Rotterdam–Singapore GDSC urge a la acción coordinada para desbloquear la inversión en combustibles marinos sostenibles

Rotterdam–Singapore GDSC urge a la acción coordinada para desbloquear la inversión en combustibles marinos sostenibles

Fecha publicada: 02 Marzo, 2026

El transporte marítimo consume alrededor de 300 millones de toneladas de combustible al año y representa aproximadamente el 3% de las emisiones globales de CO₂. Mientras el sector enfrenta una presión creciente para descarbonizarse, la inversión en la producción de combustibles marinos sostenibles se mantiene muy por debajo de lo necesario. Una nueva publicación del Rotterdam–Singapore Green & Digital Shipping Corridor (GDSC) destaca por qué y qué debe cambiar para romper el estancamiento.

El informe identifica el persistente problema del “huevo y la gallina” en el centro de la transición hacia combustibles sostenibles en el sector marítimo. La limitada capacidad de producción mantiene los precios de los combustibles sostenibles altos e inciertos, lo que suprime la demanda y evita que los proyectos alcancen la Decisión Final de Inversión (FID). Al mismo tiempo, la incertidumbre regulatoria internacional, particularmente en torno a los marcos de la Organización Marítima Internacional (OMI), continúa socavando la confianza de los inversores.

El riesgo de inversión se encuentra en la producción inicial

La publicación, Comprender y abordar las barreras que obstaculizan la inversión oportuna en la producción de combustibles sostenibles para el transporte marítimo, analiza la cadena de valor completa de los combustibles marinos sostenibles a través de un estudio de caso de un proyecto de amoníaco verde, con producción en Egipto y entrega en Port of Rotterdam para el abastecimiento. Los hallazgos muestran que entre el 80% y el 85% de los costos totales del combustible se originan en la producción, mientras que el transporte, el almacenamiento y el abastecimiento juegan un papel mucho menor.

Desarrollar una instalación de producción requiere entre 500 y 1.000 millones de euros de capital inicial y entre 10 y 15 años para su ejecución, lo que hace que los proyectos dependan en gran medida de contar con entornos regulatorios, infraestructura y demanda estables y favorables a largo plazo. Dado que el costo del capital representa entre el 30% y el 50% de los costos totales del proyecto, los riesgos no resueltos antes de la FID se traducen directamente en precios de combustible más altos o inversiones estancadas. En un mercado donde los buques de combustible dual pueden recurrir a los combustibles fósiles, los proveedores de combustible no pueden confiar en volúmenes de compra predecibles, lo que dificulta aún más la viabilidad bancaria.

Llamado al diálogo estructurado y a la acción coordinada

La publicación envía un mensaje claro: las inversiones y, por lo tanto, la producción de combustible sostenible no se materializarán sin un diálogo coordinado y una acción decisiva por parte de los responsables políticos, los financiadores y los proveedores de combustible:

  • Los responsables políticos deben proporcionar marcos regulatorios claros, alineados y a largo plazo a nivel global, regional y nacional.

  • Los financiadores necesitan transparencia sobre la asignación de riesgos y acceso a instrumentos públicos eficaces de mitigación de riesgos.

  • Los productores y compradores de combustible requieren señales de demanda creíbles y mecanismos de contratación a largo plazo.

Ninguna parte interesada puede resolver estos desafíos por sí sola. La acción coordinada en toda la cadena de valor es esencial para alinear los plazos, reducir la incertidumbre y liberar el capital.

GDSC como catalizador

A través de esta publicación, el Rotterdam–Singapore Green & Digital Shipping Corridor se posiciona como un banco de pruebas para la colaboración, apoyando el diálogo regulatorio, las soluciones de riesgo compartido y la agregación de la demanda. El GDSC hace un llamado a las partes interesadas para que se involucren ahora, transformando la ambición política en proyectos invertibles y acelerando el despliegue comercial de combustibles marinos sostenibles.

English Version

Maritime shipping consumes around 300 million tonnes of fuel annually and accounts for approximately 3% of global CO₂ emissions. While the sector faces growing pressure to decarbonise, investment in sustainable marine fuel production remains well below what is required. A new publication by the Rotterdam–Singapore Green & Digital Shipping Corridor (GDSC) highlights why and what must change to break the deadlock.

The report identifies the persistent chicken‑and‑egg problem at the heart of the sustainable fuel transition in the maritime sector. Limited production capacity keeps sustainable fuel prices high and uncertain, suppressing demand and preventing projects from reaching Final Investment Decision (FID). At the same time, international regulatory uncertainty, particularly around International Maritime Organization (IMO) frameworks, continues to undermine investor confidence.

Investment risk sits upstream

The publication, Understanding & addressing barriers hindering timely investment in sustainable fuel production for marine shipping, analyses the full value chain of sustainable marine fuels through a case study of a green ammonia project, with production in Egypt and delivery to Rotterdam for bunkering. The findings show that 80–85% of total fuel costs originate in production, with transport, storage and bunkering playing a much smaller role.

Developing a production facility requires €0.5–1 billion in upfront capital and 10–15 years to deliver, making projects highly dependent on having stable and supportive regulatory environments, infrastructure and demand in the long term. With the cost of capital accounting for 30–50% of total project costs, unresolved risks before FID translate directly into higher fuel prices or stalled investments. In a market where dual‑fuel vessels can fall back on fossil fuels, fuel suppliers cannot rely on predictable offtake volumes – further challenging bankability.

Call for structured dialogue and coordinated action

The publication sends a clear message: investments and therefore sustainable fuel production will not materialise without coordinated dialogue and decisive action by policymakers, financiers and fuel suppliers:

  • Policymakers must provide clear, aligned and long‑term regulatory frameworks at global, regional and national levels.
  • Financiers need transparency on risk allocation and access to effective public risk‑mitigation instruments.
  • Fuel producers and offtakers require credible demand signals and long‑term contracting mechanisms.

No single stakeholder can resolve these challenges alone. Coordinated action across the value chain is essential to align timelines, reduce uncertainty and unlock capital.

GDSC as a catalyst

Through this publication, the Rotterdam–Singapore Green & Digital Shipping Corridor positions itself as a testbed for collaboration, supporting regulatory dialogue, risk‑sharing solutions and demand aggregation. The GDSC calls on stakeholders to engage now, turning policy ambition into investable projects and accelerating the commercial deployment of sustainable marine fuels.

Fuente e Imágenes: Port of Rotterdam

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