Proyectos de Hidrógeno Verde: Un Impulso para una Minería Virtuosa y Próspera en Chile
Proyectos de Hidrógeno Verde: Un Impulso para una Minería Virtuosa y Próspera en Chile
Por Fred Camus, Secretario de Estudios de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la U.Central Región de Coquimbo.
Fecha publicada: 30 Julio, 2024

Chile está emergiendo como líder en la producción de hidrógeno verde, con una estrategia clara y un compromiso significativo para desarrollar esta industria. Según el Plan de Acción del Hidrógeno Verde 2023-2030 del Ministerio de Energía, el país busca posicionarse como el productor más competitivo de hidrógeno verde a nivel mundial. Este plan incluye acciones y metas en coordinación con diversas agencias gubernamentales y regionales hasta 2030.
Actualmente, Chile tiene más de 60 proyectos de producción de hidrógeno verde en diferentes etapas de desarrollo, y se espera que el 25% de estos estén operativos antes de 2030. Estos proyectos están ubicados estratégicamente en regiones como Antofagasta y Magallanes, aprovechando los excepcionales recursos solares y eólicos de estas áreas. Entre los proyectos destacados se encuentran Haru Oni, un proyecto de combustibles sintéticos en Magallanes, y HyEx en Antofagasta, que busca producir hidrógeno verde a partir de energía solar para la industria minera.
A nivel mundial, Chile es considerado uno de los diez principales productores de hidrógeno renovable proyectados para 2030, gracias a su fuerte irradiación solar en el norte y sus vientos fuertes en el sur. El gobierno chileno ha firmado acuerdos internacionales con países como el Reino Unido, Alemania, Francia, los Países Bajos y Bélgica, así como con el Puerto de Rotterdam y Singapur, para promover el hidrógeno verde y alcanzar mercados globales.
El hidrógeno verde es crucial para la descarbonización de la industria minera. La implementación de tecnologías basadas en hidrógeno verde puede transformar significativamente la minería. El uso de hidrógeno verde en vehículos y equipos pesados puede reducir considerablemente las emisiones de CO2. Además, la sustitución de combustibles fósiles por hidrógeno verde en procesos industriales y de generación de energía disminuirá la huella de carbono de las operaciones mineras. Esto mejorará la eficiencia energética y reducirá los costos operativos a largo plazo, permitiendo a las empresas mineras cumplir con los estándares ambientales y sociales exigidos por la sociedad y los inversores, mejorando así su licencia social para operar y aumentando sus opciones de financiamiento.
La Política Energética 2050 de Chile establece un marco estratégico para transformar el sector energético del país, con el objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050. Esto implica una transición significativa hacia fuentes de energía renovable, donde el hidrógeno verde juega un papel crucial. La estrategia incluye metas como aumentar la participación de las energías renovables al 70% del consumo total de energía para 2030 y producir hidrógeno verde a un costo competitivo de $1.5 por kilogramo para 2030, expandiendo la capacidad de electrólisis a 25 GW para ese año. Por otro lado, la Política Minera 2050 busca alinear el desarrollo minero con los objetivos de sostenibilidad y reducción de emisiones, integrando tecnologías limpias y renovables en las operaciones mineras para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y promoviendo la adopción de tecnologías de hidrógeno verde para el transporte y los procesos industriales.
La integración de la Política Energética 2050 y la Política Minera 2050 con el desarrollo del hidrógeno verde crea sinergias significativas que permiten a la minería, una industria tradicionalmente intensiva en carbono, alinearse con los objetivos de sostenibilidad energética del país. Al utilizar hidrógeno verde, la minería puede reducir costos a largo plazo y mejorar su competitividad internacional al cumplir con los estándares ambientales globales. Además, estas políticas conjuntas promueven un ambiente favorable para inversiones en tecnologías de hidrógeno verde, impulsando el crecimiento económico y la innovación tecnológica.
El desarrollo de proyectos de hidrógeno verde en Chile dinamizará significativamente la economía del país. Se estima que las inversiones en hidrógeno verde podrían alcanzar los 45 mil millones de dólares para 2030. Además, el hidrógeno verde tiene el potencial de generar hasta 24 mil millones de dólares en exportaciones para 2050, con 19 mil millones provenientes del hidrógeno verde y 5 mil millones del amoníaco verde. Esto no solo impulsará el PIB, sino que también diversificará la economía, reduciendo su dependencia de los combustibles fósiles y potenciando sectores emergentes. Chile tiene el objetivo de ser uno de los tres principales exportadores de hidrógeno verde para 2040, con una capacidad de producción proyectada de 25 GW para 2030.
La adopción de tecnologías de hidrógeno verde representa una oportunidad crucial para transformar la minería chilena en una industria más competitiva y sostenible. Innovaciones en tecnología de electrólisis y almacenamiento de hidrógeno son fundamentales para reducir costos y mejorar la eficiencia, posicionando a Chile como un líder en este ámbito. Empresas como Anglo American y Glencore ya están explorando el uso de camiones y maquinaria pesada impulsada por hidrógeno, lo que destaca el potencial de estas tecnologías.
Casos de éxito como el de Anglo American, en colaboración con ENGIE, que desarrolló un camión minero impulsado por hidrógeno capaz de reducir las emisiones de CO2 en un 80%, demuestran la viabilidad y los beneficios ambientales de estas innovaciones. Glencore, por su parte, ha implementado desde 2015 una unidad de almacenamiento de energía de hidrógeno junto con una turbina eólica en su mina Raglan en Canadá, subrayando la eficacia del hidrógeno verde en operaciones mineras remotas. Asimismo, Rio Tinto está explorando la producción de hierro briqueteado en caliente con bajo carbono utilizando hidrógeno verde, en colaboración con Paul Wurth SA y SHS-Stahl-Holding-Saar GmbH & Co. KGaA, lo cual podría reducir significativamente las emisiones en la producción de acero.
El hidrógeno verde tiene un potencial transformador en la minería. Su implementación no solo contribuirá a la reducción de emisiones y al cumplimiento de estándares ambientales globales, sino que también mejorará la eficiencia operativa y reducirá costos a largo plazo. La minería chilena puede aprovechar estas innovaciones para aumentar su competitividad internacional, asegurar su licencia social para operar y atraer inversiones, impulsando así el crecimiento económico y la sostenibilidad del sector.




