Del Potencial a la Realidad: Claves para desplegar el hidrógeno renovable con éxito
Del Potencial a la Realidad: Claves para desplegar el hidrógeno renovable con éxito
Por Carlos Zygier, Sustainable Hydrogen, Ammonia & Energy Storage Business Ideas Ignitor.
Fecha publicada: 14 Abril, 2025

El hidrógeno renovable no es solo una nueva industria: es un nuevo mercado. Y como tal, está plagado de incertidumbres, desafíos regulatorios y tecnológicos, pero también de oportunidades únicas que sólo los visionarios serán capaces de aprovechar. Desde mi experiencia en terreno, quiero compartir algunas claves para navegar en este entorno disruptivo con inteligencia, resiliencia y criterio estratégico.
Uno de los mayores obstáculos que enfrentamos no es técnico, sino de definición. Mientras los potenciales offtakers aún no se deciden a dar el salto hacia combustibles renovables, los proveedores tecnológicos avanzan reduciendo costos y mejorando la eficiencia. Pero la pregunta sigue abierta: ¿qué tecnología adoptamos como estándar? En este contexto, los proyectos deben ser capaces de “quemar sus naves” más de una vez, adaptándose con agilidad a un mercado aún en construcción.
Seguridad como principio rector
La madre de todas las buenas prácticas en esta industria es clara: garantizar una producción, distribución y consumo seguros. Sin esto, cualquier cálculo financiero o promesa de rentabilidad se vuelve irrelevante. La seguridad debe permear cada decisión, desde la elección de proveedores hasta la operación diaria.
En mercados tradicionales, hablar de retorno sobre la inversión (ROI) puede tener sentido. En el universo del hidrógeno renovable, prefiero hablar de Tasa Interna de Retorno (IRR), porque incorpora la dimensión del tiempo, algo esencial cuando hablamos de tecnologías emergentes. El verdadero desafío es traducir un caso de negocio disruptivo a un modelo financiero comprensible para bancos e inversionistas tradicionales. Una tarea compleja, pero no imposible.
CAPEX: más allá del catálogo
Los equipos no siempre rinden como lo promete el proveedor. Por eso, el control operativo óptimo es fundamental. Un CAPEX mal operado pierde valor rápidamente. Elegir un equipo con experiencia técnica sólida —aunque no necesariamente en hidrógeno— pero con historial en tecnologías disruptivas, puede marcar la diferencia.
Así como ocurrió con Internet, los costos de CAPEX y OPEX en hidrógeno renovable bajarán con el tiempo. El arte está en sincronizar el hito de “ready to build” con la demanda real y futura. Anticiparse a ese punto de inflexión puede ser la jugada maestra que garantice la viabilidad del proyecto.
Colaboración: el ingrediente olvidado
En un mercado emergente, colaborar no es opcional. Es esencial. Compartir conocimiento entre desarrolladores, usuarios finales, autoridades, comunidades y stakeholders es lo que permitirá crear demanda y construir un marco regulatorio coherente. Especial atención merece la instalación de estaciones de hidrógeno: no son solo puntos de carga, son pequeñas plantas químicas incrustadas en entornos urbanos. La comunicación y la educación social serán tan importantes como el diseño técnico.
Cada kilómetro que transportamos hidrógeno es una pérdida de eficiencia y un riesgo. Apostar por la producción y el consumo local, elegir proveedores con buena reputación y garantizar la disponibilidad de repuestos y garantías, son decisiones que refuerzan la sostenibilidad económica y operativa del proyecto.
Nuestra región tiene una ventaja natural: abundancia de energía renovable. Pero también un talón de Aquiles evidente: regulación lenta y burocracia. Acelerar los procesos de permisos, mejorar la coherencia normativa y fomentar mercados domésticos son tareas urgentes si no queremos quedarnos como simples exportadores de moléculas sin valor agregado.
Mirando al futuro: confluencia o caos
Finalmente, el costo del hidrógeno bajará, sí, pero solo si logramos la confluencia de todos los actores del ecosistema: bancos, industrias, academias, aseguradoras, gobiernos y comunidades. Sin compromisos sólidos y trabajo coordinado, seguiremos hablando de potencial sin concretarlo.
Hoy más que nunca necesitamos equipos capaces de construir, persuadir, innovar y resistir. Porque esta industria no será para los que buscan certezas, sino para los que saben crear caminos donde otros ven obstáculos.




