La fabricación de electrolizadores AEM busca dar el salto a escala gigavatio para reducir el costo del hidrógeno verde

La fabricación de electrolizadores AEM busca dar el salto a escala gigavatio para reducir el costo del hidrógeno verde

Fecha publicada: 09 Septiembre, 2026

La fabricación de electrolizadores de membrana de intercambio aniónico, AEM, enfrenta uno de los principales desafíos para acelerar la producción de hidrógeno verde en Europa. La tecnología presenta ventajas para operar con energías renovables y reducir la dependencia de materiales costosos o escasos, pero su fabricación continúa realizándose a pequeña escala y sin el nivel de estandarización y automatización necesario para reducir sus costos.

El desafío cobra especial relevancia en la industria pesada, donde el hidrógeno verde puede aportar soluciones de descarbonización para sectores como el acero, los fertilizantes, la industria química y los combustibles sintéticos. Se trata de actividades que no pueden resolver sus emisiones únicamente mediante la electrificación directa y que requieren el uso de moléculas limpias en sus procesos industriales.

El proyecto europeo SCALE-AEM busca abordar precisamente este cuello de botella con el objetivo de llevar la fabricación de electrolizadores AEM a escala gigavatio para 2030. La iniciativa plantea transformar los actuales procesos de producción en pequeños lotes y con un importante componente manual en líneas de fabricación estandarizadas, escalables y automatizadas.

El reto de pasar de pequeños lotes a producción industrial

La electrólisis AEM es considerada una de las alternativas con potencial para producir hidrógeno verde a partir de electricidad renovable. Según SCALE-AEM, una de sus ventajas es que evita algunos de los materiales costosos o escasos de los que dependen otras tecnologías de electrólisis y permite una operación flexible frente a las fluctuaciones de la generación renovable.

Sin embargo, el potencial tecnológico todavía no se ha traducido en una capacidad industrial de fabricación equivalente. El proyecto identifica como principal obstáculo que la producción actual continúa siendo de pequeña escala, mientras que los procesos manufactureros no están suficientemente estandarizados ni automatizados para alcanzar los costos requeridos.

La propuesta apunta a intervenir toda la cadena de fabricación, desde las materias primas hasta los stacks de electrolizadores terminados. El objetivo es establecer líneas de producción capaces de operar a mayor escala, reducir desperdicios y disminuir los costos asociados a la fabricación.

Una tecnología vinculada a la descarbonización industrial

El planteamiento se difundió en el marco del Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul, celebrado el 7 de septiembre, bajo una premisa que desplaza el foco desde el transporte hacia las fuentes industriales de contaminación.

De acuerdo con SCALE-AEM, alcanzar los objetivos de calidad del aire requiere abordar las emisiones de la industria pesada y no depender exclusivamente de soluciones aplicadas al transporte. El acero, los fertilizantes, los productos químicos y los combustibles sintéticos utilizan procesos que pueden generar contaminantes a escala industrial y requieren alternativas capaces de actuar sobre sus propias necesidades energéticas y de proceso.

En este escenario, el escalamiento de la fabricación de electrolizadores adquiere una dimensión estratégica. La disponibilidad de equipos fabricados de manera estandarizada y competitiva será determinante para ampliar la producción de hidrógeno verde y, con ello, su utilización en aquellos sectores industriales donde la electrificación directa presenta limitaciones.

El objetivo es alcanzar gigavatios de capacidad de fabricación

SCALE-AEM reúne a empresas de distintos tamaños, actores industriales y científicos para desarrollar una cadena de fabricación capaz de pasar desde las materias primas hasta los stacks terminados. La meta establecida para 2030 es alcanzar una producción a escala gigavatio.

El proyecto plantea que esta transformación permitiría avanzar hacia una fabricación europea de electrolizadores con menores costos y menos desperdicios, fortaleciendo al mismo tiempo la capacidad industrial necesaria para acompañar el crecimiento de la economía del hidrógeno.

La iniciativa cuenta con el apoyo de la Clean Hydrogen Partnership y sus miembros, además de cofinanciamiento de la Unión Europea.

Fuente: SCALE AEM

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