El hidrógeno verde conecta a Alemania y Chile a través de soluciones concretas de ingeniería

El hidrógeno verde conecta a Alemania y Chile a través de soluciones concretas de ingeniería

Por Grace Keller

Fecha publicada: 05 Agosto, 2025

Alemania impulsa uno de los proyectos de infraestructura de hidrógeno más relevantes de Europa, e ILF Consulting Engineers desempeña un rol clave en su desarrollo técnico. En ese contexto, H2NEWS conversó, en exclusiva con Pirmin Praxmarer, Director General (MD) de ILF Chile, y al Dr. Michel Kneller, Director del Área de Energía y Protección del Clima de ILF Alemania, quienes compartieron detalles sobre el alcance de este proyecto estratégico, la experiencia acumulada por ILF en Europa y cómo ese conocimiento se traduce en valor para el desarrollo del hidrógeno verde en Chile y América Latina.

ILF INTERNACIONAL Y SU ROL EN CHILE

Su oficina en Chile ha sido clave en proyectos energéticos y de infraestructura regionales. ¿Cómo integran la experiencia local chilena (en minería, recursos hídricos, etc.) en la estrategia global de ILF, especialmente en el contexto de descarbonización latinoamericana?

ILF es un grupo internacional que combina experiencia local y conocimiento global mediante la colaboración entre más de 45 oficinas. Trabajamos proyectos complejos en equipos multidisciplinarios compuestos de expertos mundiales y locales, bajo el enfoque denominado “ONE-ILF”. Más allá de aportar con la experiencia en el contexto local, el rol de ILF en Chile es lo de complementar dentro de ese enfoque sistemático sus competencias especiales derivadas de sus actividades en el sector de minería, de recursos hídricos y de centrales hidroeléctricas, sobre todo referente a plantas desalinizadoras y ductos de agua y de suspensiones. Este enfoque nos permite ejecutar proyectos complejos en distintas regiones y compartir mejores prácticas. Esta cultura colaborativa facilita la transferencia bidireccional de conocimientos y la adaptación de soluciones globales a contextos locales.

Pirmin Praxmarer, Director General de ILF Chile

ILF opera también en América Latina, con presencia en Chile. Dado el potencial del país en energías renovables (solar, eólica e hidrógeno verde emergente), ¿qué sinergias o proyectos multilaterales tienen en curso que articulen su oficina en Chile con la cartera global de ILF, y cómo están impulsando la adopción de hidrógeno verde en el contexto latinoamericano? (Explorar posibles conexiones con minería, agua y energía en Chile).

Correcto, ILF opera dos oficinas en Chile desde más que una década – en Santiago de Chile la principal, y otra en Temuco. Además, desde Chile lideramos las actividades de nuestras sucursales en Quito, Ecuador y en Lima, Perú. Hoy en día contamos con más de 80 profesionales de consultoría, ingeniería y gestión de proyectos. Trabajamos en proyectos industriales y de infraestructura (Desalación, Energía y H2, Transporte publico) de gran envergadura, desde sus fases iniciales, las etapas de ingeniería, construcción y puesta en marcha. Cooperamos de manera muy estrecha con otras oficinas de ILF en el mundo y nos apoyamos mutuamente. Por ejemplo, optimizamos recientemente la configuración de un proyecto de Amoniaco en el norte de Chile y hemos diseñado un ducto de hidrogene y de Amoniaco en el Sur de Chile junto con los expertos de la oficina de Múnich en Alemania. Y también los ingenieros de Chile trabajan en el diseño hidráulico para sistema de transporte de agua en Arabia Saudita o diseñan en BIM la infraestructura ferroviaria en Suiza.

¿Qué oportunidades específicas visualizan en Chile para replicar modelos exitosos desarrollados por ILF en Europa o Medio Oriente, particularmente en lo relacionado con planificación integrada de energía, agua y minería sostenible?

