Corea del Sur reduce incentivos al hidrógeno mientras su dependencia energética alcanza el 93,7 %

Corea del Sur reduce incentivos al hidrógeno mientras su dependencia energética alcanza el 93,7 %

H2NEWS

Fecha publicada: 13 Octubre, 2026

Corea del Sur enfrenta una contradicción en su estrategia energética. Mientras su elevada dependencia de las importaciones refuerza la necesidad de diversificar las fuentes de suministro, las recientes decisiones presupuestarias del Gobierno apuntan a reducir determinados incentivos destinados al desarrollo de la economía del hidrógeno. Esta situación ha generado preocupación en la industria, que advierte sobre las consecuencias de debilitar los mecanismos de apoyo en un momento en que otras economías avanzan hacia la consolidación de sus mercados.

Según información del Korea Energy Economics Institute, publicada por Seoul Economic Daily el 28 de septiembre de 2026, el país importó el 93,7 % de la energía que consumió durante 2024, manteniendo una dependencia superior al 90 % durante más de tres décadas. Esta vulnerabilidad ha adquirido especial relevancia ante las tensiones en Medio Oriente y sus repercusiones sobre los mercados internacionales de combustibles.

El impacto económico de esta exposición ya se refleja en las medidas adoptadas para contener los precios internos. De acuerdo con la publicación surcoreana, las pérdidas acumuladas por las refinerías hasta junio alcanzaron los 5 billones de wones, superando los 4,2 billones de wones contemplados en los fondos de contingencia asociados al mecanismo de control de precios del petróleo.

En este escenario, el hidrógeno aparece como una alternativa para disminuir parcialmente la dependencia de los combustibles fósiles importados, diversificar el abastecimiento y fortalecer la resiliencia del sistema energético. Sin embargo, su contribución efectiva a la autonomía energética dependerá de la capacidad de desarrollar producción nacional competitiva, infraestructura y una demanda que justifique las inversiones.

Recortes presupuestarios generan incertidumbre en la industria

La preocupación del sector se concentra en las modificaciones introducidas en la propuesta presupuestaria para 2027. Según los antecedentes publicados por Seoul Economic Daily, los subsidios destinados a vehículos eléctricos de pila de combustible de hidrógeno se redujeron un 23 %, desde 576.200 millones hasta 445.700 millones de wones.

Una disminución todavía mayor afecta a la infraestructura de abastecimiento. Los recursos previstos para estaciones de recarga de hidrógeno pasaron de 189.700 millones a 119.700 millones de wones, equivalente a una reducción del 37 %.

A estas medidas se suma la eliminación progresiva de beneficios tributarios para vehículos impulsados por hidrógeno. Las rebajas del impuesto al consumo individual comenzarán a disminuir en 2027 y finalizarán al cierre de 2028, mientras que los incentivos relacionados con el impuesto de adquisición expirarán a fines de 2027.

Asimismo, la exención del impuesto al valor agregado para autobuses de hidrógeno destinados al transporte urbano y rural concluirá a fines de 2026, dos años antes de lo originalmente previsto.

Los cambios también alcanzan al mercado eléctrico. Los volúmenes ofrecidos en las licitaciones de generación con hidrógeno convencional disminuyeron desde 1.300 a 930 GWh, mientras que el segmento de generación con hidrógeno limpio quedó establecido en 500 GWh.

Otro factor que inquieta a las empresas es la menor previsibilidad de las licitaciones. A diferencia de años anteriores, cuando las autoridades anticipaban los volúmenes correspondientes a varios ejercicios, en 2026 únicamente se confirmó la cantidad prevista para ese año, postergando la definición de 2027.

Esta situación dificulta la planificación de inversiones de largo plazo en una industria que requiere compromisos financieros significativos y certidumbre respecto de la evolución de la demanda.

La seguridad energética adquiere protagonismo internacional

El debate surcoreano se desarrolla en un contexto en que la seguridad energética ha recuperado protagonismo dentro de las políticas industriales internacionales.

De acuerdo con los antecedentes del Global Hydrogen Review 2026 de la Agencia Internacional de Energía (AIE), recogidos por el medio surcoreano, el hidrógeno producido a partir de fuentes renovables puede contribuir a reducir parte de las importaciones energéticas de países especialmente expuestos a las fluctuaciones de los mercados internacionales.

