Proyecto de amoníaco verde recibe luz verde técnica del SEA Magallanes

Proyecto de amoníaco verde recibe luz verde técnica del SEA Magallanes

H2NEWS

Fecha publicada: 19 Agosto, 2026

(English Version Below)

El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena emitió ayer, a las 12.27 horas, el Informe Consolidado de Evaluación (ICE) del Estudio de Impacto Ambiental del “Proyecto Integral para la Producción y Exportación de Amoníaco Verde – HNH Energy”, documento de 587 páginas en el que el organismo recomienda aprobar íntegramente la iniciativa. Se trata de uno de los desarrollos de hidrógeno verde más grandes evaluados en Chile hasta la fecha, con una inversión declarada de USD 11.000 millones.

El proyecto contempla la construcción de un parque eólico de 194 aerogeneradores con una potencia de 1,4 GW, una planta desaladora de agua de mar, una planta de producción de hidrógeno para amoníaco y un terminal portuario para la exportación. Las obras se emplazarán en las comunas de San Gregorio, Laguna Blanca y Punta Arenas, en una superficie predial de 17.190 hectáreas, con una vida útil estimada de 50 años.

Un avance relevante que consigna el informe es que el titular logró subsanar la totalidad de los errores, omisiones e inexactitudes planteados por los organismos del Estado durante el proceso de evaluación, que incluyó un Estudio de Impacto Ambiental ingresado en julio de 2024, un Informe Consolidado de Solicitud de Aclaraciones, Rectificaciones y Ampliaciones (ICSARA), una Adenda, un ICSARA complementario, una Adenda complementaria y, en una etapa final poco habitual, un ICSARA excepcional y una Adenda excepcional, presentada el 22 de julio de este año. El SEA concluye que el proyecto cumple con la normativa ambiental aplicable y con los requisitos de los permisos ambientales sectoriales pertinentes.

En materia de empleo, el informe proyecta un máximo de 3.998 trabajadores durante la fase de construcción, 1.777 en la fase de operación y 1.110 en la fase de cierre, para un total acumulado de 6.885 puestos de trabajo directos a lo largo del ciclo de vida del proyecto.

El significado de este ICE es principalmente técnico y procedimental, pero no menor. Al recomendar la aprobación, el SEA de Magallanes valida que la respuesta del titular a más de un año de observaciones ambientales, sectoriales y de participación ciudadana fue suficiente para despejar las dudas planteadas por servicios como la Dirección General de Aguas, el Servicio Agrícola y Ganadero, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles y la Gobernación Marítima de Punta Arenas, entre otros organismos con competencia ambiental que participaron de la evaluación. Para la Región de Magallanes, históricamente asociada a los hidrocarburos, la recomendación favorable consolida su posicionamiento como polo del hidrógeno verde y sus derivados, en línea con otros proyectos de la zona que compiten por avanzar hacia la producción a escala industrial.

Análisis

Con todo, este informe no equivale a la aprobación ambiental definitiva del proyecto. El siguiente paso corresponde a la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, instancia que debe pronunciarse formalmente sobre la base de este ICE y dictar la Resolución de Calificación Ambiental (RCA). Solo con la RCA favorable el proyecto queda habilitado para iniciar obras, y ese acto administrativo puede ser objeto de reclamaciones ante el Comité de Ministros o los tribunales ambientales por parte de terceros interesados. H2News seguirá el proceso hasta la votación de la Comisión de Evaluación.

La recomendación de aprobación del ICE para HNH Energy es, ante todo, una señal de que el hidrógeno verde chileno está dejando la fase de promesas para entrar en la de ejecución real. Que un proyecto de esta envergadura —11.000 millones de dólares, un parque eólico de 1,4 GW y un puerto propio de exportación— haya logrado sortear más de dos años de escrutinio técnico, incluyendo la exigencia poco habitual de una Adenda excepcional, demuestra que el sistema de evaluación ambiental puede procesar proyectos de gran escala sin saltarse etapas, pero también que los desarrolladores serios están dispuestos a invertir el tiempo y los recursos necesarios para cerrar cada observación planteada por los organismos del Estado.