La complejidad de los proyectos de hidrogeno verde es excepcional y además son proyectos novedosos. Es necesario desarrollar nuevas soluciones en varias áreas: ambientales, financieras, tecnológicas etc. En los últimos años la industria ha aprendido mucho y ILF está en la frontera del desarrollo de los proyectos. Es clave de conceptualizar correctamente los proyectos desde su inicio. Para este fin, ILF modela los sistemas techno-económicamente y optimiza su configuración. La involucración de expertos mundiales y locales de todas las disciplinas garantiza que los soluciones propuestas no solo sean factibles y “state of the art” para dar paso a las etapas subsiguientes del proyecto, sino también óptimos en términos tecno-económicos.

HIDRÓGENO VERDE (PROYECTOS, CAPACIDADES, ADAPTACIÓN TÉCNICA)

ILF lidera o participa en iniciativas hidro‑energéticas globales como el hub de hidrógeno verde en Jordania, el proyecto Hyphen en Namibia y la red HyPerLink en Europa. ¿Cuáles son los factores clave —regulatorios, financieros, tecnológicos o sociales— que consideran al decidir participar en proyectos de hidrógeno verde fuera de Europa, y cómo ajustan su rol de “Generalplaner” según el contexto regional?

En ILF, nuestro compromiso con los proyectos de hidrógeno fuera de Europa se basa en un marco de evaluación multidimensional que equilibra la certeza regulatoria, la viabilidad financiera, la factibilidad tecnológica y la alineación socioeconómica

a) Certeza regulatoria:Priorizamos regiones donde los gobiernos demuestran un compromiso claro mediante procesos de permisos estructurados y políticas de apoyo a largo plazo. Por ejemplo, nuestra participación en el proyecto Hyphen en Namibia fue posible gracias a un Acuerdo Formal de Factibilidad e Implementación con el gobierno de Namibia, que proporcionó claridad legal y acceso a terrenos estratégicos.

b) Viabilidad financiera:Evaluamos la disponibilidad de garantías soberanas, esquemas de financiamiento mixto e instrumentos de mitigación de riesgos, así como seguros contra riesgos políticos. Estos mecanismos son esenciales para garantizar la bancabilidad y atraer inversiones a largo plazo, especialmente en mercados emergentes.

c) Factibilidad tecnológica:Nuestro rol como planificador general incluye la evaluación de la escalabilidad de la generación de energía renovable, la infraestructura de electrólisis y la logística de exportación. Adaptamos nuestras estrategias de ingeniería y adquisiciones a las condiciones locales —como la estabilidad de la red eléctrica, la disponibilidad de agua y el acceso portuario— manteniendo al mismo tiempo estándares globales.

d) Alineación social y de desarrollo:Creemos que los proyectos de hidrógeno deben generar beneficios tangibles para las comunidades anfitrionas. En Namibia, por ejemplo, apoyamos estrategias de contenido local, desarrollo de capacidades y beneficios colaterales en infraestructura que se alinean con los objetivos nacionales de desarrollo.

Como planificador general, adaptamos nuestro rol a cada contexto regional integrando experiencia local, participando en el diálogo político y aplicando nuestro modelo “One ILF”. Esto garantiza que, si bien nuestros estándares técnicos y de gestión de proyectos se mantienen consistentes, nuestro enfoque siempre es sensible al contexto—ya sea que trabajemos en los paisajes áridos de Jordania, las zonas costeras de Namibia, las redes interconectadas de ductos en Europa o en algún punto entre el desierto de Atacama y los vientos intensos de la Patagonia chilena.

Dr. Michel Kneller, Director del Área de Energía y Protección del Clima de ILF Alemania,

ILF es completamente independiente y se presenta como ‘ONE ILF’ con presencia en más de 45 oficinas a nivel global. Desde su punto de vista como, ¿cómo equilibra la autonomía local de sus filiales (como Chile) con la centralización del conocimiento y procesos globales para garantizar calidad y coherencia en proyectos críticos?

