El hidrógeno renovable es clave para una economía global Sostenible y equitativa, según Informe de IRENA

El hidrógeno renovable es clave para una economía global Sostenible y equitativa, según Informe de IRENA

Fecha publicada: 30 Septiembre, 2024

El hidrógeno renovable ha emergido como uno de los pilares fundamentales en la transición energética global, según el reciente informe de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), titulado “Shaping Sustainable International Hydrogen Value Chains”. Este documento subraya la importancia de desarrollar cadenas de valor internacionales sostenibles para el hidrógeno renovable, abriendo nuevas oportunidades para países en desarrollo y redefiniendo las dinámicas del comercio energético global.

Hidrógeno renovable: Un impulsor de la descarbonización

El informe destaca que el hidrógeno renovable jugará un rol esencial en la reducción de las emisiones globales de carbono, lo que es crucial para cumplir con los objetivos climáticos establecidos en el Acuerdo de París y en el escenario de 1,5°C. A medida que los países desarrollados avanzan en sus compromisos de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050, el hidrógeno renovable emerge como una solución estratégica para sectores de difícil descarbonización, como la industria pesada, el transporte marítimo y la aviación.

El hidrógeno producido a partir de fuentes renovables, como la energía solar y eólica, tiene el potencial de reemplazar las versiones más contaminantes, como el hidrógeno gris, que proviene de combustibles fósiles. Esto no solo reduce la dependencia del carbono, sino que también impulsa el desarrollo de infraestructuras verdes a nivel global, posicionando a este gas como un vector clave para el cambio en la matriz energética mundial.

Oportunidades para países en desarrollo

El informe de IRENA subraya una perspectiva optimista para los países en desarrollo, que podrían convertirse en actores clave en la producción y exportación de hidrógeno renovable. Estos países, que cuentan con abundantes recursos naturales, como sol, viento y grandes extensiones de tierra, tienen la oportunidad de atraer inversiones internacionales para proyectos de hidrógeno verde, lo que les permitiría no solo contribuir a la reducción de las emisiones globales, sino también impulsar su propio crecimiento económico.

Uno de los puntos más relevantes del informe es la posibilidad de que los países del Sur Global aprovechen este boom del hidrógeno para diversificar sus economías, generar empleos verdes y mejorar su competitividad internacional. Las industrias locales podrían beneficiarse de la creación de nuevas cadenas de valor vinculadas al hidrógeno, desde la producción hasta la exportación, lo que aumentaría el valor agregado de sus economías y les permitiría desarrollar capacidades tecnológicas avanzadas.

Sostenibilidad y gobernanza en las cadenas de valor del hidrógeno

IRENA recalca que, para garantizar que el hidrógeno renovable sea una herramienta efectiva para la transición energética, es esencial que las cadenas de valor sean sostenibles en todos los aspectos. No basta con centrarse únicamente en la reducción de emisiones; es necesario incorporar criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) que aseguren que la producción, el transporte y el uso del hidrógeno respeten los derechos de las comunidades locales y no pongan en riesgo los recursos naturales, como el agua y la tierra.

El informe pone especial énfasis en la necesidad de garantizar que las grandes infraestructuras de producción y transporte de hidrógeno, especialmente en los países en desarrollo, se implementen de manera justa y equitativa. Esto incluye involucrar a las comunidades locales, crear empleos de calidad y minimizar los impactos ambientales, como el uso intensivo de agua en zonas con escasez de este recurso. De esta manera, el desarrollo del hidrógeno no solo contribuiría a la lucha contra el cambio climático, sino que también impulsaría una transición energética inclusiva y sostenible.

Desafíos y cooperación internacional

El informe de IRENA reconoce que la construcción de una economía global basada en el hidrógeno renovable no estará exenta de desafíos. Uno de los principales obstáculos será la creación de infraestructuras a gran escala, tanto para la producción como para el transporte de hidrógeno, lo que requerirá una inversión considerable. En este sentido, la cooperación internacional será clave para superar estas barreras.

Países desarrollados, como los miembros del G7, y regiones con alta demanda futura de hidrógeno, como Europa, Japón y Corea del Sur, ya están trabajando en marcos regulatorios y mecanismos de incentivos que permitan acelerar el desarrollo de proyectos de hidrógeno en los países exportadores. Estos incentivos, como el Acta de Reducción de Inflación (IRA) de Estados Unidos y el Mecanismo de Ajuste por Carbono en Frontera (CBAM) de la Unión Europea, jugarán un papel fundamental en la evolución del mercado global de hidrógeno, impulsando su producción a través de fuentes renovables y minimizando las emisiones asociadas a su uso​.

Conclusión

El hidrógeno renovable no solo representa una solución clave para descarbonizar sectores difíciles de electrificar, sino que también abre una ventana de oportunidades para el desarrollo económico sostenible en los países del Sur Global. El informe de IRENA deja claro que el éxito de esta transición energética dependerá de la capacidad de los países para crear cadenas de valor del hidrógeno que sean sostenibles, equitativas y alineadas con los objetivos globales de reducción de emisiones. Al asegurar que el hidrógeno renovable sea producido, distribuido y utilizado de manera responsable, el mundo podrá avanzar hacia un futuro energético más limpio y justo, donde tanto los países desarrollados como en desarrollo se beneficien de las oportunidades de esta nueva economía del hidrógeno.

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