Declaración del G20 empuja a acelerar compromisos con la transición energética
Declaración del G20 empuja a acelerar compromisos con la transición energética
Fecha publicada: 19 Noviembre, 2024

El G20, reunido en Río de Janeiro los días 18 y 19 de noviembre de 2024, emitió un declaración en conjunto, donde destacamos -entre los distintos temas- el foco en la transición energética como pilar fundamental para abordar la crisis climática y asegurar un desarrollo sostenible. Con la participación de las principales economías del mundo, los líderes reafirmaron su compromiso con el Acuerdo de París, estableciendo metas ambiciosas para acelerar la adopción de tecnologías limpias y fortalecer las capacidades globales en energías renovables, incluyendo el hidrógeno renovable como eje estratégico.
Transición energética: metas concretas y ambición climática
Los líderes del G20 destacaron la urgencia de avanzar en transiciones energéticas que sean justas, sostenibles e inclusivas, alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el Acuerdo de París. Entre los compromisos adquiridos se encuentra la meta de triplicar la capacidad global de energías renovables y duplicar la tasa de mejora de eficiencia energética a nivel mundial antes de 2030, medidas consideradas esenciales para limitar el aumento de la temperatura global a 1.5 °C.
Además, la declaración enfatiza la importancia de garantizar que estas transiciones no dejen a nadie atrás, brindando apoyo especial a los países en desarrollo para fortalecer sus capacidades en tecnologías limpias y mejorar su acceso al financiamiento climático.
Aunque no ocupa el centro del documento, el hidrógeno renovable fue mencionado como parte de un enfoque tecnológico integral. El G20 subrayó el papel clave de este combustible en sectores de difícil descarbonización, como la industria pesada y el transporte marítimo. Los líderes reconocieron la necesidad de desarrollar infraestructuras y mercados globales que permitan la producción y distribución del hidrógeno verde, así como la importancia de establecer estándares internacionales para su implementación.
El hidrógeno renovable también fue señalado como una solución viable para garantizar la seguridad energética en países en desarrollo, donde puede actuar como catalizador para una transición hacia fuentes más limpias y sostenibles.
Financiamiento para la transición
Un aspecto central del debate fue el financiamiento de la transición energética. La declaración subraya la urgencia de movilizar recursos desde todas las fuentes, especialmente para cerrar la brecha financiera en los países en desarrollo. Se propuso impulsar mecanismos innovadores y mejorar la accesibilidad a fondos internacionales, con un enfoque en tecnologías limpias como el hidrógeno renovable. Además, se destacó la importancia de fomentar la cooperación internacional y la transferencia tecnológica para acelerar estos procesos.
El papel de las tecnologías bajas en carbono
En línea con los compromisos del G20, se promovió el uso de un enfoque tecnológico neutral para abordar la crisis climática. Esto incluye no solo el hidrógeno verde, sino también una variedad de tecnologías bajas y nulas en carbono que permitan descarbonizar sectores críticos. Los líderes instaron al desarrollo de metodologías comunes para evaluar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, garantizando la confiabilidad y sostenibilidad de las cadenas de suministro asociadas a estas transiciones.
Conclusión: una agenda ambiciosa y global
La cumbre en Río de Janeiro marcó un paso decisivo hacia un futuro más sostenible, con el G20 mostrando liderazgo en la transición energética global. Aunque los retos son significativos, el impulso dado al hidrógeno renovable y a las energías limpias refuerza la esperanza de cumplir los compromisos climáticos. Ahora, la comunidad internacional espera que estas promesas se traduzcan en acciones concretas, con un enfoque en garantizar justicia climática y un desarrollo inclusivo para todos.




