La Comisión Europea lanzó segunda licitación para impulsar el hidrógeno renovable
La Comisión Europea lanzó segunda licitación para impulsar el hidrógeno renovable
Fecha publicada: 04 Diciembre, 2024

La Comisión Europea (CE) abrió ayer oficialmente la segunda subasta del Banco Europeo del Hidrógeno, a través del Fondo de Innovación (IF24), para asignar 1.200 millones de euros procedentes de los ingresos del Régimen Comunitario de Comercio de Derechos de Emisión (RCCDE) a apoyar a los productores de hidrógeno clasificado como combustible renovable de origen no biológico (RFNBO) situados en el Espacio Económico Europeo (EEE), junto con más de €700 millones aportados por tres Estados miembros, para fomentar la producción de hidrógeno renovable en el Área Económica Europea (EEA). Este esfuerzo forma parte de un paquete más amplio de iniciativas por €3.4 mil millones que incluye tecnologías de descarbonización innovadoras y baterías para vehículos eléctricos, todas financiadas por el Fondo de Innovación de la UE.
Un impulso crucial para el hidrógeno renovable
El Banco Europeo del Hidrógeno busca acelerar la producción de combustibles renovables de origen no biológico (RFNBO) en proyectos situados dentro de la EEA. La licitación incluye un aumento presupuestario de €400 millones en comparación con su primera edición y está diseñada para beneficiar tanto proyectos de hidrógeno con aplicaciones generales (€1 mil millones) como aquellos destinados al sector marítimo (€200 millones). Este tipo de apoyo es fundamental para cumplir los objetivos climáticos de la UE y garantizar la competitividad de la industria europea.
El esquema también introduce un mecanismo de “Subastas como servicio”, que permite a los Estados miembros financiar proyectos que participaron en la licitación pero no recibieron apoyo debido a limitaciones presupuestarias. Esto reduce la carga administrativa al evitar la necesidad de realizar subastas nacionales adicionales. Países como España, Lituania y Austria ya han anunciado su participación en este programa, comprometiendo hasta €836 millones en fondos nacionales para respaldar proyectos en sus territorios.
Requisitos y alcance
La subasta está abierta exclusivamente a proyectos localizados dentro de la EEA, lo que refuerza la estrategia europea de independencia tecnológica y descarbonización. Los proyectos serán evaluados en función de su capacidad para reducir emisiones de gases de efecto invernadero, su grado de innovación, madurez, replicabilidad y eficiencia de costos.
Otros esfuerzos del Fondo de Innovación
Además del apoyo al hidrógeno renovable, la Comisión ha lanzado dos convocatorias más dentro del Fondo de Innovación:
- Convocatoria para tecnologías net-zero (IF24 Call): Con un presupuesto de €2.4 mil millones, financiará proyectos relacionados con energía renovable, almacenamiento de energía, bombas de calor y producción de hidrógeno.
- Convocatoria para baterías de vehículos eléctricos (IF24 Battery): Dotada de €1 mil millones, busca apoyar la producción innovadora de baterías y superar las barreras económicas en la cadena de valor europea de baterías.
Proceso y próximos pasos
Para la subasta de hidrógeno renovable, los interesados podrán presentar sus propuestas hasta el 20 de febrero de 2025. Los acuerdos de financiación se firmarán dentro de los nueve meses posteriores al cierre de la convocatoria. En el caso de las otras dos licitaciones, las aplicaciones estarán abiertas hasta el 24 de abril de 2025.
Como parte del proceso, la Comisión Europea celebrará un Info Day del 17 al 18 de diciembre de 2024 para orientar a los participantes.
Un fondo clave para la transición climática
El Fondo de Innovación, financiado a través del ETS, es una pieza central en los esfuerzos de la UE hacia la neutralidad climática. Desde su creación, ha distribuido aproximadamente €7.2 mil millones en más de 120 proyectos innovadores, y se espera que con esta nueva ronda el impacto se amplíe significativamente.
Estas iniciativas no solo refuerzan el liderazgo europeo en tecnologías sostenibles, sino que también contribuyen a cumplir con los objetivos climáticos del Acuerdo de París, consolidando la transición energética hacia un futuro más limpio y competitivo.




