Una política pública con perspectiva de género
La Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde de Chile, lanzada en 2020, proyecta al país como uno de los principales exportadores del mundo hacia 2040. En esa hoja de ruta, el Plan de Acción 2023–2030 ya incorpora explícitamente cuatro medidas con enfoque de género, destacando el compromiso de formar al menos al 30% de mujeres en procesos de capacitación vinculados al hidrógeno verde y sus derivados.
Este nuevo estudio se enmarca en ese compromiso, buscando entregar información concreta y actualizada sobre la participación femenina en la cadena de valor del hidrógeno verde, y sobre las condiciones necesarias para que dicha participación crezca de manera efectiva y sostenible.
El equipo técnico desarrolló una metodología mixta que combinó datos cuantitativos (a través de dos encuestas, una dirigida a empresas y otra a mujeres trabajadoras del sector) y cualitativos (entrevistas con tomadores de decisiones y revisión comparada internacional). Entre los hallazgos más relevantes del levantamiento inicial, destaca que las mujeres representan en promedio el 13,8% del personal en empresas vinculadas al hidrógeno verde. Sin embargo, este promedio esconde profundas desigualdades al interior de las jerarquías laborales: en cargos operativos, las mujeres solo alcanzan el 2%, mientras que en niveles técnicos y administrativos el porcentaje asciende a 54%.
Asimismo, el 23% de los cargos de alta dirección y jefaturas está ocupado por mujeres, mientras que en puestos medios (profesionales y técnicos) la cifra alcanza un 51%. Estas cifras reflejan tanto avances como la persistencia de barreras estructurales para el acceso a roles estratégicos.
Políticas corporativas: avances tímidos, brechas persistentes
Un aspecto especialmente relevante del estudio fue la indagación en políticas internas de equidad de género. Solo el 65% de las empresas reporta tener políticas de contratación con enfoque de género, y apenas el 29% está adscrita a la Norma Chilena 3262 sobre igualdad de género y conciliación de la vida laboral, familiar y personal. Más preocupante aún, un 24% reconoce explícitamente no tener ningún tipo de política de incorporación de género.
En cuanto a medidas contra el acoso sexual, un 76% afirma contar con protocolos, y un 53% asegura tener políticas salariales que garanticen igualdad de remuneración. Sin embargo, más del 40% desconoce si su empresa ha enfrentado casos de discriminación por género en el último año, lo que refleja una preocupante falta de información sistematizada en muchas organizaciones.
Inserción sostenible: ¿dónde están las oportunidades?
Uno de los puntos más destacados de la encuesta a empresas fue la identificación de áreas donde las mujeres podrían integrarse más rápidamente y con mejores perspectivas de permanencia. Las respuestas señalaron, en primer lugar, los ámbitos de aplicación y consumo (76%) y desarrollo (57%) como las áreas con mayor potencial de inserción femenina.
En este marco, destacan sectores como electromovilidad, ingeniería, asuntos legales y administrativos, todos con altos niveles de profesionalización, pero también con posibilidad de generar trayectorias laborales sostenibles.
Panorama internacional: Chile a la vanguardia en la región
El estudio también incluyó un análisis comparado con países clave en el desarrollo del hidrógeno verde: Argentina, Brasil, Uruguay, Australia, Alemania y España. La revisión mostró que Chile es uno de los pocos países que ha incorporado explícitamente el enfoque de género en su estrategia nacional para esta industria.
En países como Australia, donde la participación femenina en el sector energético alcanza un 39%, se han implementado programas específicos como “Construyendo carreras para mujeres”. Sin embargo, la mayoría de los países analizados aún no cuentan con mecanismos sistemáticos de monitoreo ni políticas específicas para reducir las brechas de género en esta industria emergente.
Educación y formación: el desafío STEM
Uno de los principales cuellos de botella identificados por el estudio se relaciona con la baja participación femenina en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), que son clave para ingresar a puestos técnicos en energías renovables e hidrógeno verde. A nivel nacional, las mujeres tienden a ocupar mayoritariamente cargos administrativos, con una baja presencia en funciones técnicas o de operación.
Este patrón se repite también en los países comparados, lo que evidencia que el reto no es solo del mercado laboral, sino también del sistema educativo, que debe hacer un esfuerzo mayor por fomentar vocaciones científico-tecnológicas entre las niñas y jóvenes.
La presentación concluyó con un repaso de la evidencia internacional que vincula la diversidad en los equipos de trabajo con mejores indicadores de productividad y desempeño financiero. Estudios citados muestran que empresas con mayor equidad de género pueden incrementar su rentabilidad, eficiencia y capacidad de innovación. Además, organizaciones multilaterales como el Banco Mundial estiman que cerrar las brechas de género podría elevar el PIB per cápita de un país hasta en un 20% en el largo plazo.
Desde una perspectiva de derechos, el estudio también subraya la importancia de garantizar que la transición energética no profundice las desigualdades históricas, sino que contribuya a cerrarlas.
Próximos pasos: resultados finales en julio
Los resultados definitivos del estudio estarán disponibles durante julio de este año. Se espera que estos datos alimenten el diseño de políticas públicas más eficaces y promuevan el desarrollo de una industria del hidrógeno verde con rostro femenino. Chile no solo aspira a liderar en exportación de hidrógeno verde, sino también en equidad, inclusión y justicia social dentro de una de las transiciones más importantes del siglo XXI.