Chile necesita convertir su potencial renovable en seguridad de suministros
Chile necesita convertir su potencial renovable en seguridad de suministros
Por Rodrigo Baeza, Ingeniero Agrónomo, MBA. Especialista en Hidrógeno Verde, SAF y Estrategia de Descarbonización para América Latina.
Fecha publicada: 22 Octubre, 2026

Chile ha construido una economía abierta, integrada a los mercados internacionales y sustentada en una importante actividad exportadora. Esta estrategia ha facilitado el acceso a materias primas, tecnología, combustibles e insumos agrícolas. También implica, sin embargo, exposición a condiciones que el país no controla: conflictos geopolíticos, restricciones a las exportaciones, variaciones del tipo de cambio, costos del transporte marítimo y cambios en la disponibilidad internacional de productos estratégicos.
El diésel y los fertilizantes ilustran esta vulnerabilidad. Ambos son fundamentales para la actividad productiva y dependen de cadenas internacionales de suministro. Cuando sube el precio del petróleo o se restringe la oferta de fertilizantes, el impacto alcanza a la minería, el transporte, la agricultura y la industria, con efectos en sus costos y competitividad.
La discusión no consiste en cuestionar la apertura económica de Chile. Consiste en analizar cómo sostener sus beneficios y, al mismo tiempo, reducir la exposición a interrupciones de suministro en sectores esenciales.
Una economía abierta, expuesta a condiciones externas
La apertura comercial permite comprar a distintos proveedores y acceder a mercados globales. Pero contar con acuerdos comerciales no garantiza que los productos estratégicos estén disponibles en todo momento ni que lleguen a precios competitivos.
El costo final de un insumo importado depende de varios factores: su precio internacional, el tipo de cambio, los fletes, los seguros, el financiamiento, la disponibilidad de inventarios, la infraestructura portuaria y las condiciones contractuales. A esto se suman las decisiones de los países exportadores, que pueden restringir sus ventas para priorizar el abastecimiento interno.
En mercados pequeños como el chileno, esta exposición es especialmente relevante. La capacidad de negociación puede ser limitada frente a grandes compradores internacionales, mientras que los proveedores pueden reasignar sus productos a destinos que ofrezcan mejores condiciones comerciales.
Por eso, la seguridad de suministro no depende solo del número de países con los que Chile comercia. También exige diversidad efectiva de proveedores, rutas logísticas disponibles, capacidad de almacenamiento, contratos de largo plazo y alternativas para sustituir un producto cuando se interrumpe su abastecimiento.
La vulnerabilidad energética comienza antes de llegar al consumidor
La dependencia energética chilena no se limita al precio del petróleo. También comprende las condiciones físicas y comerciales necesarias para que los combustibles lleguen al país, sean almacenados, procesados y distribuidos de manera continua.
Según antecedentes oficiales basados en el Balance Nacional de Energía de 2022, Chile importaba aproximadamente el 98% del petróleo crudo utilizado para producir derivados en sus refinerías y el 61% de los derivados de petróleo consumidos, tanto en usos finales como en centros de transformación. En el caso del gas natural, las importaciones representaban alrededor del 80%. Estas cifras corresponden a 2022 y deben distinguirse de las estadísticas de años posteriores, pero permiten dimensionar la exposición estructural del sistema energético.
Esta dependencia se transmite por distintos eslabones. Una interrupción de la producción internacional, un cambio en las rutas marítimas o un aumento de los costos de transporte puede afectar la reposición de inventarios. Una depreciación del peso eleva el costo en moneda nacional de las compras denominadas en dólares. Y una mayor demanda internacional puede encarecer los contratos de abastecimiento, incluso si no existe una interrupción física del suministro.
La infraestructura también importa. Puertos, terminales, refinerías, estanques, ductos y redes de distribución cumplen funciones distintas, pero forman parte de una misma cadena. La capacidad disponible en un eslabón no compensa necesariamente una limitación en otro.
En el caso del gas natural, Chile cuenta con dos terminales de regasificación de gas natural licuado. La normativa publicada en 2026 identifica la importancia crítica de estas instalaciones y su papel en el suministro a redes de distribución y centrales eléctricas. Esta concentración obliga a considerar la continuidad operacional, la seguridad tecnológica y la disponibilidad de alternativas ante contingencias.
A ello se suma otro desafío: disponer de electricidad renovable no equivale automáticamente a contar con energía firme en el lugar y el momento en que la industria la necesita. La generación, la transmisión, el almacenamiento y la flexibilidad del sistema deben desarrollarse de manera coordinada para ofrecer condiciones de suministro compatibles con procesos industriales continuos.
Por eso, la seguridad energética debe evaluarse considerando tanto la disponibilidad de recursos como la capacidad de transportarlos, almacenarlos y entregarlos a un costo competitivo.
Los fertilizantes trasladan la volatilidad internacional al campo
La misma lógica se observa en los fertilizantes. Según el Ministerio de Economía, Chile importó alrededor de 1,15 millones de toneladas durante 2025, por un valor CIF cercano a US$659,5 millones.
La producción convencional de fertilizantes nitrogenados depende estrechamente del gas natural. Este se utiliza como materia prima para producir el hidrógeno destinado a la síntesis de amoníaco y como fuente de energía del proceso. Por eso, las variaciones en el precio del gas, las restricciones comerciales y las decisiones de los principales países productores pueden repercutir en el precio de la urea y de otros insumos agrícolas.
Fuentes citadas
- Diario Oficial de Chile, diciembre de 2025: antecedentes basados en el Balance Nacional de Energía de 2022.
- Biblioteca del Congreso Nacional, normativa de 2026: texto normativo.
- Ministerio de Economía, agosto de 2026: cifras de importación de fertilizantes.




