Histórico contrato impulsa la producción de acero con hidrógeno verde en Alemania

Histórico contrato impulsa la producción de acero con hidrógeno verde en Alemania

Fecha publicada: 25 Junio, 2026

Alemania acaba de dar una de las señales más contundentes hasta la fecha sobre el avance de su economía del hidrógeno. La empresa energética EWE y Salzgitter Flachstahl GmbH, filial del grupo siderúrgico Salzgitter AG, firmaron un contrato de largo plazo para el suministro de 10.000 toneladas anuales de hidrógeno verde a partir de 2030, un acuerdo considerado un hito para la descarbonización industrial y el desarrollo del mercado del hidrógeno en Europa.

El convenio contempla el abastecimiento de hidrógeno producido en la planta de electrólisis de 320 MW que EWE construye actualmente en Emden, al norte de Alemania. Se trata del primer gran contrato comercial asociado a esta instalación y, al mismo tiempo, del primer acuerdo de gran escala suscrito por Salzgitter AG con un proveedor externo de hidrógeno verde.

La producción estará destinada al programa SALCOS® (Salzgitter Low CO2 Steelmaking), la iniciativa con la que la compañía busca transformar progresivamente su fabricación de acero hacia un proceso prácticamente libre de emisiones de CO₂.

Un paso decisivo para el acero libre de carbono

La industria siderúrgica es responsable de aproximadamente el 7% de las emisiones globales de CO₂, por lo que la sustitución del carbón y el coque por hidrógeno renovable es considerada una de las estrategias más relevantes para alcanzar los objetivos climáticos europeos.

Actualmente, la utilización de gas natural en las plantas de reducción directa de Salzgitter permite disminuir cerca de un 60% las emisiones respecto del proceso tradicional basado en altos hornos. Sin embargo, la meta final de la compañía es reemplazar completamente el gas natural por hidrógeno verde.

Cuando ello ocurra, el proceso generará agua como subproducto en lugar de dióxido de carbono.

La planta de reducción directa contemplada dentro del programa SALCOS® podrá consumir hasta 150.000 toneladas de hidrógeno al año. De ese volumen, alrededor de 9.000 toneladas serán producidas internamente mediante una planta de electrólisis de 100 MW que Salzgitter construye en su propio complejo siderúrgico.

Las 10.000 toneladas comprometidas por EWE cubrirán aproximadamente el 6,5% de la demanda total prevista de hidrógeno del proyecto.

El acuerdo busca romper el dilema de la oferta y la demanda

Uno de los principales desafíos que enfrenta el sector del hidrógeno renovable es el denominado problema del “huevo y la gallina”: los desarrolladores necesitan compradores para justificar sus inversiones, mientras que los consumidores industriales requieren certeza sobre el suministro antes de transformar sus procesos productivos.

Para Gunnar Groebler, presidente ejecutivo de Salzgitter AG, el contrato representa precisamente la superación de una parte importante de ese obstáculo.

“Con el programa SALCOS® estamos transformando gradualmente nuestra producción de acero hacia una ruta prácticamente libre de CO₂. El uso de hidrógeno verde es un componente clave. Sin contratos iniciales de suministro no se desarrollará una economía del hidrógeno en Alemania”, afirmó.

El ejecutivo advirtió, sin embargo, que la expansión del mercado continúa enfrentando importantes barreras económicas y regulatorias.

“Se necesitan medidas integrales para cerrar la brecha de costos y minimizar los riesgos empresariales. De lo contrario, este contrato seguirá siendo una excepción”, señaló.

La resiliencia industrial europea como argumento estratégico

Más allá de los objetivos climáticos, el acuerdo se produce en un contexto geopolítico marcado por la búsqueda de mayor autonomía energética en Europa.

Stefan Dohler, director ejecutivo de EWE, destacó que el hidrógeno renovable no solo contribuye a reducir emisiones, sino también a fortalecer la competitividad y seguridad energética del continente.

“Una economía del hidrógeno funcional no solo protege el clima. También fortalece la resiliencia industrial europea, nos hace menos dependientes de las importaciones de combustibles fósiles y ayuda a mantener la competitividad energética a largo plazo”, sostuvo.

El ejecutivo calificó el acuerdo como un hito importante, aunque insistió en que aún queda un largo camino para consolidar un mercado maduro.

“Ahora debemos aprovechar este impulso, generar nuevas alianzas industriales y construir el mercado paso a paso”, agregó.

La regulación sigue siendo el principal desafío

Tanto EWE como Salzgitter aprovecharon el anuncio para pedir ajustes en el marco regulatorio europeo que rige la producción de hidrógeno renovable.

En particular, ambas compañías cuestionan algunos requisitos asociados a la certificación RFNBO (Renewable Fuels of Non-Biological Origin), especialmente las exigencias de adicionalidad y de correlación temporal y geográfica entre la generación renovable y el consumo eléctrico de los electrolizadores.

Según las empresas, estas condiciones incrementan significativamente los costos de producción del hidrógeno verde y podrían limitar la competitividad de numerosos proyectos.

Entre las modificaciones solicitadas figuran la extensión de los períodos transitorios para cumplir con los criterios de adicionalidad y una mayor flexibilidad en los requerimientos horarios de suministro eléctrico.

Las compañías también consideran indispensable mantener mecanismos de compensación de precios eléctricos para los electrolizadores y garantizar señales de inversión de largo plazo para proyectos de almacenamiento y transporte de hidrógeno.

Un proyecto respaldado por miles de millones de euros

La firma del contrato contó con la participación de la secretaria de Estado parlamentaria del Ministerio Federal de Economía y Energía de Alemania, Gitta Connemann, y del ministro presidente del estado federado de Baja Sajonia, Olaf Lies, quienes destacaron el papel de las políticas públicas en la materialización de este tipo de inversiones.

Según informó el gobierno alemán, la transformación de la producción de acero de Salzgitter recibe un apoyo estatal de 925 millones de euros, mientras que el proyecto de producción de hidrógeno verde de EWE en Emden cuenta con una subvención de 267 millones de euros.

Para Connemann, el acuerdo demuestra que la economía del hidrógeno está comenzando a pasar de la fase de planificación a la implementación industrial.

“Una empresa produce hidrógeno y otra lo utiliza. Así se crea una cadena de valor con futuro”, afirmó.

Por su parte, Olaf Lies destacó el papel de Baja Sajonia como uno de los principales polos de desarrollo del hidrógeno en Europa, gracias a su combinación de energías renovables, puertos, infraestructura de almacenamiento, industria y una parte significativa de la futura red troncal alemana de hidrógeno.

Una señal para el mercado europeo

La relevancia del acuerdo trasciende el volumen comprometido. Para numerosos analistas, representa uno de los primeros ejemplos concretos de cómo podría funcionar una economía integrada del hidrógeno a escala industrial en Europa, conectando producción, transporte y consumo mediante contratos de largo plazo.

El proyecto también envía una señal relevante a los inversionistas y desarrolladores que esperan certezas de demanda para avanzar en nuevas iniciativas.

En momentos en que Europa busca simultáneamente descarbonizar su industria pesada, fortalecer su seguridad energética y reducir su dependencia de combustibles fósiles importados, el acuerdo entre EWE y Salzgitter se posiciona como uno de los contratos más emblemáticos del naciente mercado europeo del hidrógeno verde y una referencia para futuros proyectos industriales en el continente.

Fuente: EWE

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