Primeros ensayos de vuelo con hidrógeno líquido marcan punto de inflexión en la aviación cero emisiones
Primeros ensayos de vuelo con hidrógeno líquido marcan punto de inflexión en la aviación cero emisiones
Fecha publicada: 28 Octubre, 2025

En el Aeropuerto Internacional de Christchurch, Nueva Zelanda, se concretó un hito que redefine los límites de la aviación sostenible: por primera vez, tanques de hidrógeno líquido diseñados especialmente para aeronaves fueron llenados y probados en un entorno aeroportuario, abriendo paso a los primeros vuelos eléctricos a hidrógeno en la región.
El avance fue protagonizado por Fabrum, AMSL Aero y Stralis Aircraft, tres compañías pioneras que representan la vanguardia tecnológica de la región en sistemas criogénicos, diseño aeronáutico y propulsión eléctrica. Juntas, están demostrando que la aviación libre de emisiones ya no es una promesa lejana, sino una realidad técnica al alcance de la próxima década.
Desde su base en Christchurch, Fabrum —referente global en tecnologías de transición hacia cero emisiones— diseñó y fabricó los tanques compuestos de hidrógeno líquido que abastecerán a las aeronaves de AMSL Aero y Stralis Aircraft.
El sistema fue probado en su nueva instalación criogénica dentro del aeropuerto, donde se realizó el proceso completo de producción, almacenamiento y carga del hidrógeno líquido. “Al reunir por primera vez todos los elementos del ciclo del hidrógeno en un aeropuerto internacional, demostramos que el vuelo eléctrico impulsado por hidrógeno líquido es técnicamente viable. El futuro de la aviación sostenible ya está despegando desde Australasia”, afirmó Christopher Boyle, Director General de Fabrum.
El hidrógeno como ventaja estructural en el diseño aeronáutico
El proyecto marca un antes y un después en la integración entre diseño aeronáutico y tecnología energética. AMSL Aero, con sede en Sidney, desarrolla Vertiia, el primer vehículo eléctrico de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL) diseñado desde su concepción para operar con hidrógeno. Con un alcance proyectado de 1.000 km, una carga útil de 500 kg y una velocidad de crucero de 300 km/h, Vertiia representa una nueva categoría de aeronaves ligeras de largo alcance.
“El hidrógeno líquido es el método más liviano de almacenamiento energético libre de emisiones. Hoy hemos demostrado las etapas críticas del proceso que harán posible los primeros vuelos de Vertiia con hidrógeno líquido el próximo año”, señaló Dr. Adriano Di Pietro, CEO de AMSL Aero.
Por su parte, Stralis Aircraft, desde Brisbane, está avanzando en el desarrollo de sistemas de propulsión eléctrica de bajo costo operacional. Su CEO, Bob Criner, destacó la colaboración con Fabrum en la integración de tanques criogénicos montados en las alas de su aeronave experimental: “Este paso es esencial para nuestros primeros vuelos con hidrógeno líquido, previstos dentro de seis meses. Estamos validando tecnologías que podrían reducir los costos operativos entre un 20% y un 50% respecto al combustible fósil.”
El rol estratégico de Christchurch Airport
El Aeropuerto de Christchurch se consolida como epicentro de la aviación descarbonizada en el hemisferio sur. Su CEO, Justin Watson, subrayó la relevancia del hito: “Estamos orgullosos de ser parte del cambio estructural que requiere la industria. Nuestra visión es convertir a Christchurch en un polo de innovación para el abastecimiento y operación de aeronaves impulsadas por hidrógeno líquido.”
Durante las pruebas, Fabrum presentó su tanque triple pared de hidrógeno líquido, con una tecnología compuesta que ofrece una velocidad de repostaje hasta 70% mayor y una reducción del 80% en pérdidas por ebullición respecto a los sistemas convencionales.
En paralelo, AMSL Aero y Stralis Aircraft recibieron sus primeros depósitos criogénicos (Dewars) para almacenamiento y abastecimiento, completando así la cadena de valor del hidrógeno líquido en aviación. Estos avances no solo permiten ampliar el rango operativo de las aeronaves, sino también reducir los tiempos de carga, mejorar la eficiencia térmica y consolidar una infraestructura replicable en otros aeropuertos del mundo.
Colaboración austral–neozelandesa: la nueva frontera del vuelo limpio
El proyecto surge de la colaboración entre miembros de la Hydrogen Flight Alliance, un consorcio que impulsa el desarrollo del vuelo eléctrico a hidrógeno en Australia y Nueva Zelanda. AMSL Aero recibió apoyo del Programa de Centros de Investigación Cooperativa (CRC-P) del Gobierno australiano para el proyecto “Avión impulsado por hidrógeno líquido para la Australia regional y remota”, con Fabrum como socio tecnológico.
A su vez, Ara Ake, el centro neozelandés de innovación energética, respalda las pruebas conjuntas de Fabrum y Stralis Aircraft, cuyo objetivo es realizar el primer vuelo con hidrógeno líquido en Australasia.
Una energía tres veces más potente que el SAF
El hidrógeno verde, obtenido mediante electrólisis con energía renovable, posee una densidad energética más de tres veces superior a la de los combustibles sostenibles para aviación (SAF) y cien veces mayor que la de las baterías. Estas propiedades lo convierten en la opción más eficiente para vuelos de media y larga distancia.
Además, los sistemas eléctricos a hidrógeno reducen los costos de mantenimiento entre 40% y 60% al operar con menos partes móviles y a temperaturas más bajas que los motores de turbina, emitiendo únicamente vapor de agua.
Este avance confirma una tendencia estratégica: el hidrógeno líquido comienza a consolidarse como la alternativa más viable para la aviación regional y de carga, especialmente en zonas aisladas o con rutas intermedias donde las baterías no ofrecen la densidad energética necesaria.
El ecosistema austral–neozelandés emerge así como un laboratorio a cielo abierto para validar tecnologías que podrían transformar la industria aérea global. Lo que hasta hace poco parecía una visión futurista, hoy despega desde Christchurch con tanques de hidrógeno líquido y una certeza compartida: el vuelo limpio ya es una realidad tangible.




