La industria química y metalúrgica alemana acumula la mayor caída de producción desde 2022

La industria química y metalúrgica alemana acumula la mayor caída de producción desde 2022

Fecha publicada: 18 Mayo, 2026

Los altos precios de la energía en Alemania han provocado una caída de la producción del 15,2 % de febrero de 2022 a marzo de 2026 y la pérdida de empleos en sectores industriales que precisan de un uso intensivo de aquella.

Según datos publicados por la Oficina Federal de Estadística (Destatis), la caída de la producción en sectores específicos como la industria química, la papelera, la del vidrio y la metalúrgica fue significativamente mayor que la del sector industrial en su conjunto, que descendió un 9,5 %.

La caída de la producción ha conllevado numerosas pérdidas de empleo. En marzo de 2026, 794.400 personas trabajaban en industrias de alto consumo energético, un 6,3 % menos que en febrero de 2022. Esto representa una pérdida de aproximadamente 53.200 empleos. La industria papelera sufrió la mayor caída proporcional (8,6 %), seguida de la metalurgia (7,1 %).

Las refinerías crecen en producción y empleo

Una excepción es el sector de las refinerías de petróleo: aumentó su producción un 24,6 % e incluso creó un millar de nuevos puestos de trabajo. Se han registrado incrementos significativos en este sector, especialmente desde enero de 2026.

En 2024, las industrias de alto consumo energético representaron tres cuartas partes (75,6 %) del total de la energía consumida en el conjunto de los sectores industriales de Alemania.

El mayor consumidor fue la industria química, con una participación del 27,9 %, seguida de la producción y el procesamiento de metales (23,7 %) y las refinerías de petróleo (10,7 %).

Las fuentes de energía más consumidas fueron el gas natural, que representó algo más de una cuarta parte (26,3 %), el petróleo (21,0 %), el carbón (18,1 %) y la electricidad (15,2 %).

Los datos de Destatis son una señal de alarma que la industria europea no puede ignorar: cuando la energía cara no tiene alternativa limpia y escalable, la desindustrialización llena el vacío. No es casualidad que las refinerías sean el único sector en crecimiento —la industria pesada vuelve al fósil porque es lo único que garantiza calor de proceso a precio predecible. Química, metalurgia y papel son precisamente los sectores donde el hidrógeno verde tiene mayor potencial de sustitución directa: como reductor en hornos de acero, como feedstock en amoniaco, como combustible de alta temperatura donde la electrificación directa no llega. Cada mes de retraso en escalar esa infraestructura se traduce, como Alemania ya demuestra con 53.000 empleos perdidos, en plantas cerradas y, paradójicamente, en más dependencia de los combustibles que la transición prometía abandonar. Descarbonizar la industria pesada sin hidrógeno no es transición energética: es simplemente exportar las emisiones junto con los empleos.

Fuente: dpa

Imagen: Instalaciones industriales de Hoechst en Frankfurt. Crédito Andreas Arnold/dpa

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