MEPC 84 evidencia avances técnicos y estancamiento político en la descarbonización del transporte marítimo

MEPC 84 evidencia avances técnicos y estancamiento político en la descarbonización del transporte marítimo

Por Jennifer Riley-James, Especialista Principal en Regulaciones de Lloyd's Register (LR) (Original en Inglés)

Fecha publicada: 24 Julio, 2026

La 84.ª sesión del Comité de Protección del Medio Ambiente Marino de la OMI (MEPC 84) concluyó marcando un hito en la transición ecológica del transporte marítimo internacional al ratificar el objetivo de alcanzar cero emisiones netas para o alrededor de 2050, aunque no logró concretar la aprobación formal del Marco Net Zero prevista para este año debido a fuertes desacuerdos políticos entre los Estados miembros.

Así lo explica Jennifer Riley-James, especialista principal en regulaciones de Lloyd’s Register (LR), quien destaca que, si bien la industria marítima respalda de manera unánime la necesidad de una normativa global administrada por la OMI, la ruta exacta para implementar estas exigencias sigue altamente disputada. La adopción del Marco Net Zero, diseñado para respaldar la estrategia climática aprobada en el MEPC 83, permanece estancada por visiones contrapuestas sobre el ritmo de exigencia y los mecanismos financieros a aplicar.

Estancamiento político

El estancamiento en el MEPC 84 no responde a un mero trámite administrativo, sino a una profunda división entre los gobiernos participantes. Por un lado, un bloque de países exige metas obligatorias, la fijación de precios al carbono y herramientas centralizadas de control. Por otro lado, diversos Estados defienden un esquema más flexible en el que la exigencia de cumplimiento esté ligada a la disponibilidad real de combustibles limpios en el mercado y al nivel de madurez tecnológica. En este contexto, la creación de un fondo global con impacto en las tarifas energéticas continúa siendo el mayor punto de fricción.

Para los armadores y navieras, la falta de certidumbre regulatoria a largo plazo dificulta la adopción de decisiones estratégicas de inversión sobre el tipo de combustible a seleccionar, el diseño de nuevos buques y las conversiones de flota. Esperar por una claridad normativa absoluta podría hacer más complejo y costoso el cumplimiento futuro. No obstante, una parte relevante de la industria ha decidido avanzar proactivamente mediante el pedido de buques más eficientes e inversiones en pruebas piloto con tecnologías avanzadas.

Avance técnico

A pesar del diferendo político, los avances en el plano técnico se desarrollan con solidez. El MEPC 84 visibilizó una clara separación entre el debate normativo de los gobiernos y el desarrollo técnico de las soluciones de ingeniería para la flota mundial.

El núcleo de la regulación técnica gira en torno al concepto de intensidad de gases de efecto invernadero medida bajo el enfoque del ciclo de vida completo (well-to-wake o del pozo a la estela). Este criterio otorga la misma importancia a las emisiones generadas durante la producción del combustible en tierra que a las producidas durante la navegación a bordo del barco.

Este cambio metodológico exige a los operadores analizar no solo el coste o rendimiento del combustible, sino la transparencia de su cadena de suministro y la matriz energética empleada en su fabricación. De este modo, dos combustibles genéricamente idénticos tendrán una calificación ambiental muy diferente según su origen y transporte. La descarbonización final no dependerá de una única tecnología, sino de la combinación de eficiencia operativa, innovación energética y gestión de datos.

Cuantificación de emisiones

En el plano operativo, el MEPC 84 dio pasos concretos al adoptar nuevas directrices para la monitorización en tiempo real de emisiones de metano y óxido nitroso mediante el control de carga del motor y sistemas de medición continua de emisiones (CEMS). Aunque persisten divergencias sobre la metodología definitiva para calcular factores de emisión regionales y corregir el escape de metano, el marco de evaluación de ciclo de vida sigue progresando.

Estas medidas marcan una transformación radical en el modelo de cumplimiento normativo. En lugar de evaluar a los buques según parámetros teóricos de diseño o fichas técnicas de combustible, los estándares futuros medirán el rendimiento operativo real registrado en el día a día. De este modo, la monitorización digital, la recolección fidedigna de datos a bordo y la reducción directa del consumo energético mediante eficiencias operativas o tecnologías de propulsión eólica resultarán indispensables para garantizar la competitividad comercial del sector.

Una industria en transición

El balance del MEPC 84 confirma que el transporte marítimo se encuentra en plena fase de transición operativa, con requerimientos diferenciados según el tipo de embarcación. Graneleros, petroleros, portacontenedores y buques especializados deberán adoptar estrategias específicas combinando eficiencia, flexibilidad de combustible e integración de datos.

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