Desmitificando la bancabilidad: Un enfoque estructurado para financiar el hidrógeno verde
Desmitificando la bancabilidad: Un enfoque estructurado para financiar el hidrógeno verde
Fecha publicada: 05 Junio, 2025

Un nuevo estudio elaborado por Dr. Christoph Flink (DEKRA) y Dr. Maximilian Kuhn (Hydrogen Europe) propone una hoja de ruta concreta para destrabar el financiamiento de proyectos de hidrógeno renovable, apelando a la creación de un “Sello de Bancabilidad” y un sistema de gestión integral que alinee a todos los actores del ecosistema.
En un contexto global donde el hidrógeno verde es considerado un pilar esencial para alcanzar la carbono neutralidad, uno de los principales cuellos de botella sigue siendo el acceso al financiamiento. El white paper titulado “Unraveling the Myth of Bankability for Green Hydrogen Projects”, publicado en mayo de 2025 por Hydrogen Europe y DEKRA, busca justamente redefinir y operacionalizar el concepto de bancabilidad, proponiendo un enfoque sistémico que permita alinear expectativas, reducir riesgos y abrir las compuertas a la inversión.
¿Qué es realmente la “bancabilidad”?
Lejos de ser solo una palabra de moda, el estudio plantea que la bancabilidad debe entenderse como un sistema de gestión proactivo y multilateral que asegura la viabilidad financiera, técnica y regulatoria de los proyectos. A diferencia de otros sectores como la aviación o la industria alimentaria, donde existen marcos regulatorios centralizados, en el caso del hidrógeno (al igual que ocurrió con la solar fotovoltaica) la bancabilidad emerge como una forma de coordinación descentralizada entre stakeholders para generar confianza y facilitar el financiamiento.
El análisis parte de una revisión histórica del término, utilizado inicialmente en contextos bancarios tradicionales y más tarde en la industria del entretenimiento. Sin embargo, su aplicación actual en proyectos de infraestructura renovable —y particularmente en el hidrógeno— requiere un marco específico que combine solidez financiera, mitigación de riesgos, cumplimiento normativo y calidad tecnológica.
Uno de los grandes aportes del documento es la comparación con la industria solar fotovoltaica durante la crisis financiera de 2008. En aquel entonces, proyectos con estructuras financieras robustas, garantías de performance y contratos de compraventa (PPAs) claros lograron mantenerse a flote pese al endurecimiento del crédito. La bancabilidad, en ese contexto, se convirtió en un diferenciador estratégico y facilitador del crecimiento de la industria solar.
Una propuesta concreta: Sello y sistema de gestión de bancabilidad
Para replicar ese efecto en el ámbito del hidrógeno verde, los autores proponen:
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Diálogo de Stakeholders sobre Bancabilidad: una plataforma de colaboración entre bancos, gobiernos, desarrolladores y proveedores para acordar criterios mínimos.
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Sello de Bancabilidad: una certificación estandarizada que evalúe proyectos en base a su capacidad de cumplir con los requerimientos financieros, técnicos y regulatorios.
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Checklist auditable y piloto: implementación práctica en proyectos seleccionados para testear y refinar el enfoque.
Este sistema actuaría como una guía para estructurar proyectos más sólidos y, a su vez, como un puente entre las expectativas de los financiadores y las propuestas de valor de los desarrolladores.
Por qué es crucial para el hidrógeno verde
El informe alerta que, si bien hay USD 514 mil millones anunciados para proyectos de hidrógeno limpio al 2030, solo el 7% ha sido comprometido firmemente por inversionistas y bancos (USD 38 mil millones a mayo de 2024). Este desfase refleja la falta de mecanismos estandarizados que faciliten la toma de decisiones de inversión. La creación de un Sello de Bancabilidad ayudaría a revertir esta situación al reducir la percepción de riesgo y facilitar el acceso al crédito.
Además, los desafíos técnicos del hidrógeno —como la complejidad de los sistemas de electrólisis y la necesidad de asegurar la calidad del hidrógeno producido— exigen un enfoque diferente al de las tecnologías más maduras. Por eso, se destaca la necesidad de marcos normativos claros (como ISO 22734 e ISO 14687), mecanismos de trazabilidad (Garantías de Origen, Digital Product Passport) y herramientas de evaluación del ciclo de vida.
Flink y Kuhn subrayan que la bancabilidad no debe ser vista solo como un criterio externo impuesto por los bancos, sino como una estrategia que involucra activamente a desarrolladores, proveedores de componentes, integradores de sistemas, certificadoras y gobiernos. Al asumir este enfoque colaborativo, todos los actores del ecosistema pueden contribuir a fortalecer la credibilidad de los proyectos, facilitar su financiamiento y escalar la economía del hidrógeno.
Conclusión
El estudio establece que lograr la bancabilidad no es un evento, sino un proceso continuo de alineación, gestión de calidad y cooperación. Su implementación efectiva, a través de un sistema como el Sello de Bancabilidad, puede marcar la diferencia entre proyectos que se quedan en el papel y aquellos que llegan a escala industrial. En un momento decisivo para la transición energética, adoptar un enfoque estructurado y compartido para destrabar inversiones en hidrógeno verde podría ser el catalizador que impulse su verdadero despegue global.




