China presenta proyecto industrial que convierte sulfuro de hidrógeno en hidrógeno de alta pureza
China presenta proyecto industrial que convierte sulfuro de hidrógeno en hidrógeno de alta pureza
Fecha publicada: 08 Enero, 2026

Un proyecto industrial desarrollado en China logró superar la fase de revisión técnica en Beijing, consolidándose como una innovación estratégica para transformar un residuo altamente tóxico en un recurso energético valioso. La iniciativa demuestra que es posible descomponer sulfuro de hidrógeno (H₂S) —uno de los desechos más peligrosos de la industria del gas natural, la petroquímica y el carbón— en hidrógeno de alta pureza y azufre, abriendo una nueva ruta para la descarbonización de sectores intensivos en emisiones, dea cuerdo a publicación de la agencia china Xinhua.
El sistema, capaz de procesar 100.000 metros cúbicos anuales de H₂S, fue desarrollado por un equipo encabezado por Li Can, académico del Instituto de Física Química de Dalian de la Academia China de Ciencias (CAS). Su principal innovación radica en el uso de electrocatalización fuera de campo, una técnica que permite descomponer completamente el gas tóxico en sus dos componentes básicos sin generar subproductos contaminantes y con altos estándares de seguridad.
En el proyecto colaboran Shandong Sunway Chemical Group, el Instituto de Innovación en Energía Limpia de CAS en Yulin y Haoming Energy Technology (Dalian), conformando un consorcio que busca acelerar la transición tecnológica desde desarrollos de laboratorio hacia aplicaciones industriales reales.
Un desafío global para la industria pesada
El H₂S representa uno de los mayores problemas ambientales asociados a la explotación de combustibles fósiles. Su presencia es habitual como producto asociado o derivado de la extracción de gas natural, del refinado de petróleo y de procesos en la industria del carbón. Al oxidarse, genera dióxido de azufre, un precursor directo de la lluvia ácida y responsable de daños ambientales y riesgos severos para la salud humana.
Solo China procesa más de 8.000 millones de metros cúbicos de H₂S al año, mientras que a nivel mundial la cifra supera los 70.000 millones. Las reservas potenciales de este gas alcanzan, según estimaciones, más de 4 billones de metros cúbicos, lo que evidencia la magnitud del desafío ambiental y tecnológico que enfrenta la industria.
De la investigación a la aplicación industrial
Desde 2003, el equipo liderado por Li Can ha experimentado con métodos no convencionales, utilizando luz y electricidad para descomponer H₂S y superar las limitaciones de la electrocatalización tradicional. Una de sus mayores contribuciones ha sido el diseño de reactores donde la producción de hidrógeno y azufre ocurre de manera separada de los electrodos, lo que resuelve problemas de seguridad y escalamiento industrial.
La cooperación con empresas del sector del carbón permitió avanzar desde pruebas de laboratorio hacia un modelo industrial replicable. El uso de electrocatalización fuera de campo para “sobredividir” el H₂S constituye un cambio conceptual que mejora la seguridad, la eficiencia y la viabilidad técnica del proceso a gran escala.
Impulso a la transición ecológica y circular
El proyecto demostró su capacidad operativa utilizando H₂S proveniente de una planta de metanol de Sino-Singapore Chemical, parte de Henan Energy Chemical Group. Los datos indican una eficiencia notable: una tasa de conversión superior al 99,999% y la obtención de azufre e hidrógeno con calidad comercial.
Más allá de eliminar un residuo tóxico, la tecnología convierte un pasivo ambiental en un activo energético, con beneficios económicos y climáticos. Según cálculos preliminares, si los 8.000 millones de metros cúbicos de H₂S procesados anualmente en China se trataran con esta tecnología alimentada por energías renovables, sería posible recuperar cerca de 730.000 toneladas de hidrógeno bajo en carbono.
El desarrollo marca un paso significativo para la transformación verde de industrias intensivas en emisiones y muestra cómo la innovación aplicada puede abrir nuevas rutas para la transición energética global.