El enfoque “ONE ILF” aprovecha nuestras oficinas regionales para mantener una estrecha cercanía con los clientes y sus proyectos. Estas oficinas están conectadas con nuestros Centros de Competencia en diversas áreas de especialización, los cuales proporcionan expertos temáticos según se requiera para las iniciativas locales.

Los Centros de Competencia se involucran desde la fase de licitación para definir la configuración óptima del equipo de proyecto, asegurando así que tanto los requisitos técnicos como las expectativas del cliente se cumplan de manera eficiente.

ILF cuenta con una capacidad completa para cubrir toda la cadena de valor del hidrógeno —producción, almacenamiento y transporte— apoyándose en más de 20 años de experiencia en oleoductos y refinerías. ¿Cómo integran esta trayectoria en infraestructuras tradicionales en el diseño de sistemas avanzados de hidrógeno, y qué adaptaciones técnicas y operativas han tenido que implementar para esta transición energética?

En ILF, entendemos nuestro legado en ingeniería de ductos y refinerías no como un activo estático, sino como una base dinámica para la innovación dentro de la economía del hidrógeno. Nuestra experiencia de décadas en el transporte de gas a alta presión, ciencia de materiales y entornos regulatorios complejos ha sido fundamental para diseñar y ejecutar sistemas avanzados de hidrógeno que responden a las exigencias de la transición energética.

Transferencia de conocimiento especializado

Transferimos sistemáticamente nuestra experiencia en infraestructura mediante una combinación de continuidad técnica e innovación adaptativa. Por ejemplo, nuestro conocimiento en integridad de ductos, sistemas SCADA y diseño de estaciones de compresión—originalmente desarrollado para gas natural—ha sido recalibrado para adaptarse a las propiedades únicas del hidrógeno, como su difusividad, potencial de fragilización y menor densidad energética. Esto se refleja en nuestro trabajo tanto en proyectos de ductos de hidrógeno de tipo greenfield como en reconversiones brownfield en Alemania (como nuestro reconocido proyecto HyperLink), donde hemos desarrollado soluciones de mezcla y estrategias de conversión para infraestructura de gas existente.

Adaptaciones operativas y técnicas

La transición hacia el hidrógeno nos ha llevado a replantear la selección de materiales, los protocolos de seguridad y la integración de sistemas. Hemos implementado sistemas avanzados de detección de fugas, adaptado estándares metalúrgicos y desarrollado nuevos modelos de riesgo ajustados al comportamiento del hidrógeno. En proyectos como Demo4Grid en Austria y desarrollos de hidrógeno verde a gran escala en Namibia, Kazajistán y Canadá, hemos integrado la producción de hidrógeno con fuentes de energía renovable, desalación y síntesis de amoníaco—demostrando nuestra capacidad para orquestar sistemas complejos y multivectoriales.

Además, nuestro enfoque integral—desde planes maestros, estudios de factibilidad y permisos hasta ingeniería básica (FEED) y gestión de la construcción (EPCM)—nos permite acompañar a nuestros clientes a lo largo de todo el ciclo de vida del proyecto. Esto incluye adaptar metodologías tradicionales de ejecución a un entorno regulatorio y tecnológico en rápida evolución, sin comprometer los estándares de calidad y seguridad que definen nuestro ADN ingenieril.

Conclusión

En esencia, el conocimiento en infraestructura de ILF no solo se transfiere: se transforma. Al combinar nuestra profunda experiencia en ingeniería con una mentalidad interdisciplinaria y orientada al futuro, estamos contribuyendo activamente a dar forma a la economía del hidrógeno con sistemas que no solo son técnicamente sólidos, sino también resilientes, escalables y alineados con los objetivos globales de descarbonización. 

PROYECTO EMDEN E HIDRÓGENO VERDE EN ALEMANIA

En calidad de “Generalplaner” externo en Emden, ¿cómo están gestionando técnicamente la integración del módulo de 320 MW dentro de una infraestructura existente sin que ILF sea responsable directa de construcción, y qué medidas adoptan para garantizar la coherencia técnica entre las distintas partes del consorcio?

