Europa define las reglas del juego para el hidrógeno verde y bajo en carbono: implicancias para Arabia Saudita
Europa define las reglas del juego para el hidrógeno verde y bajo en carbono: implicancias para Arabia Saudita
Fecha publicada: 12 Noviembre, 2025

El 7 de julio de 2025, la Comisión Europea emitió un nuevo acto delegado que establece la metodología para calificar los combustibles de bajo carbono, complementando las regulaciones adoptadas en 2023 sobre los Combustibles Renovables de Origen No Biológico (RFNBO). Con esta medida, la Unión Europea (UE) completa su marco regulatorio para certificar el hidrógeno producido con electricidad como “verde” o “bajo en carbono”, una estructura que busca garantizar la trazabilidad y la reducción efectiva de emisiones de gases de efecto invernadero en toda la cadena de valor.
Un marco común para productores dentro y fuera de Europa
Las reglas establecidas por la UE aplican tanto al hidrógeno producido dentro del bloque como al importado, lo que convierte su cumplimiento en una condición esencial para acceder al mercado europeo. La normativa exige una reducción mínima del 70% de las emisiones respecto de un combustible fósil de referencia, además de la aplicación obligatoria de mecanismos de trazabilidad y balance de masas que aseguren el seguimiento físico y documental de cada volumen de hidrógeno certificado.
La regulación distingue dos categorías de hidrógeno: el verde (RFNBO), cuando la electricidad utilizada proviene de fuentes renovables certificadas, y el bajo en carbono, cuando la electricidad no es renovable pero demuestra reducciones sustanciales de emisiones. El cálculo de las emisiones totales incorpora un análisis de ciclo de vida completo que incluye la desalación del agua y el transporte del hidrógeno producido.
En el caso de la electricidad renovable, el reglamento europeo introduce tres conceptos clave: adicionalidad, correlación temporal (a escala horaria desde 2030) y correlación geográfica. Estas condiciones buscan garantizar que la producción de hidrógeno impulse nueva capacidad renovable y no se limite a utilizar energía ya existente o subsidiada. La norma contempla distintas configuraciones, como la conexión directa entre planta renovable y electrolizador o el uso de contratos de compraventa de energía (PPA), siempre que se cumplan los criterios de adicionalidad y sincronización horaria.
El desafío para los exportadores de hidrógeno
El estudio del King Abdullah Petroleum Studies and Research Center (KAPSARC), titulado “Decoding European RFNBO and Low Carbon Fuels Regulations: Implications for Hydrogen Production from Electricity in Saudi Arabia” y elaborado por Sandrine Wachon y Marie Petitet, analiza el impacto de este marco europeo en los productores de hidrógeno del Golfo, especialmente en Arabia Saudita. Según el informe, bajo la estrategia energética saudí hacia 2030 —basada en una combinación de renovables y gas— solo ciertas rutas de certificación resultan viables, principalmente las basadas en conexión directa o en PPAs con plantas renovables.
Proyectos como el complejo NEOM, de 2,2 GW, y el nuevo hub de Yanbu, que contempla 4 GW de electrólisis para producir 400.000 toneladas anuales de hidrógeno verde, demuestran la intención del país de consolidarse como un actor clave en el mercado global del hidrógeno, alineando sus desarrollos con los estándares internacionales exigidos por la Unión Europea.
Recomendaciones para Arabia Saudita
El informe de KAPSARC propone una serie de medidas que permitirían a Arabia Saudita asegurar la compatibilidad regulatoria con Europa y fortalecer su posicionamiento exportador. Entre ellas destacan:
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Aprovechar la infraestructura eléctrica existente mediante un sistema trazable de asignación energética que garantice que la electricidad renovable destinada a la producción de hidrógeno cumpla con las condiciones de adicionalidad y registro verificable.
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Establecer un marco de PPAs específico para los productores de hidrógeno, con reglas claras sobre fechas de operación y reconciliación con garantías de origen.
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Implementar un sistema nacional de garantías de origen compatible con la Directiva (UE) 2018/2001, lo que permitiría el reconocimiento mutuo con el bloque europeo.
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Desarrollar un esquema nacional de certificación del hidrógeno, alineado con los estándares voluntarios reconocidos por la UE, como CertifHy o ISCC.
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Adoptar un sistema de trazabilidad y gestión digital de datos, basado en mecanismos de cadena de custodia o balance de masa, respaldado por medidores inteligentes capaces de verificar la correlación temporal y geográfica.
El estudio concluye que la convergencia regulatoria entre Europa y los productores del Golfo será decisiva para el comercio internacional de hidrógeno. En este contexto, Arabia Saudita tiene la oportunidad de consolidarse como un proveedor confiable de hidrógeno verde y bajo en carbono, siempre que adopte mecanismos de certificación, trazabilidad y verificación equivalentes a los europeos. La claridad del marco normativo europeo no solo marca un precedente técnico, sino también una oportunidad estratégica para los países que buscan liderar la economía del hidrógeno en la próxima década.
Créditos: Estudio elaborado por Sandrine Wachon y Marie Petitet. Publicado por el King Abdullah Petroleum Studies and Research Center (KAPSARC), septiembre de 2025.