Para la industria, el mensaje es doble: primero, que Magallanes se perfila con fuerza como el epicentro logístico y energético del hidrógeno verde en Chile, gracias a su recurso eólico de clase mundial; y segundo, que este ICE puede convertirse en una hoja de ruta de referencia para otros proyectos similares que hoy avanzan en la región, al mostrar qué nivel de detalle y respuesta exige el regulador antes de recomendar una aprobación. Con todo, la cautela editorial es necesaria: la recomendación del SEA no es la aprobación final, y la verdadera prueba de fuego llegará cuando la Comisión de Evaluación Ambiental vote la Resolución de Calificación Ambiental, un paso donde la presión ciudadana, sectorial y política suele intensificarse.

English Version

The Environmental Assessment Service  (SEA, by its Spanish initials) of the Magallanes Region and Chilean Antartic issued the Consolidated Evaluation Report (Informe Consolidado de Evaluación – ICE) for the Environmental Impact Assessment of the “Proyecto Integral para la Producción y Exportación de Amoníaco Verde – HNH Energy”. In this 587-page document, the agency recommends approving the initiative in its entirety. This is one of the largest green hydrogen developments evaluated in Chile to date, with a declared investment of USD 11 billion.

The project involves the construction of a wind farm featuring 194 wind turbines with a total capacity of 1.4 GW, a seawater desalination plant, a hydrogen production plant for ammonia, and a port terminal for export. The facilities will be located across the comunas of San Gregorio, Laguna Blanca, and Punta Arenas, covering a land area of 17,190 hectares, with an estimated lifespan of 50 years.

A significant breakthrough highlighted in the report is that the developer managed to address all errors, omissions, and inaccuracies raised by state agencies during the evaluation process. This process included an Environmental Impact Study submitted in July 2024, a Consolidated Report of Requests for Clarification, Rectifications, and Amendments (ICSARA), an Adenda, a complementary ICSARA, a complementary Adenda, and, in an unusual final stage, an exceptional ICSARA and an exceptional Adenda, presented on July 22 of this year. The SEA concludes that the project complies with applicable environmental regulations and the requirements of the relevant sector-specific environmental permits.

Regarding employment, the report projects a maximum of 3,998 workers during the construction phase, 1,777 during the operation phase, and 1,110 during the closure phase, totaling a cumulative 6,885 direct jobs throughout the project’s life cycle.

The significance of this ICE is primarily technical and procedural, but by no means minor. By recommending approval, the SEA of Magallanes validates that the developer’s response to over a year of environmental, sector-specific, and public participation observations was sufficient to resolve the concerns raised by agencies such as the Water Resources Directorate (Dirección General de Aguas, DAG), the Agriculture and Livestock Service (Servicio Agrícola y Ganadero, SAG), the Superintendency of Electricity and Fuels (Superintendencia de Electricidad y Combustibles, SEC), and the Punta Arenas Maritime Authority (Gobernación Marítima de Punta Arenas), among other bodies with environmental competence that participated in the evaluation. For the Magallanes Region, historically associated with hydrocarbons, this favorable recommendation solidifies its position as a green hydrogen and derivatives hub, aligning with other regional projects competing to advance toward industrial-scale production.

Analysis

However, this report does not constitute final environmental approval for the project. The next step falls to the SEA Magallanes and Chilean Antartic, the body that must formally rule based on this ICE and issue the Environmental Qualification Resolution (Resolución de Calificación Ambiental – RCA). Only with a favorable RCA can the project proceed to construction, and that administrative action may be subject to appeals before the Comité de Ministros or environmental courts by interested third parties. H2News will follow the process up until the vote by the Comisión de Evaluación.

The ICE’s approval recommendation for HNH Energy is, above all, a signal that Chilean green hydrogen is moving from the promise phase into actual execution. The fact that a project of this scale—11 billion dollars, a 1.4 GW wind farm, and a dedicated export port—has managed to navigate over two years of technical scrutiny, including the unusual requirement of an exceptional Adenda, demonstrates that the environmental evaluation system can process large-scale projects without skipping steps. It also shows that serious developers are willing to invest the time and resources necessary to resolve every single observation raised by state agencies.

For the industry, the message is twofold: first, that Magallanes is strongly emerging as the logistical and energy epicenter of green hydrogen in Chile, thanks to its world-class wind resource; and second, that this ICE could serve as a benchmark roadmap for similar projects currently making progress in the region by showing the level of detail and response required by regulators before recommending approval. Nevertheless, editorial caution is warranted: the SEA recommendation is not the final approval, and the true test will come when the Comisión de Evaluación Ambiental votes on the Environmental Qualification Resolution—a stage where public, sector, and political pressure typically intensifies.

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