Con ácido cítrico y vitamina C investigadores chilenos podrían recuperan hasta el 97% del litio de baterías de autos eléctricos

Con ácido cítrico y vitamina C investigadores chilenos podrían recuperan hasta el 97% del litio de baterías de autos eléctricos

Fecha publicada: 03 Noviembre, 2026

Un equipo de la Universidad Autónoma de Chile desarrolló un método para recuperar hasta el 97,7% del litio y el 95,7% del hierro de baterías de autos y buses eléctricos que llegaron al fin de su vida útil. La clave: en lugar de químicos agresivos, el proceso usa ácidos orgánicos biodegradables, como el cítrico, el ascórbico –la vitamina C– y el oxálico.

El hallazgo llega en un momento clave. Por el avance de la electromovilidad, en los próximos cinco años el país acumulará más de 15 mil toneladas de baterías LFP (litio-ferrofosfato) cuya vida útil, de entre 8 y 15 años, habrá terminado. Como en Chile no existe una tecnología para tratarlas, el 100% debe almacenarse o enviarse al extranjero, con altos costos logísticos y la pérdida de materiales estratégicos como el litio y el hierro.

“Este estudio abarcó los desechos que realmente por volumen van a ser un negocio de revalorización”, explicó María Luisa Valenzuela, decana de la Facultad de Ingeniería de la U. Autónoma y directora del magíster en Economía Circular Industrial, quien presentó los resultados del proyecto Fondef IT24I0044. La iniciativa contó con 230 millones de pesos de financiamiento de ANID y se desarrolló junto a la empresa Hidronor y la filial local de Jungheinrich.

Del laboratorio a la planta piloto

El método consiste en desarmar las baterías, separar sus componentes y recuperar el litio y el hierro con ácidos orgánicos, a presión atmosférica y temperaturas moderadas. Fue probado con baterías reales y reactores de 20 litros en una planta piloto del Centro de Investigación e Innovación de la universidad, alcanzando un nivel TRL 5: la tecnología ya funciona en un entorno relevante y no solo en laboratorio.

“El principal desafío fue la recuperación del hierro, porque no nos estaba dando el rendimiento que esperábamos. Después entendimos que necesitábamos asegurar un estado de oxidación específico para poder recuperarlo completamente. Fue un proceso de estudio, ensayo y error, hasta encontrar la forma adecuada de hacerlo”, contó Valenzuela.

Reciclar en Chile también tiene un efecto ambiental directo: según el análisis del equipo, tratar estas baterías en el país reduciría en 39% la huella de carbono respecto de enviarlas al extranjero.

Minería urbana

“Este proyecto demuestra que es posible hacer minería urbana, recuperando minerales y materiales que pueden reincorporarse a los procesos productivos y generar valor. Esta planta piloto también demuestra que la solución desarrollada es eficiente y tiene potencial para escalar a nivel industrial”, afirmó Iván Suazo, vicerrector de Investigación y Doctorados.

Para Cristian Castillo, gestor de innovación y escalamiento del proyecto, la Ley REP y las nuevas normas sobre manejo de residuos hacen urgente contar con alternativas locales. “Las baterías LFP tienen mucho impacto en autos eléctricos, autobuses, horquillas y almacenamiento estacionario. Poder valorizar estos productos cuando están en desecho tiene mucha importancia a nivel país. Es una tecnología que acá no existe”, sostuvo.

El equipo de investigación lo integran además Diego Quezada, Luis Ballesteros, Karem Gallardo, Vladimir Niebla, Sebastián Quintana, Catherine Marzan, Catalina Scanu, Daniel Cornejo, Nicole Beroiza y Geraldine Sepúlveda.

 

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