Chile apuesta por el H2V con hoja de ruta 2030 que incluye inversión en infraestructura y formación de talento
Chile apuesta por el H2V con hoja de ruta 2030 que incluye inversión en infraestructura y formación de talento
H2NEWS
Fecha publicada: 02 Junio, 2025

En su última Cuenta Pública ante el Congreso Nacional, el Presidente Gabriel Boric reafirmó el compromiso de su gobierno con la transición energética justa y el posicionamiento de Chile como líder global en energías limpias. Entre los anuncios más relevantes en materia de energía, destacó el impulso a la industria del hidrógeno verde, mediante un ambicioso Plan de Acción al 2030, avances regulatorios, obras de infraestructura crítica y programas de capacitación para trabajadores del nuevo ecosistema productivo.
“Para impulsar la industria del hidrógeno verde elaboramos un Plan de Acción al 2030, avanzamos en dar certezas regulatorias, en crear la infraestructura necesaria para que la industria funcione, y capacitar a las y los trabajadores para este nuevo sector”, expresó Boric desde el podio, subrayando que el futuro de Chile se construye “de la mano del conocimiento y las nuevas tecnologías, para producir más y mejor, agregar valor y cuidar el medio ambiente”.
Este plan se inserta en un contexto estratégico en el que el país busca aprovechar su potencial en energías renovables y minerales críticos —como el litio y el cobre— para reposicionarse como un proveedor confiable de soluciones para la descarbonización global. El hidrógeno verde aparece como una palanca clave para diversificar la matriz productiva nacional y generar nuevos polos de desarrollo en territorios como Magallanes, el norte grande y el Biobío.
Claves del impulso al hidrógeno verde y la transición energética
1. Plan de Acción al 2030
Este instrumento define los pasos concretos que tomará el Estado para dinamizar la industria del hidrógeno verde. Se espera que incluya medidas de simplificación normativa, planificación territorial, habilitación de infraestructura logística y energética (como corredores eléctricos, puertos verdes y plantas desaladoras), así como incentivos para la inversión extranjera directa y la participación de comunidades locales en los beneficios de los proyectos.
2. Formación de talento y empleo verde
El Presidente adelantó que se está trabajando en programas de formación laboral específicos para la industria del H2V, reconociendo que el éxito de esta transición depende de contar con una fuerza laboral capacitada, desde técnicos en mantenimiento de electrolizadores hasta especialistas en transporte, química y energías renovables. Esto se alinea con las estrategias que ya ejecutan CORFO y el Ministerio de Energía a través del Comité de Hidrógeno Verde, junto a la Agencia de Sostenibilidad Energética.
3. Infraestructura habilitante e integración logística
La Cuenta Pública incluyó anuncios en materias como puertos, trenes, electrificación y almacenamiento, que serán fundamentales para habilitar la exportación y uso interno del hidrógeno. Se destacaron avances en proyectos como el Puerto Exterior de San Antonio y la expansión portuaria en Valparaíso, además del inicio de estudios para el tren Santiago-Valparaíso, con potencial para conectar zonas productoras con terminales de exportación.
4. Subsidio eléctrico para hogares vulnerables
Boric reconoció el impacto del descongelamiento tarifario postpandemia, anunciando un subsidio para 1,8 millones de hogares, lo que busca mantener el consenso ciudadano en torno a la transición energética sin aumentar la desigualdad. Esta medida se presenta como un mecanismo de justicia distributiva en medio de la modernización del sistema eléctrico y la incorporación de mayores cuotas de energías limpias.
5. Mejora de la infraestructura pública energética
Se destacó la inversión en eficiencia energética en 116 escuelas y la implementación de sistemas de calefacción y electricidad en zonas aisladas como Lonquimay, Vicuña o Ancud. Estas medidas reflejan que la transición energética también tiene efectos directos en la calidad de vida, especialmente en territorios rezagados.
Una política industrial verde en construcción
El discurso presidencial también situó al hidrógeno verde dentro de un nuevo marco de política industrial orientado a la diversificación productiva, con énfasis en el litio, el cobre, las energías renovables y la economía digital.
En esa línea, se anunció la creación de un Instituto del Litio y Salares para fomentar investigación, desarrollo tecnológico y vinculación con las comunidades. Este enfoque se extiende al hidrógeno verde, aludiendo al desarrollo científico local y la necesidad de contar con capacidades tecnológicas nacionales para competir con valor agregado y no solo como exportadores de commodities.
Asimismo, se confirmó que la reforma de permisos sectoriales está pronta a ser aprobada, con el objetivo de reducir los tiempos de tramitación entre un 30% y un 70% sin relajar estándares ambientales. Esto es especialmente relevante para la industria H2V, que ha advertido en múltiples ocasiones que la demora en permisos afecta el cumplimiento de cronogramas para alcanzar las metas de producción al 2030.
Visión estratégica y desafíos pendientes
Si bien el tono del mensaje fue optimista, el Presidente Boric también fue claro en los desafíos estructurales: el agotamiento del modelo de crecimiento basado en extracción primaria, la urgencia de aumentar la productividad, y la necesidad de generar confianza entre Estado, sector privado y ciudadanía.
La narrativa oficial busca posicionar al hidrógeno verde no como un fin en sí mismo, sino como parte de una transición productiva y ecológica más amplia, que dialogue con las comunidades, respete los ecosistemas y asegure beneficios compartidos. En palabras del mandatario, “no hay estrategia de crecimiento posible si no cambiamos de manera sustantiva la forma en que producimos y el vínculo de las industrias con las comunidades”.
Conclusión: un paso firme, pero aún quedan definiciones clave
La Cuenta Pública 2025 confirma que el hidrógeno verde ya no es solo una promesa o un titular de inversión, sino una política de Estado en evolución. El desafío ahora está en la implementación efectiva de los planes: acelerar las inversiones, garantizar participación local, coordinar ministerios y agencias, y asegurar que la promesa de un nuevo Chile energético llegue a todos los rincones del territorio.
Desde H2News seguiremos monitoreando la ejecución de este Plan de Acción, su gobernanza, los proyectos piloto habilitados, y la conexión con las políticas de financiamiento, comercio exterior y desarrollo regional.
Análisis editorial
La mención al hidrógeno verde, aunque breve en el texto presidencial, es reveladora del cambio de enfoque que busca consolidarse: pasar de la fase de expectativas e interés internacional a una etapa de madurez institucional, con condiciones habilitantes para la inversión privada, claridad normativa y formación de capacidades locales. La inclusión del hidrógeno en la narrativa de crecimiento económico con justicia social y sostenibilidad confirma que el gobierno lo percibe no solo como una oportunidad de exportación, sino también como parte de la reindustrialización y descentralización del país.
Este énfasis es coherente con la reciente publicación del “Plan de Acción de Hidrógeno Verde 2023–2030” y con los esfuerzos en curso del Comité Estratégico de Hidrógeno Verde liderado por CORFO, que busca atraer capital y tecnología, especialmente en regiones con alto potencial eólico y solar. Asimismo, la conexión con el desarrollo de infraestructura portuaria y ferroviaria —anunciada en otros pasajes del discurso— apunta a una visión integrada de logística, conectividad y encadenamientos productivos para el hidrógeno y sus derivados.
En conclusión, la Cuenta Pública 2025 da señales claras de que el hidrógeno verde se mantiene como una prioridad nacional estratégica, enmarcada en una mirada país que busca combinar innovación, sostenibilidad, equidad y competitividad internacional.




