África acelera su carrera por las tierras raras ante una demanda global que se triplicará al 2035

África acelera su carrera por las tierras raras ante una demanda global que se triplicará al 2035

Fecha publicada: 12 Febrero, 2026

La demanda mundial de tierras raras alcanzará las 150.000 toneladas en 2035, triplicando los niveles actuales de 91.000 toneladas registrados en 2024. Este crecimiento, impulsado por la expansión de los vehículos eléctricos, los sistemas de energías renovables y la manufactura avanzada, está reconfigurando el mapa global de suministro de minerales críticos. En este escenario, África emerge como un actor estratégico, proyectando representar el 9% de la producción mundial hacia 2029.

Aunque la producción a gran escala aún se encuentra en etapas tempranas, el continente combina depósitos de alta ley, mejoras en la economía de los proyectos y plazos de desarrollo más acotados, factores que lo posicionan como una fuente clave para abastecer los mercados internacionales en plena transición energética.

Exploración en expansión y nuevos polos de producción

Ante el aumento sostenido de la demanda, diversos países africanos han intensificado sus campañas de exploración y perforación, buscando delimitar recursos, generar empleo y atraer inversión minera internacional.

En Angola, la empresa Pensana, listada en Londres, inició los preparativos para un programa de perforación de relleno de 7.000 metros en la mina Longonjo, el primer proyecto de tierras raras del país. La iniciativa apunta a iniciar la minería y el acopio en 2027, con una producción inicial proyectada de 20.000 toneladas anuales, ampliable a 40.000 toneladas en una segunda fase. A plena capacidad, Longonjo podría suministrar cerca del 5% de las tierras raras magnéticas del mundo, consolidando a Angola como proveedor relevante en el mercado global.

En Botswana, la canadiense Tsodilo Resources planifica una campaña de perforación de 15.000 metros en 2026 en el proyecto Gcwihaba para definir recursos, mientras Kavango Resources avanza con nuevas perforaciones en Ditau y busca socios estratégicos para su expansión.

Sudáfrica también fortalece su cartera de proyectos. Rainbow Rare Earths avanza en el proyecto Phalaborwa, con el objetivo de completar un estudio de factibilidad hacia fines de 2026. En paralelo, la mina Steenkampskraal Monazite —uno de los depósitos de mayor ley del mundo con un promedio de 14,5% de óxidos totales de tierras raras— aseguró en octubre de 2025 su primer tramo de financiamiento por parte de la Industrial Development Corporation, respaldando la fase metalúrgica y sus planes de expansión productiva.

En Namibia, ReExploration continúa actividades en los proyectos Eureka y Lofdal tras completar colocaciones privadas en 2025. Mozambique también gana protagonismo: en la provincia de Tete, Altona Rare Earths perfora el proyecto Monte Muambe, de alta ley en galio, que ya definió un recurso mineral inicial de 13,6 millones de toneladas con una ley de 2,42% de óxidos totales de tierras raras.

Mayor apetito inversor ante la transición energética

Si bien gran parte de los activos africanos se encuentran en construcción o preproducción, el interés financiero internacional continúa consolidándose. El proyecto Songwe Hill en Malawi obtuvo en septiembre de 2025 un financiamiento de US$4,6 millones de la U.S. International Development Finance Corporation para avanzar en estudios de ingeniería y diseño preliminar.

Las proyecciones indican que África podría atraer hasta US$50.000 millones en inversiones para el desarrollo de minerales críticos entre 2024 y 2040. En este contexto, las tierras raras se han convertido en un eje central para transformar el interés geológico en capacidad productiva concreta en el corto y mediano plazo.

Un mercado en consolidación y vitrina internacional

El creciente dinamismo del sector tendrá un punto de encuentro en la próxima African Mining Week, programada entre el 14 y el 16 de octubre de 2026 en Ciudad del Cabo. El evento reunirá a inversionistas globales, desarrolladores de proyectos, reguladores y actores de toda la cadena de valor de tierras raras, con foco en hitos técnicos, oportunidades de financiamiento y nuevas alianzas estratégicas.

Con una demanda en ascenso y una oferta que busca diversificarse frente a la concentración actual del mercado, África avanza desde su potencial geológico hacia una posición más concreta dentro de la cadena global de suministro de minerales críticos.

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