Captura de carbono en plantas de residuos gana terreno con modelo replicable desarrollado en Noruega
Captura de carbono en plantas de residuos gana terreno con modelo replicable desarrollado en Noruega
Fecha publicada: 03 Junio, 2026

Las plantas de valorización energética de residuos (Waste-to-Energy, WtE) se encuentran entre las mayores fuentes individuales de emisiones de gases de efecto invernadero en numerosas ciudades europeas. Frente a este desafío, la ciudad noruega de Trondheim lideró una iniciativa que busca transformar estas instalaciones en una herramienta para la acción climática, mediante la implementación de tecnologías de captura y almacenamiento de carbono (CCS).
El proyecto CCWaSte4NetZero concluyó que la captura de CO₂ en plantas WtE no solo es técnicamente viable, sino que puede convertirse en una fuente relevante de emisiones negativas cuando se captura carbono de origen biogénico. Sin embargo, el estudio advierte que el principal desafío ya no es tecnológico, sino económico, regulatorio y social.
La iniciativa nació a partir del reconocimiento de que las emisiones provenientes de la valorización energética de residuos representan una de las principales fuentes de gases de efecto invernadero de Trondheim. Con este punto de partida, el proyecto reunió a autoridades municipales, empresas, centros de investigación y representantes de la ciudadanía para construir una visión compartida sobre el papel que puede desempeñar la captura de carbono en la transición hacia una economía climáticamente neutra.
Uno de los principales objetivos fue desarrollar un modelo de negocio que permita hacer financieramente sostenible y escalable la implementación de CCS en este tipo de instalaciones. Para ello, el proyecto abordó simultáneamente aspectos técnicos, regulatorios, financieros y sociales, con el propósito de crear las condiciones necesarias para futuras inversiones.
Además, la iniciativa trabajó en fortalecer los marcos regulatorios a nivel municipal, nacional y europeo; promover mecanismos de financiamiento e incentivos adecuados; aumentar la participación de actores clave y de la ciudadanía; e incorporar experiencias internacionales provenientes de ciudades como Zúrich y Oslo, consideradas referentes en el despliegue de tecnologías de captura de carbono.
Los investigadores también integraron aprendizajes de diversos proyectos europeos y noruegos relacionados con CCS, entre ellos ACCSESS, CaptureX, CCS Mid-Norway y el programa KSP CircWtE. Estas iniciativas aportaron conocimientos sobre modelos de negocio, integración tecnológica y diseño regulatorio, aspectos considerados esenciales para acelerar el despliegue de proyectos a gran escala.
Como resultado, el proyecto elaboró un conjunto de 14 recomendaciones concretas dirigidas a municipios, operadores de plantas WtE, autoridades regulatorias, desarrolladores tecnológicos y centros de investigación. Estas recomendaciones buscan abordar de manera integral los distintos factores que influyen en el desarrollo de proyectos de captura y almacenamiento de carbono, desde la gobernanza y la regulación hasta la aceptación social y la viabilidad económica.
El informe destaca que la alineación de políticas entre la Unión Europea, los gobiernos nacionales y las administraciones locales será un elemento decisivo para el éxito de estas iniciativas. Aspectos como los incentivos económicos, los mecanismos de financiamiento, los sistemas de comercio de emisiones y las políticas tributarias asociadas al carbono tendrán una influencia directa sobre la velocidad de implementación de nuevos proyectos.
En paralelo, Lunera Energi, operador de la planta WtE de Trondheim, participa activamente en la red KAN, una agrupación de ocho plantas noruegas que exploran conjuntamente soluciones de captura y almacenamiento de carbono. Esta colaboración busca generar sinergias en infraestructura, transporte y almacenamiento de CO₂, además de acelerar el aprendizaje compartido entre los distintos actores.
Si bien el proyecto concluye que la captura de carbono en plantas de valorización energética es una herramienta fundamental para alcanzar emisiones negativas y avanzar hacia la neutralidad climática, también advierte que el entorno regulatorio continúa evolucionando rápidamente. Cambios futuros en instrumentos como el Sistema Europeo de Comercio de Emisiones (EU ETS) podrían modificar significativamente las condiciones económicas y regulatorias para estos proyectos.
Pese a este escenario de incertidumbre, los impulsores de la iniciativa sostienen que existe un creciente compromiso por parte de gobiernos, empresas y centros de investigación para convertir la captura de carbono en una pieza clave de las estrategias climáticas urbanas. En ese contexto, hacen un llamado a establecer marcos regulatorios estables y de largo plazo que permitan acelerar las inversiones necesarias para avanzar simultáneamente en circularidad, descarbonización y acción climática.
Con este trabajo, Trondheim busca posicionarse como una referencia europea en la implementación de CCS urbano y sentar las bases para un modelo replicable que pueda ser adoptado por otras ciudades interesadas en reducir sus emisiones y fortalecer sus estrategias de economía circular.




