Libia reactiva su sector energético y apuesta por una expansión sostenida de petróleo y gas

Libia reactiva su sector energético y apuesta por una expansión sostenida de petróleo y gas

Fecha publicada: 26 Enero, 2026

Libia está dando señales claras de recuperación en su sector energético, atrayendo nuevamente a inversionistas internacionales y reforzando su compromiso con la expansión productiva, la monetización del gas y el desarrollo de alianzas de largo plazo. Así se expuso durante la reciente edición de la Libya Energy & Economic Summit (LEES) 2026, realizada en Trípoli, donde autoridades y representantes internacionales delinearon una hoja de ruta orientada al crecimiento, la reforma institucional y la cooperación regional.

El encuentro evidenció un renovado interés global por el potencial energético libio, en un contexto marcado por la búsqueda de seguridad energética y estabilidad de suministro, tanto a nivel regional como internacional.

$20 mil millones para impulsar la producción petrolera

La producción de petróleo de Libia alcanzó en 2025 un promedio de 1,375 millones de barriles diarios, el nivel más alto registrado en varios años. El objetivo oficial es llegar a los 2 millones de barriles diarios hacia 2030, respaldado por un programa de inversiones estimado en US$20 mil millones.

El ministro de Petróleo y Gas, Dr. Khalifa Abdulsadek, señaló que este desempeño refleja una recuperación sostenida y una mayor estabilidad del país. En ese marco, explicó que el gobierno ha lanzado un programa junto a 15 compañías, con la expectativa de incrementar progresivamente la producción durante los próximos cinco años.

Como parte de esta estrategia, Libia extendió la duración de los contratos de exploración y producción a 25 años, ofreciendo condiciones más predecibles y alineadas con las prácticas internacionales del sector upstream.

El gas como pilar para el desarrollo interno y las exportaciones

El gas natural ocupa un rol central en la estrategia energética libia. El país busca fortalecer el suministro eléctrico interno y, al mismo tiempo, ampliar sus exportaciones hacia Europa a través del gasoducto Greenstream. Para 2026, la producción de gas se proyecta entre 700 y 750 millones de pies cúbicos estándar diarios.

Desde el Gas Exporting Countries Forum, su secretario general, Dr. Philip Mshelbila, destacó la ventaja geográfica de Libia, subrayando su cercanía con algunos de los mercados más grandes y solventes del mundo. Según indicó, este volumen de producción permitiría abastecer el consumo doméstico, apoyar la actividad industrial y sostener exportaciones regulares hacia Europa.

Alianzas regionales y cooperación internacional

Libia está profundizando su cooperación energética con Egipto, con el objetivo de reforzar la seguridad energética del norte de África. Esta colaboración aprovecha la capacidad de licuefacción y exportación egipcia junto con el aumento de la producción de gas libia.

A nivel continental, la creación del Africa Energy Bank —impulsado por la African Petroleum Producers Organization (APPO) y Afreximbank, y ya ratificado por Ghana y Nigeria— busca cerrar brechas de financiamiento en proyectos energéticos intensivos en capital, incluyendo iniciativas de interconexión eléctrica regional.

Desde APPO, su secretario general, Farid Ghezali, enfatizó que la cooperación en transporte, infraestructura y proyectos conjuntos es clave no solo para Libia, sino para todos los países africanos productores de petróleo y gas. En esa línea, calificó la alianza entre Libia y Egipto como un movimiento estratégico que fortalece la resiliencia energética regional y aporta estabilidad a los mercados globales.

Durante el encuentro también se destacaron experiencias regionales que han fortalecido la confianza de los inversionistas. Namibia fue mencionada como ejemplo de buenas prácticas regulatorias, con marcos fiscales claros, regalías previsibles y programas de contenido local que aseguran beneficios internos y transferencia de capacidades.

Por su parte, Turquía reafirmó su interés en expandir la producción upstream junto a Libia, en el marco de una estrategia más amplia de diversificación energética. Su ministro de Energía y Recursos Naturales, Alparslan Bayraktar, subrayó la importancia de las alianzas en un entorno geopolítico desafiante.

Una señal para la agenda energética africana

Desde una mirada continental, la reactivación libia refuerza la narrativa de una África energética que busca transformar su potencial de recursos en proyectos concretos, inversión y desarrollo industrial. Así lo expresó NJ Ayuk, presidente ejecutivo de la African Energy Chamber, quien calificó este proceso como un punto de inflexión para el sector energético africano, siempre que se mantenga el foco en la estabilidad, la transparencia y la ejecución efectiva.

Análisis

El caso de Libia se suma a una tendencia global que muestra un repunte del protagonismo de los combustibles fósiles en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y preocupación por la seguridad energética. Mientras la transición energética avanza de forma desigual, muchos países vuelven a mirar al petróleo y al gas como soluciones inmediatas y confiables para garantizar suministro y estabilidad económica.

Este escenario contrasta con el potencial aún no plenamente desplegado de las energías renovables y del hidrógeno verde, una industria llamada a jugar un rol estructural en la descarbonización, pero que enfrenta retrasos, incertidumbres regulatorias y desafíos de financiamiento. África, como lo demuestra Libia, no es ajena a esta dinámica: la urgencia por asegurar energía hoy convive con una oportunidad histórica —todavía abierta— de construir un sistema energético más limpio, resiliente y sostenible a largo plazo.

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