En un entorno de proyecto marcado por cambios constantes, tanto internos como políticos, y con plazos ajustados, las especificaciones rígidas y ‘definitivas’ suelen quedarse cortas. En lugar de perseguir planes obsoletos, el éxito radica en liderar un equipo creativo y multidisciplinario con experiencia práctica a lo largo de toda la cadena de valor del hidrógeno. Los jefes de proyecto, ingenieros y partes interesadas colaboran con flexibilidad para diseñar soluciones innovadoras y sólidas desde el punto de vista técnico-económico. El rol de ILF es conformar y potenciar este equipo, fomentando una cultura de apoyo mutuo y responsabilidad compartida para llevar el proyecto a una implementación exitosa.

Con un plazo de planificación excepcionalmente corto, ¿qué herramientas metodológicas y de gestión de proyectos están aplicando para alinear exigencias técnicas, requisitos regulatorios y capacidades de los contratistas, garantizando plazos y calidad sin interferir en la responsabilidad contractual del consorcio?

Si bien las herramientas son importantes, las habilidades y la experiencia son fundamentales, especialmente considerando que muchos conceptos técnicos y tecnologías en este tipo de proyectos aún no han sido plenamente validados. Por ejemplo, los electrolizadores a gran escala carecen de datos operacionales de largo plazo. Sin embargo, ILF y sus socios aportan la experiencia necesaria. El rol consultivo de ILF es asegurar el acceso a estas capacidades técnicas y a las mejores prácticas en gestión de proyectos para maximizar el desempeño. Nuestros jefes de proyecto aplican indicadores clave de desempeño adecuados al propósito, nuestros expertos en permisos aseguran la alineación con el marco regulatorio, y nuestros ingenieros de procesos optimizan el diseño y la operación de las plantas conforme a los objetivos tecno-comerciales. Esta colaboración debe ir más allá del equipo del proyecto e incluir una participación activa de las autoridades. Alcanzar el éxito requiere un compromiso compartido con la excelencia técnica y la coherencia con las políticas climáticas. Aunque utilizamos herramientas estándar, nuestro enfoque es ágil y se adapta a las distintas fases del proyecto: la creatividad es esencial..

ILF destaca su experiencia en oleoductos y refinerías: ¿cómo están transfiriendo ese know‑how al diseño de tuberías, compresión y sistemas de drenaje para hidrógeno en Emden, considerando variables específicas como pureza, embrittlement y presiones de operación?

ILF aplica décadas de experiencia en ingeniería de ductos y refinerías al diseño de sistemas de hidrógeno, adaptando materiales, control de presión y sistemas de drenaje. En nuestro proyecto en Emden, la pureza del hidrógeno será garantizada por el proveedor seleccionado del equipo de electrólisis.

Además, nuestros expertos en materiales participan activamente en la selección adecuada de materiales para mitigar cualquier riesgo de fragilización por hidrógeno, asegurando así la seguridad, eficiencia y cumplimiento normativo, al mismo tiempo que apoyamos la transición energética con infraestructura preparada para el futuro.

Aunque el proyecto está financiado por el BMWK y liderado por EWE AG, ILF como consultora puede influir en decisiones clave. ¿Hay áreas en las que han recomendado ajustes —técnicos, logísticos o estratégicos— que hayan modificado significativamente el diseño o alcance previsto? ¿Cuál ha sido su aporte más sustancial?

En un entorno como este, las decisiones clave deben ser acordadas mutuamente y no pueden ser tomadas de manera unilateral por ninguna de las partes involucradas. Por supuesto, el cliente tiene la última palabra, pero las decisiones técnicas se basan en la lógica y la física, mientras que las decisiones estratégicas se fundamentan en criterios financieros y cálculos.

