Tierras raras bajo presión geopolítica redefinen la seguridad energética global
Tierras raras bajo presión geopolítica redefinen la seguridad energética global
IEA
Fecha publicada: 20 Abril, 2026

Un nuevo informe elaborado por la International Energy Agency sitúa a los elementos de tierras raras en el centro de la agenda energética y económica global. El documento, titulado “Rare Earth Elements: Pathways to Secure and Diversified Supply Chains”, analiza en profundidad el estado actual del mercado, las dinámicas de oferta y demanda, así como los riesgos estructurales asociados a cadenas de suministro altamente concentradas.
El estudio fue desarrollado por la División de Minerales Críticos de la IEA, bajo la dirección de Tae-Yoon Kim y Tim Gould, con liderazgo analítico de Amrita Dasgupta. Su objetivo es aportar insumos técnicos para las discusiones del G7 en 2026, en un contexto donde la seguridad de suministro se ha convertido en un eje estratégico.
Un insumo crítico para la transición energética y tecnológica
Los elementos de tierras raras —un conjunto de 17 minerales— son fundamentales para una amplia gama de aplicaciones estratégicas, que van desde tecnologías energéticas y transporte hasta inteligencia artificial, defensa y sistemas médicos. Aunque son relativamente abundantes en la corteza terrestre, su extracción económicamente viable es compleja, debido a su baja concentración y a las dificultades técnicas para separarlos.
El informe destaca que los imanes permanentes representan el uso más relevante, concentrando cerca del 95% del valor del consumo total de tierras raras. Estos imanes, especialmente los de tipo neodimio-hierro-boro (NdFeB), son esenciales para tecnologías como vehículos eléctricos, turbinas eólicas, motores industriales y centros de datos.
Desde 2015, la demanda de los principales elementos utilizados en estos imanes —neodimio, praseodimio, disprosio y terbio— se ha duplicado, y se proyecta que crezca un tercio adicional hacia 2030, impulsada por la electrificación y el despliegue de tecnologías limpias.
Dependencia estructural y concentración del suministro
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es el alto nivel de concentración geográfica en la cadena de suministro. En 2024, China representó el 60% de la producción minera global de tierras raras magnéticas y el 91% del refinado. Su dominio es aún mayor en la producción de imanes permanentes, alcanzando el 94% del total mundial.
Esta concentración no solo responde a la disponibilidad de recursos, sino también a economías de escala, integración industrial y una base sólida de demanda interna. La cadena de valor —que incluye extracción, procesamiento químico, refinación, aleación y fabricación de imanes— presenta barreras técnicas y económicas significativas para nuevos actores.
Controles de exportación y riesgos sistémicos
El informe subraya que los controles de exportación implementados por China en 2025 evidenciaron la vulnerabilidad del sistema global. Las restricciones afectaron el suministro de varios elementos críticos, generando interrupciones en industrias clave como la automotriz en Estados Unidos y Europa, que enfrentaron dificultades para acceder a imanes permanentes.
En un escenario donde estas restricciones se implementen plenamente, el valor económico en riesgo podría alcanzar los USD 6,5 billones anuales en países fuera de China. Sectores como automotriz, electrónica, transporte, defensa y centros de datos serían los más afectados.
Desafíos para diversificar la cadena de suministro
El informe plantea que la diversificación del suministro requiere una expansión significativa de capacidades, especialmente en refinación y fabricación de imanes. Actualmente, incluso considerando proyectos en desarrollo, la oferta fuera de China cubriría solo una fracción de la demanda proyectada al 2035.
Para cerrar esta brecha, se necesitaría duplicar la capacidad minera, cuadruplicar la de refinación y multiplicar por seis la producción de imanes. Sin embargo, la inversión enfrenta múltiples obstáculos, incluyendo altos costos, incertidumbre de demanda y falta de integración industrial.
Se estima que serán necesarios cerca de USD 60 mil millones en inversión durante la próxima década para desarrollar cadenas de suministro diversificadas. A pesar de ello, esta cifra es significativamente menor en comparación con las pérdidas económicas potenciales derivadas de interrupciones en el suministro.
Reciclaje y economía circular como oportunidad estratégica
El reciclaje emerge como una vía clave para reducir la dependencia de la minería primaria. Según el informe, podría disminuir la necesidad de nuevos suministros hasta en un 35% hacia 2050. Actualmente, la mayor parte del reciclaje proviene de residuos industriales, pero el crecimiento de vehículos eléctricos y turbinas eólicas abrirá nuevas oportunidades, especialmente en Europa.
El desarrollo de tecnologías de reciclaje y políticas de circularidad será fundamental para fortalecer la resiliencia de la cadena de suministro.
Recomendaciones para una cadena más resiliente
El informe propone ocho líneas de acción, entre ellas: mejorar la comprensión de la demanda y riesgos, fortalecer la preparación ante disrupciones, impulsar la innovación tecnológica, fomentar el reciclaje, aumentar la transparencia de precios y reforzar el apoyo financiero a proyectos estratégicos.
Asimismo, enfatiza la necesidad de coordinación internacional, dado que ningún país posee todas las capacidades necesarias para desarrollar una cadena de valor completa. La cooperación en inversión, tecnología y políticas públicas será clave para construir sistemas más resilientes.
Una agenda estratégica para la transición energética
El análisis concluye que las tierras raras son un pilar crítico para la transición energética y la competitividad tecnológica global. Su rol en sectores clave, combinado con la fragilidad de su suministro, exige una respuesta coordinada y de largo plazo.
En este contexto, la seguridad de los minerales críticos deja de ser un tema técnico para convertirse en una prioridad geopolítica, con implicancias directas en la velocidad y viabilidad de la descarbonización global.




