Mientras Chile debate el futuro del hidrógeno verde, en el resto del mundo sigue avanzando

Mientras Chile debate el futuro del hidrógeno verde, en el resto del mundo sigue avanzando

Claudia Quappe Abogada LMA / Chief Legal Officer GH Energy S.A.

Fecha publicada: 12 Marzo, 2026

En los últimos meses, probablemente todos nos hemos topado con titulares sobre proyectos cancelados y retrasos en la industria del hidrógeno verde y sus derivados en nuestro país. Pero basta mirar más allá para recordar algo fundamental: la transición energética no se detiene.

Esta semana comenzó la Segunda Gira Tecnológica de H2V, organizada por la AgenciaSE junto con AHK Chile, con visitas técnicas en Alemania y Países Bajos para impulsar el intercambio tecnológico y la cooperación bilateral en hidrógeno verde, logística e innovación industrial.

Primera parada: Puerto de Duisburg

El puerto interior más grande del mundo se encuentra avanzando en el desarrollo de un terminal interior de amoníaco y CO₂, con inicio de operaciones proyectado para 2030. Este proyecto es parte de una cadena logística que conecta con el gran hub de importación de amoníaco en Vlissingen, Países Bajos, donde incluso se considera la descomposición o craqueo de amoníaco para producir hidrógeno.

A partir de esta visita surgen tres reflexiones clave.

Regulación disponible, mercado en construcción

En Europa el mensaje es claro. No estamos inventando una industria nueva en términos de producción, transporte o almacenamiento. Amoníaco e hidrógeno llevan décadas manejándose con estándares robustos. ¿Requiere ajustes y nuevas normas? Sí, pero ya existe una base sólida. En Chile hay quien insiste en tratar cada desafío como si fuese completamente nuevo.

Los offtakers: ¿hasta dónde es necesario asegurar demanda?

Un ejemplo concreto que nos compartieron: Los estanques de almacenamiento actualmente en evaluación ambiental se construirán con 30% de la demanda contratada. El 70% restante, a riesgo. Un enfoque muy distinto a lo que estamos viendo en Chile, y ojo, no sólo con empresas chilenas. Aquí, el mercado se construye mientras se invierte.

Competencia por el uso del suelo industrial

Hoy en el puerto ya se almacenan productos más rentables que el amoníaco, lo que desincentiva desarrollos nuevos. ¿La solución? El puerto, empresa pública con participación estatal y municipal, reservó un área exclusiva para el amoníaco. Eso permitió que dos empresas (una alemana y otra neerlandesa) ya estén avanzando con sus proyectos. Una decisión estratégica que muestra visión de largo plazo.

Una decisión estratégica

Lo que vimos en Duisburg no es solo infraestructura o tecnología: es decisión estratégica. Alemania avanza porque define prioridades, articula cooperación público-privada con sentido de urgencia y asume riesgos.

La pregunta ya no es si el mundo va a avanzar en hidrógeno verde, sino qué lugar quiere ocupar Chile en esa transición.

(El autor(a) es responsable de la exactitud y veracidad del contenido presentado en la columna de opinión. La plataforma y el editor no asumen ninguna responsabilidad por cualquier error, omisión o imprecisión en la información proporcionada.)

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