Nuestro aporte experto consiste en reunir todos estos elementos: las soluciones a medida se adaptan a la etapa del ciclo de vida del proyecto mediante la validación de conceptos técnico-comerciales. Cuando ILF fue convocado al proyecto, ya existía un diseño básico. En el proceso de detallamiento, a menudo se identifican oportunidades para mejorar el concepto o aumentar la eficiencia, y en otras ocasiones se detectan limitaciones o vacíos. Esto ocurre como en cualquier otro proyecto.

Quizás nuestra contribución más significativa sea la confianza y el optimismo que aportamos al proyecto: la confianza en nuestro cumplimiento profesional y en el diseño optimizado de la planta, que permitirá que este electrolizador de 320 MW entre en operación a tiempo y continúe funcionando sin interrupciones no planificadas.

 ENGLISH VERSION 

ILF INTERNATIONAL AND ITS ROLE IN CHILE

Your office in Chile has played a key role in regional energy and infrastructure projects. How do you integrate Chilean local expertise—in mining, water resources, and beyond—into ILF’s global strategy, especially in the context of Latin America’s decarbonization efforts?

ILF is a global group that brings together local expertise and international know-how through collaboration across more than 45 offices. We tackle complex projects in multidisciplinary teams made up of both global and local experts, following our “ONE-ILF” approach. Beyond providing the local context´s expertise, ILF’s role in Chile is to complement this systematic approach with its specialized expertise derived from its activities in the mining sector, water resources, and hydroelectric power plants—particularly with regard to desalination facilities and pipelines for water and slurry transport. This way of working allows us to deliver challenging projects in different regions while sharing best practices. Our collaborative culture supports two-way knowledge exchange and helps us tailor global solutions to fit local needs.

ILF also operates across Latin America, with a presence in Chile. Given the country’s potential in renewable energy (solar, wind, and emerging green hydrogen), what synergies or multilateral projects are currently linking your Chilean office to ILF’s global portfolio, and how are you promoting the adoption of green hydrogen in the Latin American context? (Consider connections to mining, water, and energy).

ILF has been operating two offices in Chile for over a decade—our main office in Santiago de Chile and another in Temuco. From Chile, we also oversee the activities of our branches in Quito, Ecuador, and Lima, Peru. Currently, we have more than 80 professionals specializing in consulting, engineering, and project management. We are engaged in large-scale industrial and infrastructure projects—including desalination, energy and hydrogen, and public transportation—covering all phases from early development through engineering, construction, and commissioning.

We work in close collaboration with other ILF offices worldwide and provide mutual support across teams. For example, we recently optimized the configuration of an ammonia project in northern Chile and co-designed a hydrogen and ammonia pipeline in southern Chile together with experts from our Munich office in Germany. Our Chilean engineers are also contributing to the hydraulic design of water transportation systems in Saudi Arabia and are involved in BIM-based railway infrastructure design in Switzerland.

What specific opportunities do you see in Chile to replicate successful models developed by ILF in Europe or the Middle East—particularly those related to integrated planning in energy, water, and sustainable mining?

Green hydrogen projects are exceptionally complex—and still relatively new. They require fresh solutions across multiple areas: environmental, financial, technological, and more. The industry has learned a lot in recent years, and ILF is right at the forefront of project development. Getting the concept right from the start is key. That’s why ILF builds techno-economic models of the systems and optimizes their setup early on. The involvement of global and local experts from all disciplines ensures that the proposed solutions are not only feasible and state-of-the-art to enable the subsequent stages of the project, but also optimal from a techno-economic perspective.

GREEN HYDROGEN: PROJECTS, CAPABILITIES, AND TECHNICAL ADAPTATION

ILF leads or participates in global hydrogen initiatives such as the green hydrogen hub in Jordan, the Hyphen project in Namibia, and the HyPerLink network in Europe. What key factors—regulatory, financial, technological, or social—do you consider when deciding to engage in hydrogen projects outside Europe, and how do you adapt your role as general planner to each regional context?

