse en el nuevo motor económico de Chile
The Energy Pioneer
Fecha publicada: 02 Septiembre, 2025

Con la ambiciosa meta de convertirse en líder mundial en hidrógeno verde y gracias a los recursos renovables para lograrlo, la industria chilena del hidrógeno renovable se prepara para una década de fuerte crecimiento. Las políticas definidas en la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde y en el Plan de Acción de Hidrógeno Verde evidencian el compromiso del país por reducir los costos de producción, con el objetivo de transformarse en el más competitivo del mundo.
Ventanas de implementación y potencial de recursos
El Plan de Acción de Hidrógeno Verde contempla dos etapas. La primera, entre 2023 y 2026, busca establecer regulaciones, señales de inversión y fortalecer vínculos con potenciales compradores. La segunda, de 2026 a 2030, apunta a iniciar el desarrollo y la descarbonización, con énfasis en iniciativas regionales y locales. En paralelo, la Estrategia Nacional también definió el período 2025-2030 como clave para asegurar compromisos de inversión y contratos de suministro de hidrógeno y amoníaco.
El interés de Chile por este mercado responde a su acceso a un potencial renovable extraordinario: el país puede producir 70 veces su capacidad instalada actual. Solo la energía eólica en Magallanes podría abastecer más del 10% del hidrógeno verde a nivel mundial. Esta abundancia de recursos, sumada a la baja en los costos de los electrolizadores, abre la puerta para que el hidrógeno chileno sea el más competitivo del planeta.
Impacto económico y generación de empleo
El potencial económico de este sector se compara ya con el de la minería. Según estimaciones del gobierno chileno, la industria podría generar más de 90.000 empleos hacia 2050.
En entrevista con The Energy Pioneer, Grace Keller, directora de H2News, explicó que el Plan de Acción se apoya en cinco pilares estratégicos que abordan temas como permisos, capacitación de la fuerza laboral, infraestructura e incentivos concretos para acelerar el desarrollo del mercado. Keller destacó además que la minería, las refinerías y el transporte se perfilan como los sectores pioneros en la adopción del hidrógeno verde en Chile.
Primeros mercados y rol del Estado
La adopción temprana resulta clave en una industria intensiva en capital. Sustituir el hidrógeno gris utilizado en refinerías y el amoníaco importado por producción verde permitirá crear demanda inicial. Europa, Japón y Corea han mostrado fuerte interés en el amoníaco verde. Para facilitar este proceso, el gobierno formará un grupo de trabajo con empresas públicas —como Codelco y ENAP— para apoyar la incorporación del hidrógeno en sus operaciones.
En conversación con The Energy Pioneer, María Jesús Mancilla Cofré, ingeniera de proyectos en hidrógeno, añadió que los sectores de transporte internacional y marítimo también serán adoptantes tempranos, debido a sus altos requerimientos energéticos y la dificultad de electrificar con baterías.
Visión internacional y actores clave
Erik Solheim, presidente de la Development Roundtable de la Green Hydrogen Organization (GH2), subrayó el rol del Estado en crear mercados claros que permitan escalar producción y reducir costos. Por su parte, Barbara Jinks, directora de Ready4H2, remarcó la relevancia del mercado europeo para Chile, destacando el aprendizaje de los países pioneros en infraestructura de distribución.
Hoy, más de 75 proyectos han sido propuestos en Chile, siete de ellos a escala comercial. Empresas internacionales como TotalEnergies desarrollan proyectos por USD 16 mil millones en el sur del país, integrando producción de hidrógeno, amoníaco, energía eólica y desalación. La eléctrica chilena Colbún también avanza en capacidades propias.
Proyección global
Con abundante recurso eólico y solar, y un claro interés gubernamental, Chile se posiciona como uno de los futuros exportadores más relevantes. Países europeos como Alemania podrían garantizar contratos de suministro, asegurando la viabilidad de los proyectos nacionales. El desafío pendiente será comprobar si el país logra cumplir su objetivo: producir el hidrógeno verde más barato del mundo.
Fuente: Publicación original en The Energy Pioneer




