Europa pone en operación su mayor instalación industrial de captura de carbono para producción de amoníaco

Europa pone en operación su mayor instalación industrial de captura de carbono para producción de amoníaco

Fecha publicada: 09 Septiembre, 2026

Una instalación con capacidad para capturar y licuar hasta 800.000 toneladas de CO₂ al año comenzó sus operaciones en Sluiskil, Países Bajos, marcando un nuevo paso para la descarbonización de la producción de amoníaco en Europa y poniendo en funcionamiento una cadena transfronteriza de captura, transporte y almacenamiento permanente de carbono.

La infraestructura, desarrollada por Yara en su complejo industrial de Sluiskil, permitirá capturar el CO₂ generado durante la producción de amoníaco para posteriormente transportarlo por vía marítima hasta Noruega. Allí será almacenado permanentemente a unos 2.600 metros bajo el lecho marino mediante el sistema desarrollado por Northern Lights.

De acuerdo con Yara, se trata de la mayor instalación industrial de captura de carbono de Europa. El proyecto constituye además la primera cadena transfronteriza de captura, transporte y almacenamiento de CO₂ que entra en operación a esta escala en Europa.

El CO₂ viajará desde Países Bajos hasta Noruega

El dióxido de carbono capturado en Sluiskil será licuado y transportado por barco hasta Øygarden, en la costa occidental de Noruega. Desde allí será inyectado y almacenado de forma permanente en formaciones geológicas situadas bajo el lecho marino.

La infraestructura tiene una capacidad de captura de hasta 800.000 toneladas de CO₂ anuales. Yara estima que, bajo las condiciones regulatorias y económicas contempladas por el proyecto, podría capturar y almacenar alrededor de 12 millones de toneladas de CO₂ durante un período de 15 años.

El proyecto integra las diferentes etapas necesarias para desarrollar una cadena completa de CCS, desde la captura del carbono directamente en una instalación industrial hasta su almacenamiento permanente en otro país.

Una alternativa para descarbonizar activos industriales existentes

La puesta en marcha de Sluiskil también muestra una de las vías que está tomando la industria europea para reducir emisiones sin sustituir completamente sus instalaciones productivas existentes.

En este caso, la captura se incorpora al proceso de producción de amoníaco que ya opera en el complejo neerlandés. El objetivo es reducir la intensidad de carbono de la producción y avanzar hacia amoníaco, fertilizantes y otros productos industriales con menores emisiones.

El proyecto forma parte de la estrategia de Yara para reducir la huella climática de sus operaciones y desarrollar soluciones de amoníaco de bajas emisiones. La compañía ha identificado la captura y almacenamiento de carbono como una de las tecnologías que pueden contribuir a la descarbonización de industrias intensivas en energía.

Una infraestructura con dimensión europea

La inauguración reunió a representantes de Países Bajos, Noruega y la Unión Europea, reflejando la dimensión transfronteriza que está adquiriendo el desarrollo de infraestructura de captura y almacenamiento de carbono en Europa.

La conexión entre una instalación industrial en Países Bajos y un sistema permanente de almacenamiento en Noruega permite abordar las emisiones industriales como una cadena logística integrada y no únicamente como una tecnología instalada dentro de una planta.

Para el sector del amoníaco, el proyecto adquiere especial relevancia porque la producción convencional genera CO₂ como parte del proceso y la captura permite reducir una parte significativa de esas emisiones sin depender exclusivamente de la sustitución de la tecnología productiva.

La puesta en operación de Sluiskil posiciona así al CCS como una de las alternativas que Europa está incorporando para avanzar hacia una industria de menor intensidad de carbono, mientras continúa desarrollando otras rutas como el hidrógeno renovable y el amoníaco producido a partir de energías renovables.

Fuente: Yara, Comunicado de Prensa

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