At ILF, our engagement in hydrogen projects beyond Europe is guided by a multidimensional evaluation framework that balances regulatory certainty, financial viability, technological feasibility, and socio-economic alignment.

  1. Regulatory Certainty:We prioritize regions where governments demonstrate clear commitment through structured permitting processes and long-term policy support. For instance, our involvement in the Hyphen project in Namibia was enabled by a formal Feasibility and Implementation Agreement with the Namibian government, which provided legal clarity and access to strategic land resources.
  2. Financial Viability:We assess the availability of sovereign guarantees, blended finance, and risk mitigation instruments as well as political risk insurance. These mechanisms are essential to ensuring bankability and attracting long-term investment, particularly in emerging markets.
  3. Technological Feasibility:Our role as general planner includes evaluating the scalability of renewable energy generation, electrolysis infrastructure, and export logistics. We tailor our engineering and procurement strategies to local conditions—such as grid stability, water availability, and port access—while maintaining global standards.
  4. Social and Developmental Alignment:We believe that hydrogen projects must deliver tangible benefits to host communities. In Namibia, for example, we support local content strategies, skills development, and infrastructure co-benefits that align with national development goals.

As general planner, we adapt our role to each regional context by integrating local staff´s and else expertise, engaging in policy dialogue, and applying our “One ILF” model. This ensures that while our technical and project management standards remain consistent, our approach is always context-sensitive—whether we are working in the arid landscapes of Jordan, the coastal zones of Namibia, in the interconnected pipeline networks of Europe or somewhere between the Chilean Atacama desert and the “roaring winds” of Patagonia.

ILF is a fully independent firm and presents itself as “One ILF” with more than 45 offices worldwide. From your perspective as a manager, how do you balance the local autonomy of subsidiaries (such as Chile) with centralized knowledge and global processes to ensure quality and coherence in critical projects?

The “One ILF” approach leverages our regional offices to maintain close proximity to clients and their projects. These offices are connected to our competence centers across various areas of expertise, which provide subject matter experts as required for local initiatives. Competence Centers are engaged from the bidding phase onward to determine the optimal project team configuration, ensuring that both project requirements and client expectations are met efficiently.

ILF offers end-to-end capabilities across the hydrogen value chain—from production and storage to transportation—drawing on more than 20 years of experience in pipelines and refineries. How do you transfer this legacy infrastructure know-how to the design of advanced hydrogen systems, and what technical or operational adaptations have you had to implement in the context of the energy transition?

At ILF, we view our legacy in pipeline and refinery engineering not as a static asset, but as a dynamic foundation for innovation in the hydrogen economy. Our decades of experience in high-pressure gas transport, materials science, and complex permitting environments have proven invaluable in designing and delivering advanced hydrogen systems that meet the demands of the energy transition.

Transferring Legacy Know-How      
We systematically transfer our infrastructure expertise through a combination of technical continuity and adaptive innovation. For example, our knowledge of pipeline integrity, SCADA systems, and compressor station design—originally developed for natural gas—has been recalibrated to accommodate hydrogen’s unique properties, such as its diffusivity, embrittlement potential, and lower energy density. This is evident in our work on both greenfield hydrogen pipelines projects, and brownfield retrofits across Germany (like our famous HyperLink project), where we’ve engineered blending solutions and conversion strategies for existing gas infrastructure.
Operational and Technical Adaptations     
The transition to hydrogen has required us to rethink materials selection, safety protocols, and system integration. We’ve implemented advanced leak detection systems, adapted metallurgy standards, and developed new risk models tailored to hydrogen’s behaviour. In projects like our Demo4Grid in Austria and the giga-scale green hydrogen developments in Namibia, Kazakhstan and Canada, we’ve integrated hydrogen production with renewable energy sources, desalination, and ammonia synthesis—demonstrating our ability to orchestrate complex, multi-vector systems.

