China supera los 1,4 millones de toneladas anuales de capacidad de producción de hidrógeno verde
China supera los 1,4 millones de toneladas anuales de capacidad de producción de hidrógeno verde
Fecha publicada: 14 Agosto, 2026

China ha alcanzado una capacidad operacional y en construcción de producción de hidrógeno renovable superior a los 1,4 millones de toneladas anuales, según datos recogidos en el Informe de Desarrollo del Hidrógeno en China (2026) publicado recientemente por la Administración Nacional de Energía (NEA).
A fecha de junio de 2026, el país contaba con más de 270.000 toneladas anuales de capacidad de producción de hidrógeno renovable plenamente operativas, mientras que otras 1,13 millones de toneladas anuales se encontraban en fase de construcción. La electrólisis del agua se mantiene como la vía tecnológica dominante para este desarrollo.
Del pilotaje al despliegue industrial a gran escala
La producción y el consumo global de hidrógeno alcanzaron aproximadamente 109 millones de toneladas en 2025, lo que representa un incremento interanual del 3%. En este escenario, el hidrógeno renovable está superando la etapa de proyectos de demostración para avanzar resueltamente hacia la comercialización masiva. Actualmente, China y Europa concentran conjuntamente más del 70% de la capacidad mundial de hidrógeno renovable.
Este cambio estructural refleja una profunda evolución tecnológica. A diferencia del hidrógeno convencional, que depende del reformado de gas natural o de la gasificación de carbón —procesos intensivos en emisiones de carbono—, el hidrógeno renovable se produce mediante la electrólisis del agua utilizando energía eólica o solar, generando un nivel de emisiones cercano a cero durante todo su ciclo de vida.
El hito de superar el millón de toneladas anuales en capacidad proyectada y operativa marca la transición definitiva desde la investigación de laboratorio hacia una implantación industrial de gran envergadura.
Expansión paralela de las infraestructuras de transporte e hidrogeneras
En paralelo a la producción, China está acelerando el despliegue de la infraestructura logística necesaria. Para finales de junio, se habían construido cerca de 620 estaciones de repostaje de hidrógeno en todo el territorio nacional. Además, diversos puertos han desarrollado capacidades de suministro de amoníaco y metanol verde, al tiempo que más de 350 kilómetros de hidroductos de hidrógeno puro han entrado en funcionamiento.
La ampliación de la red de repostaje impulsa directamente la adopción de vehículos con celda de combustible, de manera prioritaria en el transporte pesado de mercancías y en la logística portuaria, aplicaciones donde estos vehículos ofrecen claras ventajas competitivas en tiempos de recarga y autonomía.
Por su parte, la puesta en servicio de hidroductos dedicados contribuye a resolver los cuellos de botella logísticos entre las plantas de producción y los consumidores finales, reduciendo de forma significativa los costes de distribución.
Diversificación hacia aplicaciones en sectores clave
El incremento en la producción de hidrógeno verde apoya el desarrollo de derivados y combustibles sintéticos, incluidos el metanol verde, el amoníaco verde y los combustibles sostenibles de aviación (SAF). El Informe de Desarrollo de Combustibles Verdes de China (2026), emitido también por la NEA, señala que la capacidad total de producción de combustibles verdes en el país alcanzó unos 8 millones de toneladas equivalentes de petróleo al año a finales de 2025.
Mientras que el metanol y el amoníaco verdes se encuentran en fases iniciales de industrialización, el combustible sostenible para aviación (SAF) avanza a un ritmo más acelerado. Regulaciones internacionales como los objetivos de cero emisiones netas de la Organización Marítima Internacional (OMI) y las exigencias de la Unión Europea sobre combustibles de bajas emisiones están dinamizando la demanda global en el transporte marítimo. Asimismo, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) prevé que la demanda global de SAF alcance entre 8 y 16 millones de toneladas equivalentes de petróleo al año para 2030.
China ha logrado avances notables en tecnologías clave de la cadena de valor, como sistemas de electrólisis fuera de red de desarrollo propio, tecnologías flexibles de síntesis de amoníaco verde y equipos de gasificación de biomasa en lecho fluidizado con oxígeno puro. Múltiples instalaciones industriales registran un funcionamiento estable, alcanzando estándares técnicos de nivel internacional.
No obstante, los costes de producción continúan siendo el principal reto para la competitividad comercial del hidrógeno renovable. La viabilidad económica depende estrechamente de los precios de la electricidad, por lo que reducir el coste de la generación renovable resulta vital frente a los combustibles fósiles tradicionales.
Las políticas orientadas a facilitar el suministro directo de energía limpia a los electrificadores, junto con la mejora en la integración a la red eléctrica, buscan solventar barreras regulatorias y operativas, aunque la consolidación de modelos de negocio plenamente viables requerirá aún tiempo de desarrollo e implantación a escala.




