Nuevas tecnologías a hidrógeno buscan fortalecer las capacidades operativas de defensa en entornos críticos
Nuevas tecnologías a hidrógeno buscan fortalecer las capacidades operativas de defensa en entornos críticos
H2NEWS
Fecha publicada: 16 Junio, 2026

La empresa alemana SFC Energy, especializada en sistemas híbridos de suministro energético basados en pilas de combustible, presentó en Eurosatory 2026 una nueva generación de soluciones de energía autónoma y de baja detectabilidad destinadas a aplicaciones de defensa, seguridad e infraestructura crítica. Entre las novedades destaca la NGTFC 100, una pila de combustible portátil diseñada para alimentar drones, sistemas de comunicación y equipos tácticos en terreno, reduciendo significativamente la dependencia logística de baterías convencionales.
La compañía exhibe sus desarrollos entre el 15 y el 19 de junio en París, en el marco de una de las mayores ferias mundiales de defensa y seguridad, donde el creciente proceso de electrificación de las operaciones militares está impulsando una demanda cada vez mayor por sistemas energéticos resilientes, silenciosos y capaces de operar de forma autónoma en entornos complejos.
Según explicó Peter Podesser, CEO de SFC Energy, el aumento en el uso de drones, sensores avanzados, sistemas láser de alta energía, tecnologías de comunicación y armas de energía dirigida está elevando los requerimientos energéticos de las fuerzas armadas modernas. Frente a este escenario, la compañía apuesta por tecnologías de pilas de combustible que permitan ampliar la duración de las misiones, reducir riesgos asociados al reabastecimiento y garantizar suministro eléctrico confiable incluso en ubicaciones remotas.
Pilas de combustible para operaciones tácticas
Uno de los principales lanzamientos corresponde a la NGTFC 100, una solución actualmente en desarrollo para operaciones tácticas y expedicionarias. El sistema fue diseñado para cargar drones, baterías militares BB-2590, sistemas Six-Pack, equipos de guerra antidrones y plataformas de comunicación desplegadas en terreno.
La empresa destaca que, gracias a su reducido peso y a su baja firma térmica y acústica, la tecnología resulta especialmente adecuada para operaciones encubiertas y misiones críticas donde la discreción operativa constituye un factor estratégico.
Junto a esta innovación, SFC Energy exhibe sus líneas de pilas de combustible JENNY y EMILY, tecnologías ya probadas en terreno que se utilizan en aplicaciones portátiles, móviles e integradas en vehículos militares. Entre ellas figuran los modelos JENNY 600S, JENNY 1200 y EMILY 3000.
Asimismo, la compañía presentó un concepto de solución energética integrada denominado EMILY 12000, que combina pilas de combustible, baterías e interfaces AC/DC en una configuración plug-and-play. Este sistema está orientado a suministrar energía autónoma y escalable para estaciones de carga de drones, sistemas de vigilancia terrestre y otras aplicaciones críticas tanto en el ámbito civil como militar.
Energía autónoma para zonas remotas
Otra de las tecnologías destacadas en Eurosatory es el EFOY ProShelter, una plataforma híbrida concebida para operar durante largos períodos sin intervención humana en zonas aisladas y entornos extremos.
La solución integra pilas de combustible EFOY, cartuchos de metanol y fuentes renovables como energía solar y eólica, permitiendo una operación autónoma estimada entre 12 y 36 meses. El sistema está diseñado para aplicaciones de monitoreo remoto, vigilancia fronteriza, nodos de comunicaciones, infraestructura crítica y operaciones en regiones árticas.
La propuesta responde a una tendencia creciente en el sector defensa y seguridad, donde la capacidad de mantener sistemas operativos durante largos períodos sin depender de cadenas logísticas complejas se ha convertido en una prioridad estratégica.
Sistemas de potencia para armas de energía dirigida
Además de sus desarrollos en pilas de combustible, SFC Energy presentó soluciones avanzadas de gestión energética orientadas a aplicaciones de alta demanda eléctrica, como sistemas láser de alta energía (HEL) y armas de energía dirigida (DEW).
La compañía exhibió sus módulos y racks LAPS, unidades modulares AC/DC y DC/DC de alta potencia diseñadas para entornos operativos críticos. Estas plataformas permiten integrarse de manera flexible a sistemas de defensa modernos y alimentar aplicaciones que requieren elevados niveles de estabilidad y confiabilidad energética.
Los equipos incorporan arquitecturas refrigeradas por líquido, interfaces digitales galvanicamente aisladas y sistemas redundantes de seguridad, características orientadas a garantizar un funcionamiento estable incluso bajo condiciones operativas extremas.
El hidrógeno gana espacio en la estrategia energética de defensa
La participación de SFC Energy en Eurosatory refleja una tendencia cada vez más visible dentro de la industria de defensa: la incorporación de tecnologías basadas en hidrógeno y pilas de combustible para fortalecer la autonomía energética de las operaciones militares.
Estas soluciones ofrecen ventajas relevantes frente a los sistemas convencionales, incluyendo menores necesidades logísticas, reducción de emisiones, operación silenciosa y mayor duración de las misiones, atributos que están adquiriendo creciente importancia en escenarios donde la movilidad, la resiliencia y la capacidad de operar fuera de la red eléctrica se han convertido en elementos críticos para la seguridad y la defensa modernas.
Con sede en Brunnthal, cerca de Múnich, SFC Energy opera actualmente en Europa, Norteamérica y Asia, y cuenta con cerca de 500 colaboradores dedicados al desarrollo de tecnologías de generación y gestión energética para aplicaciones industriales, de seguridad, infraestructura crítica y defensa.




