Dinamarca acelera la revolución del hidrógeno verde con planta Power-to-X que convierte biogás en e-metanol

Dinamarca acelera la revolución del hidrógeno verde con planta Power-to-X que convierte biogás en e-metanol

Por Grace Keller

Fecha publicada: 04 Abril, 2025

Dinamarca da un paso decisivo hacia la descarbonización de sectores industriales difíciles de electrificar con la puesta en marcha de una innovadora planta Power-to-X en Glansager, que combina hidrógeno verde y biogás para generar e-metanol. Esta iniciativa, impulsada por la energética Andel y el productor global de biogás Nature Energy, representa una inversión de 100 millones de coronas danesas y marca un hito en la transición energética europea.

El corazón tecnológico del proyecto es el nuevo electrolizador de 3,1 MW desarrollado por Stiesdal Hydrogen, diseñado para operar de forma dinámica y ajustarse a la volatilidad de los precios de la electricidad. Gracias a esta capacidad, puede producir hidrógeno verde en los momentos de mayor disponibilidad y menor coste del suministro renovable, haciendo que la producción sea económicamente viable.

El sistema de Stiesdal se compone de solo cuatro módulos industrializados, lo que permite una logística eficiente y una instalación ágil sin necesidad de infraestructura adicional. Esta modularidad ha facilitado su integración en Glansager, donde tres unidades del electrolizador alimentan un sistema de metanación biológica. En él, el hidrógeno verde reacciona con el CO₂ capturado del proceso de digestión anaeróbica, dando origen a e-metanol y aumentando sustancialmente la productividad del biogás.

Resultados medibles y replicables

Al alcanzar su plena capacidad operativa, la planta elevará la producción de gas renovable de Nature Energy en 12.000 metros cúbicos diarios. Además, la incorporación de hidrógeno verde permitirá incrementar en hasta un 78% el contenido de metano del biogás, multiplicando su poder energético y reduciendo drásticamente las emisiones de carbono asociadas.

Este caso es una prueba concreta de cómo el hidrógeno verde puede ser integrado con tecnologías existentes para ofrecer soluciones climáticas de gran impacto. La planta de Glansager no solo respalda la descarbonización de industrias como el acero, el transporte marítimo o la aviación —donde la electrificación directa no es viable—, sino que también actúa como estabilizador del sistema eléctrico, transformando los excedentes de energías renovables en un vector energético almacenable y despachable.

El proyecto danés establece un precedente para la replicar de forma global en plantas Power-to-X, demostrando que con la tecnología adecuada, asociaciones estratégicas y una visión a largo plazo, es posible hacer del hidrógeno verde una solución escalable, rentable y realista.

Fuente: State of Green

Imagen: Stiesdal Hydrogen

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