El amoniaco azul y su potencial en el sector marítimo

El amoniaco azul y su potencial en el sector marítimo

H2NEWS

Fecha publicada: 28 Abril, 2026

La industria del transporte marítimo enfrenta una incertidumbre considerable al seleccionar combustibles de bajas emisiones para cumplir con los objetivos de descarbonización. La transición desde los combustibles fósiles es esencial, pero al no existir una solución única, el amoniaco azul se perfila como una de las alternativas clave. En esta oportunidad presentamos un análisis sobre el Blue Ammonia elaborado por Maersk Mc-Kinney Moller Center.

El amoniaco azul está sujeto a criterios de sostenibilidad, aunque el sector aún carece de normas globales armonizadas para las evaluaciones de ciclo de vida. Los riesgos principales incluyen la toxicidad del amoniaco, que representa una amenaza para la seguridad de la tripulación y los trabajadores portuarios. Además, las fugas de este compuesto pueden causar eutrofización y daños graves a la biodiversidad. También es necesario considerar el impacto de su producción sobre los recursos de agua dulce y las comunidades indígenas, factores que dependen del método de producción y la ubicación del gas natural utilizado.

Emisiones de gases de efecto invernadero

Las emisiones totales consideran toda la cadena de valor, desde la extracción hasta el uso final a bordo. La intensidad de estas emisiones depende directamente de la eficiencia de la captura y almacenamiento de carbono, así como de la prevención de fugas de metano durante el procesamiento y transporte del gas. Otros factores que inciden en el balance final son las emisiones de óxido nitroso durante la combustión y la cantidad de combustible piloto necesario para la ignición del amoniaco.

Disponibilidad y madurez industrial

La producción a gran escala no está limitada por la falta de materias primas, ya que el gas natural y el nitrógeno están ampliamente disponibles. Sin embargo, el requisito indispensable es el acceso a infraestructura de almacenamiento geológico de carbono permanente. La construcción de una planta de producción puede tardar entre 5 y 7 años, incluyendo los procesos de permisos e ingeniería. La infraestructura necesaria abarca desde la red de transporte de gas hasta las instalaciones de distribución y almacenamiento en puertos.

El uso de amoniaco requiere modificaciones significativas en comparación con los sistemas de combustible tradicionales. Actualmente, se desarrollan diseños de motores de combustible dual y adaptaciones para naves existentes, particularmente en buques de gas licuado. Con la instalación de motores comerciales de dos tiempos, el enfoque actual es reducir las emisiones de combustión y el uso de combustible piloto. Para gestionar las emisiones de óxidos de nitrógeno y los escapes de amoniaco, se emplea la reducción catalítica selectiva.

Logística y marco regulatorio

Aunque existe experiencia en el manejo y transporte de amoniaco en tierra, la infraestructura de bunkering en puertos es limitada y requiere estandarización. La Organización Marítima Internacional ha avanzado en directrices de seguridad, alineándose con los códigos internacionales vigentes. No obstante, el desarrollo normativo sobre criterios de sostenibilidad y esquemas de certificación sigue en progreso. Mientras esto sucede, se aplican enfoques de diseño basados en riesgos para la aprobación de nuevos buques.

Los costos de producción, al incluir la captura y almacenamiento de carbono, son superiores a los del combustible convencional. Se estima que el precio del amoniaco azul podría duplicar el valor del combustible de bajo contenido en azufre hacia el año 2030. La demanda será impulsada principalmente por la industria de fertilizantes y el sector energético en regiones como Asia, donde existen objetivos gubernamentales de emisiones. El costo de abatimiento dependerá estrechamente de la intensidad de carbono del combustible adquirido.

Conclusión

El amoniaco azul ofrece una ruta viable para reducir las emisiones, siempre que se garantice una captura de carbono eficaz y se gestionen los riesgos operativos asociados a su toxicidad. Su adopción dependerá de la evolución de las regulaciones internacionales, la madurez de los motores de combustible dual y la creación de una infraestructura de suministro estandarizada.

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