Soluciones europeas ponen foco en uno de los mayores desafíos del hidrógeno: su transporte

Soluciones europeas ponen foco en uno de los mayores desafíos del hidrógeno: su transporte

Fecha publicada: 12 Junio, 2026

La escalabilidad de la industria del hidrógeno renovable depende no solo de la producción, sino también de la capacidad de transportar el energético de manera segura, eficiente y competitiva. Bajo esa premisa, la empresa noruega UMOE Advanced Composites (UAC) presentó sus soluciones para almacenamiento y transporte de hidrógeno comprimido durante una nueva sesión del ciclo “Soluciones europeas para el hidrógeno verde y sus derivados en América Latina y el Caribe”, organizado por H2LAC y el Programa Euroclima.

El webinar, moderado por Pablo Tello, del Programa Euroclima/H2LAC, reunió a 78 participantes interesados en conocer tecnologías que permitan superar uno de los principales desafíos de la economía del hidrógeno: la logística de distribución.

La presentación estuvo a cargo de Nico Willems, International Sales Manager para América de UAC, quien expuso la propuesta de la compañía noruega basada en recipientes de presión Tipo IV fabricados con fibra de vidrio reforzada y diseñados específicamente para aplicaciones de hidrógeno, biogás y gas natural comprimido.

Menor peso y mayor capacidad de transporte

Uno de los principales atributos de la tecnología presentada es su menor peso respecto de las alternativas convencionales en acero. Según explicó Willems, los tanques compuestos pueden reducir hasta en un 70% el peso de los sistemas de almacenamiento, permitiendo transportar una mayor cantidad de hidrógeno por viaje y mejorando la eficiencia logística.

La empresa ofrece soluciones de almacenamiento y transporte bajo el concepto de “gasoductos virtuales”, mediante contenedores MEGC (Multi Element Gas Containers) de 20, 40 y 45 pies, con presiones de operación que van desde los 250 hasta los 450 bar.

Dependiendo de la configuración, los sistemas pueden transportar desde 440 kilogramos de hidrógeno en contenedores de 20 pies hasta más de una tonelada en unidades de 45 pies, alcanzando capacidades de almacenamiento superiores a los 42.000 litros de volumen de agua equivalente.

“Cuanto más liviano es el sistema, más hidrógeno se puede transportar. Ese es uno de los principales beneficios de los recipientes compuestos frente a las alternativas metálicas”, destacó Willems durante la exposición.

Seguridad como elemento central

La seguridad fue uno de los temas que generó mayor interés entre los asistentes. UAC explicó que sus recipientes incorporan una filosofía de diseño conocida como “leak-before-burst”, que permite detectar y liberar gradualmente posibles fugas antes de que ocurra una falla estructural catastrófica.

Los cilindros están construidos con un revestimiento interno de polietileno de alta densidad (HDPE), reforzado mediante fibra de vidrio de alta resistencia y resina epóxica, además de componentes de acero inoxidable en los extremos.

La compañía señaló que sus soluciones presentan una resistencia al fuego superior a la exigida por los estándares internacionales y cuentan con certificaciones para operar bajo normativas europeas y estadounidenses para transporte de gases comprimidos.

Asimismo, destacó que los sistemas ofrecen una vida útil superior a los 20 años, eliminando además los riesgos asociados a la corrosión, una ventaja relevante para operaciones en ambientes marinos o condiciones climáticas extremas.

Pensando en las condiciones de América Latina

Durante la sesión, Willems destacó que la tecnología ya tiene presencia en mercados latinoamericanos como México y Argentina, donde las grandes distancias geográficas y la limitada infraestructura de transporte representan oportunidades para soluciones de distribución flexibles.

En ese contexto, la empresa también presentó esquemas de leasing para facilitar el acceso a la tecnología y reducir las barreras de inversión inicial para desarrolladores, productores y consumidores de hidrógeno.

La propuesta cobra especial relevancia para países que avanzan en proyectos de producción de hidrógeno renovable alejados de los centros de consumo, donde la construcción de infraestructura dedicada puede requerir inversiones significativas y largos plazos de desarrollo.

Casos de aplicación en movilidad, industria y almacenamiento

Durante la presentación, UAC mostró diversos proyectos internacionales donde sus soluciones ya están siendo utilizadas.

Entre ellos destacó su participación en Hydrospider, iniciativa que abastece vehículos pesados de celda de combustible en Suiza; el proyecto marítimo de Torghatten y GreenH, que contempla la construcción de algunos de los mayores transbordadores impulsados por hidrógeno del mundo en Noruega; y Deep Purple, una iniciativa de almacenamiento submarino de hidrógeno para aplicaciones offshore.

Estos casos reflejan el creciente interés por tecnologías de almacenamiento y transporte que permitan expandir el uso del hidrógeno en sectores difíciles de electrificar, como el transporte pesado, la industria y el sector marítimo.

Desafío clave para la expansión del hidrógeno

La sesión concluyó con una ronda de preguntas enfocadas en aspectos regulatorios, procesos de recertificación —que pueden realizarse cada cinco a diez años según la normativa aplicable— y el desempeño de los equipos en condiciones climáticas extremas, con rangos de operación que van desde los -40°C hasta los +65°C.

El encuentro dejó en evidencia que, junto con el desarrollo de proyectos de producción, la infraestructura de almacenamiento y transporte será un elemento determinante para la consolidación de cadenas de suministro de hidrógeno a gran escala en América Latina y el Caribe.

En ese escenario, tecnologías como las presentadas por UMOE Advanced Composites buscan posicionarse como una alternativa para acelerar el despliegue comercial de la industria, reduciendo costos logísticos, aumentando la seguridad operacional y facilitando la distribución del hidrógeno hacia nuevos mercados.

FUENTE: H2LAC

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