Informe de la AIE: La transición energética global se acelera, pero persisten desafíos clave
Informe de la AIE: La transición energética global se acelera, pero persisten desafíos clave
Por Emerson Flores, editor.
Fecha publicada: 14 Abril, 2025

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) presentó su informe World Energy Outlook 2024, destacando avances sustanciales en la transición hacia energías limpias, pero también subrayando los desafíos que continúan presentes en el camino hacia un sistema energético sostenible.
Según el informe, la aceleración en la adopción de energías renovables es evidente. En 2023, las inversiones en tecnologías limpias superaron los 2 billones de dólares anuales, el doble de lo invertido en nuevos proyectos de petróleo, gas y carbón. La solar fotovoltaica sigue liderando el crecimiento, con una notable expansión en mercados clave como China, que representa más del 60% de la nueva capacidad instalada de energías renovables. Esto sitúa a China en una posición dominante, con planes para superar el consumo eléctrico de Estados Unidos a principios de la próxima década.
Sin embargo, la AIE advierte que aunque el progreso es notable, los costos de estas tecnologías han disminuido, la integración de energías renovables en los sistemas energéticos globales y la expansión de redes siguen siendo retos críticos. Además, la creciente demanda de electricidad, que se duplicará para 2050, genera presión adicional sobre las infraestructuras energéticas existentes.
El informe también señala que las tensiones geopolíticas y los recientes conflictos, como la guerra en Ucrania, siguen siendo factores que añaden incertidumbre a la seguridad energética mundial. Estos eventos han exacerbado la volatilidad en los mercados y han resaltado la vulnerabilidad de las cadenas de suministro de energía.
Finalmente, aunque los avances son positivos, la AIE advierte que el mundo aún está en camino de un aumento de temperatura global de 2.4°C para finales de siglo, lo que supera los límites establecidos por el Acuerdo de París. Este panorama subraya la necesidad urgente de una acción más coordinada a nivel internacional para cumplir con los objetivos climáticos globales y garantizar una transición energética equitativa y efectiva.




