Estudio internacional revela que Chile tiene condiciones únicas para producir combustibles sostenibles de aviación a gran escala
Estudio internacional revela que Chile tiene condiciones únicas para producir combustibles sostenibles de aviación a gran escala
H2NEWS
Fecha publicada: 16 Octubre, 2025

Chile podría transformarse en el referente latinoamericano de combustibles sostenibles para la aviación (SAF, por sus siglas en inglés), según el Estudio de Factibilidad sobre el Uso de Combustibles de Aviación Sostenibles en Chile elaborado por Alan Lecocq, consultor técnico de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). El proyecto fue financiado por el Gobierno de los Países Bajos a través del Fondo de la OACI para el Medio Ambiente, y desarrollado conjuntamente con la Junta de Aeronáutica Civil (JAC) y el Programa Vuelo Limpio, coordinado por la Agencia de Sostenibilidad Energética (AgenciaSE), el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones y el Ministerio de Energía.
Una hoja de ruta hacia la aviación cero emisiones
El estudio se enmarca en el programa ACT-SAF de la OACI, lanzado en 2022 para apoyar a los Estados en desarrollo en su transición hacia combustibles limpios. Chile fue seleccionado como país piloto tras la Conferencia CAAF/3 de 2023, donde los Estados miembros acordaron reducir en un 5% las emisiones de CO₂ de la aviación internacional al 2030 mediante SAF y otras energías más limpias.
El país ya dio pasos decisivos: en abril de 2024 presentó su Hoja de Ruta SAF 2050, con la meta de sustituir al menos el 50% del combustible aeronáutico convencional por SAF hacia mediados de siglo.
Potencial energético y materias primas estratégicas
Chile dispone de un escenario excepcional. Posee un potencial renovable estimado en 1.800 GW, equivalente a 70 veces su demanda nacional, con costos solares y eólicos de los más competitivos del mundo. Ello permitiría generar hidrógeno verde a precios líderes globales hacia 2030, insumo esencial para producir SAF por la vía Power-to-Liquid (PtL) o e-fuels.
A esto se suma una amplia disponibilidad de biomasa derivada de residuos forestales, agrícolas y municipales, idóneos para la ruta Biomass-to-Liquid (BtL). Según el estudio, ambos caminos pueden incluso hibridarse para optimizar recursos y eficiencia de producción.
ENAP: actor clave para el despegue industrial
La Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) emerge como socio estratégico para iniciar la producción temprana de SAF. Su infraestructura logística y experiencia en refinación permitirían aplicar procesos de coprocesado con aceites usados (UCO) u otras materias primas oleaginosas antes de 2030, reduciendo la dependencia de importaciones de queroseno —que hoy cubren un 51% de la demanda— y fortaleciendo la autonomía energética nacional.
La estatal, además, participa en proyectos de hidrógeno y cuenta con conocimiento técnico y regulatorio aplicable a nuevas rutas de producción.
Cinco rutas tecnológicas identificadas
El análisis técnico identifica cinco tecnologías viables para Chile:
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Coprocesado – implementable a corto plazo en refinerías de ENAP.
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Power-to-Liquid (Fischer-Tropsch) – basada en hidrógeno verde y CO₂ capturado; ruta de mayor proyección industrial.
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Gasificación Fischer-Tropsch – uso de residuos forestales, agrícolas y urbanos.
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Alcohol-to-Jet (AtJ) – aprovecha alcoholes provenientes de biomasa lignocelulósica.
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Methanol-to-Jet (MtJ) – tecnología vinculada al proyecto Haru Oni de HIF Global en Magallanes, con horizonte de operación hacia 2030.
Cada una presenta distintos plazos, costos y madurez tecnológica, lo que permitiría una transición progresiva desde soluciones de corto plazo hacia esquemas industriales de gran escala basados en e-combustibles.
Desafíos y condiciones habilitantes
El informe advierte que, pese al enorme potencial, el despliegue del SAF requiere superar desafíos críticos:
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Altos costos iniciales de producción frente al queroseno convencional.
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Infraestructura eléctrica robusta y conectada para abastecer plantas PtL.
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Marco regulatorio y certificatorio propio, alineado con los estándares internacionales ASTM D7566 y CORSIA.
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Mecanismos de incentivos y financiamiento verde que mitiguen la brecha de precios.
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Gestión eficiente de materias primas, en especial aceites usados y residuos forestales.
La OACI recomienda desarrollar un Plan Nacional de Acción SAF, con objetivos graduales y mandatos de mezcla obligatoria, siguiendo ejemplos internacionales de éxito como los de la Unión Europea y Estados Unidos.
Hacia una política nacional SAF
Durante 2024, el país lanzó el Acuerdo Público-Privado SAF 2024, que integra a ministerios, la AgenciaSE, la JAC y empresas del sector aéreo. La iniciativa busca establecer incentivos, fomentar la I+D y preparar la futura regulación habilitante bajo el Plan Sectorial de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático del Transporte.
Entre las acciones recomendadas destacan la simplificación de permisos, la promoción de proyectos regionales y la incorporación de instrumentos económicos que estimulen tanto la producción como la demanda de SAF.
Este estudio marca un punto de inflexión: Chile no solo puede producir energía limpia, sino también exportar innovación climática en uno de los sectores más difíciles de descarbonizar. La convergencia entre hidrógeno verde, biomasa y políticas climáticas convierte al país en un laboratorio global de transición energética aplicada a la aviación.
El reto será pasar del diagnóstico a la acción: industrializar el SAF con sentido territorial y visión estratégica, asegurando que las primeras plantas no sean solo demostrativas, sino el inicio de una cadena de valor sostenible, competitiva y con sello chileno.