Moreover, our full-service approach—from masterplans, feasibility studies and permitting to FEED and EPCM—ensures that we can guide clients through the entire project lifecycle. This includes adapting legacy project execution methodologies to the fast-evolving regulatory and technological landscape of hydrogen, while maintaining the rigorous quality and safety standards that define our engineering DNA.

Conclusion
In essence, ILF’s legacy infrastructure know-how is not merely transferred—it is transformed. By combining our deep-rooted engineering expertise with a forward-looking, interdisciplinary mindset, we are helping to shape the hydrogen economy with systems that are not only technically sound but also resilient, scalable, and aligned with global decarbonization goals.

EMDEN PROJECT AND GREEN HYDROGEN IN GERMANY

As an external general planner in the Emden project, how are you technically managing the integration of a 320 MW module within an existing infrastructure—without being directly responsible for construction—and what measures do you take to ensure technical coherence among the consortium’s various stakeholders?

In a project environment marked by constant internal and political change—and a tight timeline—rigid, ‘final’ specifications often fall short. Instead of chasing outdated plans, success depends on leading a creative, multidisciplinary team with hands-on experience across the hydrogen value chain. Project managers, engineers, and stakeholders collaborate flexibly to tailor innovative, techno-economically sound solutions. ILF’s role is to assemble and empower this team, fostering a culture of mutual support and shared responsibility to drive the project toward successful implementation.

Given the exceptionally short planning timeline, what methodological or project management tools are you applying to align technical requirements, regulatory constraints, and contractor capabilities—ensuring deadlines and quality while staying within your consultative role?

While tools are important, skills and experience are critical—especially given that many technical concepts and technologies in this type of project remain unproven. Large-scale electrolyzers, for example, lack long-term operational data. However, ILF and its partners bring the necessary expertise. ILF’s consultative role is to ensure access to these technical capabilities and project management best practices to drive performance. Our project managers apply purpose-fit KPIs, our permitting experts ensure regulatory alignment, and our process engineers optimize plant design and operations to meet techno-commercial goals. This collaboration must extend beyond the project team to include active engagement with authorities. Achieving success requires a shared commitment to both technical excellence and climate-policy alignment. While we use standard tools, our approach is agile and adapts across project phases—creativity is essential.

ILF highlights its expertise in pipelines and refineries. How are you transferring that know-how to the design of hydrogen pipelines, compression systems, and drainage in the Emden project—especially considering challenges such as purity, hydrogen embrittlement, and pressure handling?

ILF applies decades of pipeline and refinery expertise to hydrogen systems by adapting materials, pressure control, and drainage designs. In our Emden project, the hydrogen purity will be guaranteed by the selected electrolyzer equipment supplier. Furthermore our material experts are involved in the proper material selection to mitigate any risk of hydrogen embrittlement ensuring safety, efficiency, and regulatory compliance while supporting the energy transition with future-ready infrastructure.

Although the project is financed by the BMWK and led by EWE AG, ILF—acting as a consulting firm—can influence key decisions. Have there been areas where you’ve recommended technical, logistical, or strategic adjustments that significantly altered the project’s design or scope? What would you consider your most substantial contribution?

In such environment, key decisions have to be mutually agreed and may not be  taken deliberately by one of the stakeholders. From neither side. Of course, the customer has the last word, but technical decisions are based on logic and physics. Strategic decisions are based on finance and calculations. Our expert performance is in bringing the facts together: custom solutions are tailored to the project’s lifecycle stage by validation of techno-commercial concepts. When ILF was called into the project there was a basic deign available. In detailing you often find possibilities to improve the concept or to gain efficiency or sometimes you find impossibilities or gaps. This all happens as in any other project. Our most substantial contribution might be the confidence and optimism that we bring into this project. The confidence in our professional compliance and optimized plant design that this 320MW electrolyzer will start operation in time and will continue to do so without any unplanned interruption of service.

H2NEWS

 

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