El biometano se consolida como la clave para eliminar la dependencia del gas importado en Europa

El biometano se consolida como la clave para eliminar la dependencia del gas importado en Europa

Fecha publicada: 03 Agosto, 2026

Europa podría cubrir hasta un 85% de su demanda reducida de combustibles gaseosos para el año 2040 mediante el aprovechamiento del biometano. De acuerdo con el más reciente informe titulado “Decoding Biogases”, elaborado por la European Biogas Association (EBA), la producción e inyección de biogases en la infraestructura existente se posiciona como una pieza estratégica clave para poner fin a la dependencia europea de las importaciones de gas natural sintético o fósil.

El continente europeo alcanzó en 2024 una producción de 22 mil millones de metros cúbicos (bcm) de biogases, volumen que equivale al consumo energético anual combinado de Bélgica, Dinamarca e Irlanda. De dicha cifra, 19 bcm corresponden a la Unión Europea de los 27, representando ya el 6% de su consumo total de gas natural.

Actualmente se registran 1.620 plantas de biometano operativas en Europa, de las cuales el 86% se encuentra conectado directamente a las redes de distribución y transporte de gas. Los países que lideran este escalamiento industrial son Francia, Alemania, Italia, Dinamarca y el Reino Unido.

La ruta hacia la soberanía energética y la descarbonización

El informe resalta que mientras la Unión Europea importa alrededor del 90% del gas natural que consume, el biometano ofrece una alternativa 100% renovable y producida dentro del territorio. Para 2030, el potencial proyectado superaría la meta de 35 bcm fijada en el plan REPowerEU, alcanzando una capacidad instalada estimada de 40 bcm. Para 2050, el potencial total podría elevarse a los 150 bcm anuales.

A diferencia de otras fuentes variables, los biogases proporcionan energía gestionable y flexible, indispensable para respaldar al sistema eléctrico en periodos de baja generación eólica o solar. Asimismo, su integración no requiere reconstruir la infraestructura energética, ya que el biometano es químicamente idéntico al gas natural y utiliza las redes e instalaciones existentes sin incurrir en costos adicionales de adaptación tecnológica masiva.

Economía circular y beneficios socioeconómicos

El impacto del sector va más allá del ámbito energético. La producción de biogas genera digestato, un coproducto utilizado como fertilizante orgánico que permite sustituir los fertilizantes sintéticos importados. Con la producción actual de 25 millones de toneladas de materia seca de digestato, se logra reemplazar un 17% de los fertilizantes nitrogenados y un 25% de los fosfatados, evitando el consumo de 2 bcm de gas natural en procesos industriales contaminantes.

Adicionalmente, la cadena de valor del biogas promueve la captura de CO2 biogénico. Se estima que para 2027 cerca de 179 plantas capturarán más de 2 millones de toneladas anuales de bio-CO2, impulsando la consecución de una huella de emisiones negativas mediante la remoción permanente de carbono.

El estudio de la EBA concluye destacando las implicaciones socioeconómicas del rubro. Se proyecta que las inversiones en el sector de biometano alcanzarán al menos 25.000 millones de euros para 2030, inyectando unos 12.000 millones de euros anuales a la economía europea. En términos laborales, la industria prevé escalar de los 250.000 empleos contabilizados en 2023 a 500.000 en 2030, con la meta de alcanzar los 1,8 millones de empleos verdes para el año 2050.

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