Uruguay apuesta por el hidrógeno verde: una estrategia nacional para el desarrollo de capacidades y valor agregado

Uruguay apuesta por el hidrógeno verde: una estrategia nacional para el desarrollo de capacidades y valor agregado

Fecha publicada: 06 Noviembre, 2025

Uruguay se consolida como uno de los países latinoamericanos con mayor proyección en la producción de hidrógeno verde y sus derivados. Con una matriz eléctrica renovable superior al 90% y una política climática orientada hacia la neutralidad de carbono para 2050, el país ha presentado el estudio “Producción del Hidrógeno Verde y sus Derivados en Uruguay”, elaborado por la Universidad de la República junto a la Energy Partnership Uruguay-Alemania (GIZ) y el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM). El documento constituye una hoja de ruta integral para desarrollar las capacidades humanas, técnicas y de gobernanza necesarias para posicionar al país como exportador de energías limpias hacia 2040.

Un plan estratégico con visión 2040

El estudio estima que Uruguay podría producir un millón de toneladas anuales de hidrógeno verde hacia 2040, generando cerca de 30.000 empleos directos en sectores como construcción de plantas, operación, mantenimiento, transporte y formación técnica. Se proyectan ingresos de alrededor de 1.900 millones de dólares anuales derivados de la exportación de hidrógeno y productos asociados como amoníaco, e-metanol y e-Jet Fuel.

Uruguay basa su competitividad en tres factores principales: abundantes recursos renovables (solar, eólico y biomasa), disponibilidad de CO₂ biogénico proveniente de procesos industriales sostenibles, y una infraestructura logística favorable, con salida directa al Atlántico y puertos capaces de articular exportaciones hacia Europa y Asia. Estos atributos permiten que el país combine autosuficiencia energética con un enfoque exportador en mercados comprometidos con la transición energética.

Fortalecimiento de la gobernanza y capital humano

El informe enfatiza que el crecimiento del sector no depende solo de la infraestructura o los recursos naturales, sino también de la gobernanza y del capital humano. La propuesta plantea la creación de un marco institucional robusto que coordine la participación de los distintos ministerios, universidades y empresas privadas. Asimismo, propone establecer un Consejo de Alto Nivel para el Hidrógeno Verde con representación pública, académica y empresarial, encargado de supervisar la implementación de políticas, la capacitación de recursos humanos y la atracción de inversiones.

El documento también sugiere la creación de un observatorio nacional de hidrógeno que recopile y analice estadísticas sobre educación, investigación y desarrollo, permitiendo un seguimiento basado en evidencia sobre los avances de la estrategia nacional.

Educación y formación para una nueva industria

Uno de los pilares del estudio es la estrategia de formación de recursos humanos en hidrógeno verde, que apunta a integrar contenidos sobre esta temática en los programas técnicos y universitarios. Instituciones como la Universidad de la República (Udelar) y la Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC) son llamadas a liderar la actualización curricular, el desarrollo de maestrías en energías renovables y tecnología del hidrógeno, y la implementación de programas de formación dual junto al sector privado.

El plan también contempla la capacitación docente, la creación de cursos cortos autoadministrados sobre seguridad y operación industrial, y el desarrollo de programas de reskilling y upskilling para adaptar la fuerza laboral existente. Además, propone fomentar alianzas internacionales, especialmente con Alemania y Australia, países líderes en investigación y tecnología del hidrógeno.

Perfiles y competencias para la cadena de valor

El informe identifica las competencias necesarias en cada eslabón de la cadena de valor —diseño, construcción, energía, producción, logística y aplicaciones finales— clasificadas en tres niveles de especialización: experto, profesional especializado y técnico operativo. Entre los perfiles más demandados se destacan ingenieros en energía y química, técnicos eléctricos, especialistas en almacenamiento, expertos en calidad y seguridad industrial, analistas de mercados energéticos y gestores de políticas públicas.

Asimismo, el estudio subraya que Uruguay deberá crear formaciones hoy inexistentes en su oferta educativa, como posgrados en calidad aplicada al hidrógeno verde, diplomados en almacenamiento de energía y certificaciones laborales específicas para cada etapa del proceso productivo.

Desafíos estructurales y territoriales

Entre los aspectos críticos detectados se incluyen la necesidad de consolidar grupos científicos estables, fortalecer la masa crítica en disciplinas clave (como la electroquímica y la ingeniería de materiales), e impulsar la transferencia tecnológica desde centros internacionales hacia el ecosistema uruguayo. El desarrollo territorial es otro eje prioritario: el estudio recomienda diseñar programas de I+D locales adaptados a las características de cada región, además de promover campañas de sensibilización ciudadana que fomenten la aceptación social del hidrógeno.

Este informe posiciona a Uruguay como un referente regional en la planificación estratégica de la economía del hidrógeno. El país avanza con un enfoque integral que trasciende la producción de energía limpia, apostando por un modelo de desarrollo basado en conocimiento, innovación y formación de talento. Su desafío no será únicamente producir hidrógeno verde competitivo, sino construir un ecosistema que combine ciencia, educación y gobernanza para convertir la oportunidad energética en un motor de transformación nacional.

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