La AIE identifica a Corea del Sur, Alemania y Japón entre las economías cuya dependencia de fuentes externas supera el 70 % de su abastecimiento energético y que, además, presentan una concentración relevante de sus importaciones en determinados proveedores.

Una de las ventajas estratégicas del hidrógeno es la posibilidad de producirlo mediante electrólisis utilizando electricidad renovable o nuclear, lo que permite diversificar las fuentes de suministro frente a los combustibles fósiles cuyas reservas se concentran geográficamente.

No obstante, la disponibilidad de tecnologías de producción no garantiza por sí sola la independencia energética. La magnitud de su contribución dependerá de las condiciones económicas, la disponibilidad de electricidad, el desarrollo de infraestructura y la capacidad de sustituir efectivamente combustibles importados.

China, Japón y Europa avanzan con instrumentos de apoyo

Mientras Corea del Sur revisa sus mecanismos de incentivo, otras economías continúan implementando políticas destinadas a acelerar el desarrollo industrial del hidrógeno.

China puso en marcha una segunda etapa de programas de demostración que amplía su alcance más allá de los vehículos con pilas de combustible. La iniciativa contempla hasta 8.000 millones de yuanes durante cuatro años, distribuidos entre cinco agrupaciones de ciudades.

Japón, por su parte, está destinando 3 billones de yenes a mecanismos que permiten cubrir la diferencia de precios entre el hidrógeno bajo en carbono y los combustibles fósiles durante períodos de hasta 15 años. El objetivo es facilitar la incorporación de este energético en el mercado y proporcionar condiciones de mayor estabilidad para las inversiones.

En Europa, el Banco Europeo del Hidrógeno contempla subsidios para productores de hidrógeno renovable durante períodos de hasta diez años. En julio de 2026, la Comisión Europea publicó un borrador correspondiente a una cuarta subasta, con una dotación prevista de 500 millones de euros.

Estos instrumentos reflejan distintas aproximaciones a un desafío compartido: reducir la brecha económica que todavía limita la competitividad del hidrógeno y establecer condiciones para que la oferta encuentre una demanda sostenible.

El desafío de mantener el liderazgo tecnológico

Corea del Sur cuenta con capacidades industriales relevantes en tecnologías asociadas al hidrógeno, particularmente en pilas de combustible y electrólisis. Sin embargo, la preocupación del sector apunta a que una menor continuidad de los instrumentos públicos podría afectar el desarrollo comercial de estas capacidades.

A ello se suma la situación del Comité de Economía del Hidrógeno, organismo encargado de coordinar las principales orientaciones de la política sectorial, que según Seoul Economic Daily no se había reunido desde noviembre de 2024.

La falta de continuidad institucional y la incertidumbre sobre los futuros mecanismos de apoyo plantean dificultades para las empresas que han comprometido inversiones considerando las hojas de ruta gubernamentales.

El escenario adquiere mayor relevancia si se considera que la inversión comprometida acumulada en hidrógeno limpio a escala mundial supera los US$130.000 millones, de acuerdo con cifras del Hydrogen Council recogidas por el medio surcoreano. Asimismo, más de 570 proyectos han alcanzado decisiones finales de inversión y la capacidad operativa mundial de producción de hidrógeno limpio aumentó un 70 % interanual, hasta aproximadamente 1,7 millones de toneladas anuales.

Para Corea del Sur, el desafío consiste en compatibilizar sus decisiones fiscales de corto plazo con una estrategia energética e industrial de largo alcance. La reducción de incentivos no implica necesariamente abandonar el desarrollo del hidrógeno, pero introduce interrogantes sobre la continuidad de los instrumentos necesarios para consolidar su mercado.

La discusión trasciende la descarbonización. En una economía altamente industrializada y dependiente de las importaciones, el hidrógeno también representa una oportunidad para diversificar el abastecimiento, fortalecer capacidades tecnológicas y reducir la exposición a futuras crisis energéticas.

La cuestión central será determinar si Corea del Sur logra mantener una política suficientemente estable para transformar esas capacidades industriales en una contribución concreta a su seguridad energética.

Fuente: Seoul Economic Daily, artículo de Jung Hye-jin publicado el 28 de septiembre de 2026, “Hydrogen Offers Path to Energy Security as Korea Cuts Support”.

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