Europa se acerca a la meta de SAF, pero no asegura el combustible sintético exigido para 2030

Europa se acerca a la meta de SAF, pero no asegura el combustible sintético exigido para 2030

Fecha publicada: 26 Octubre, 2026

El panorama es distinto para los combustibles sostenibles de aviación (SAF) producidos a partir de biomasa. El estudio estima que la capacidad de producción bio-SAF existente o en desarrollo permitiría cubrir el mandato general de la Unión Europea para 2030. La evaluación coincide con el primer año de aplicación de ReFuelEU Aviation, cuando el SAF representó el 2,8 % del combustible suministrado en aeropuertos de la UE, por encima del requisito del 2 %. Según datos de la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (EASA) citados en el informe, estuvo disponible en 121 aeropuertos.

La dificultad se concentra en el e-SAF, el combustible sintético para aviación. El mandato europeo específico para 2030 equivale a 366.000 toneladas anuales, mientras que el informe incluye en su proyección de capacidad solo el proyecto de 1.500 toneladas que ya tomó la decisión final de inversión. Los otros 14 proyectos identificados todavía dependen de decisiones de inversión pendientes.

Los plazos de construcción y puesta en marcha reducen las posibilidades de que esos proyectos entren a tiempo. El estudio señala que las iniciativas que no alcancen la decisión final de inversión antes de terminar 2026 difícilmente aportarán volúmenes relevantes en 2030. Por ello, plantea que se requieren condiciones de inversión y certidumbre regulatoria para que los proyectos avancen.

En su estimación para 2030, el informe calcula una capacidad total de combustibles renovables de 13,485 millones de toneladas anuales en la UE. De ese volumen, 5,176 millones corresponderían a SAF, frente a un mandato general de 3,141 millones. La cifra considera 1,983 millones de toneladas anuales de capacidad SAF actual y 3,193 millones asociadas a proyectos que alcanzaron la decisión final de inversión.

La expansión prevista del SAF se apoya principalmente en proyectos de hidroprocesamiento de ésteres y ácidos grasos (HEFA), tanto en plantas independientes como en el coprocesamiento de materias primas renovables en refinerías existentes. Las rutas de biomasa a líquidos (BtL) y de alcohol a combustible para aviones (AtJ) podrían aportar producción hacia el final de la década, aunque el estudio condiciona ese avance a que las decisiones de inversión se concreten a tiempo.

El informe, por tanto, identifica una diferencia decisiva entre la capacidad potencial de los proyectos anunciados y la producción que cuenta con respaldo suficiente para incorporarse a las proyecciones de 2030. La disponibilidad de bio-SAF aparece mejor encaminada; para el e-SAF, cerrar la brecha dependerá de que los proyectos pendientes pasen del anuncio a la inversión.

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